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“Es un gran equipo, nos partimos la madre todos”

Los chicos de Juan Carlos Osorio desquician a Alemania con una ofensiva audaz y una defensa eficaz ante la artillería

El equipo mexicano, tras el partido con Alemania.
El equipo mexicano, tras el partido con Alemania. AP

México se ha rebelado en contra de su historia. El fútbol mexicano ha esculpido su pasado con derrotas inverosímiles y alejado de la gloria. El Tri ha vencido este domingo a la campeona del Mundo, Alemania, en un partido de resistencia. Los alemanes eran sus verdugos y nunca le habían podido ganar. La euforia ha envuelto a un país envuelto en la tensión de las elecciones presidenciales, un júbilo desconocido desde el Mundial que celebró en 1986.

“Los jugadores compitieron muy bien. Tuvimos el coraje de jugar cuando se pudo y cuando se puso cuesta arriba a defenderlo con la vida y me parece que el crédito es para todos los jugadores”, comentó Juan Carlos Osorio tras el partido. En México había pocas expectativas con su selección. Tras el sorteo del Mundial, en diciembre, las probabilidades de que el Tri ganara a Alemania eran reducidas. Los germanos eran infalibles en sus primeros partidos en las Copas del Mundo. El desasosiego aumentaba con las decisiones estratégicas de su entrenador. En su juego de despedida, en ese donde la afición cobija a los suyos, despidió al seleccionador con abucheos y algunos gritos xenófobos por tener pasaporte colombiano. Sus estrategias fueron cuestionadas por no repetir ninguna alineación en 47 partidos dirigidos.

Este domingo, Osorio mandó a un once coherente y temerario, igualmente cuestionado por los aficionados por arriesgar sus aspiraciones en el Mundial. En la portería estuvo un monumental Guillermo Ochoa que evitó nueve tiros a gol de los alemanes. La zaga defensiva estuvo implacable con Carlos Salcedo y Jesús Gallardo por la izquierda; los centrales fueron Héctor Moreno y Hugo Ayala. Los defensores sobrevivieron a las 25 ocasiones que los de Löw provocaron y neutralizaron a Werner y a Özil. Los de Osorio rechazaron 38 veces la pelota de su área, por 31 de Alemania.

En el medio campo, el entrenador de México confió en un tridente fino: Héctor Herrera, Andrés Guardado y Miguel Layún, quien pecó al fallar cuatro opciones de gol. La clave estuvo en el ataque con un despampanante Hirving Lozano en el lado izquierdo con diagonales y desbordes, claves para el gol de la inédita victoria. Carlos Vela fue el seso del conjunto con la capacidad para retener el balón ante la presión de Kroos y Khedira. Javier Chicharito Hernández, pese a dar la asistencia, estuvo errante frente a Manuel Neuer. Los mexicanos tuvieron 12 ocasiones para anotar con una posesión del balón del 40%.

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Osorio le da indicaciones a Layún. REUTERS

“[Ganar] no es una falta de respeto a Alemania”, comentó Lozano, quien se llevó las palmas tras su buen rendimiento. “Siempre he dicho que este equipo está para grandes cosas, es un gran equipo, nos partimos la madre todos”, agregó el chico dorado de México. El Tri quiere ganarse la etiqueta de candidato sobrevalorado en el Mundial.

La esperanza era mínima en las casas de apuestas. Algunos aficionados mexicanos temían una goleada similar a la que propinó Alemania a Brasil hace cuatro años. Y los mexicanos desmantelaron la armería de los germanos. Sobrevivieron a la avanzada de Müller, Reus y Draxler.

“Los que tenían experiencia internacional arrastraron y contagiaron a jóvenes como Edson Álvarez [20 años] y Jesús Gallardo [23]. México tiene un gran presente y un mejor futuro”, mencionó Osorio. En la segunda parte, el seleccionador le dio carrete a Álvarez para blindar la defensa en sustitución de Vela; también ingresó Rafael Márquez para disputar su quinta Copa del Mundo. El káikser mexicano jugó los últimos 15 minutos como contención para ordenar a sus colegas.

“¡Qué manera de comenzar, un triunfo lleno de sentimientos. Gracias a todos, qué manera de vibrar desde que se entonó el himno nacional”, escribió Layún. “Hoy todos somos parte de la historia, es el primer paso, aún falta, pero nada nos detiene”, lanzó Guardado. La historia mexicana, la del fracaso inminente, cambió en cuanto sonó el silbato de Alireza Faghani. México jugó con bravura. Por primera vez, en los tres años con Osorio, los defensores montaron barricadas para frustrar a los contrarios. El Tri deshidrató a Alemania para desprenderse de sus maldiciones.

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