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Así vuelve Isidre Esteve al Dakar y así es su coche adaptado

Tras la prueba del 2017, el piloto vuelve al Dakar pese a su paraplejia para correr con los mejores, aunque tenga que hacerlo todo con las manos

“Cuando esté preparado, lo intentaré, y quizá aquel instante maldito en el que todo cambió deje de ser eterno y logre sacar el puñal que se clavó en mi espalda, quizá ya el camino quede despejado de la piedra maldita, quizá ese día pueda levantarme de la silla, mirarla desde lo más alto y decirle: ‘Gracias por todo, amiga”. Habla el piloto que un día tuvo que dejar de correr para preocuparse por adaptarse a una nueva vida: en silla de ruedas y sin motos. Es este un fragmento de su libro, autobiográfico: Isidre Esteve, la suerte de mi destino (Ara Llibres, 2008). Diez años después, el deportista de Oliana (Lleida) está a punto de sacarse ese puñal.

Tiene 45 años y asegura que va al Dakar para volver a correr junto a tipos como Stéphane Peterhansel o Nani Roma, que aspiran a la victoria y contra quienes competía en moto antes de que un accidente en la Baja Almanzora el año 2007 le provocara una paraplejia. Esteve, como Roma, como Peterhansel, se ha cambiado a las cuatro ruedas. Hace tiempo que lo hizo, aunque hasta este año no se había sentido realmente competitivo.

Esta será su tercera participación en la categoría de coches del Dakar, después de la terrible experiencia del 2009 —tras la carrera tuvo que pasar un año y medio en la cama, bocabajo, a consecuencia de las úlceras que le provocaron las horas de competición— y la del año pasado, cuando probó en el rally más exigente del mundo su proyecto más ambicioso: un cojín inteligente que le ayudó a soportar la dureza de la prueba.

Tecnología para lesionados medulares

N. Tronchoni, Barcelona

Isidre Esteve se ha propuesto llegar a Córdoba (Argentina), meta del Dakar, entre los 15 y los 20 primeros. Es su objetivo más inmediato. El siguiente, la comercialización de su cojín inteligente, uno de los proyectos de la fundación que lleva su nombre. Empezará a comercializarse en marzo. Se trata de un cojín para lesionados medulares, con un mecanismo de inflado y desinflado automático que hace variar las presiones según la zona y facilita el buen estado de la piel.

No será la única peculiaridad que acompañe a Esteve en este Dakar. Su coche, que ayer pasó las verificaciones técnicas en Lima, ciudad de salida de la carrera, que empieza este sábado día 6, también es especial. El BV6 de Sodicars, pintado de los colores de Repsol, como antaño, con motor BMW y chasis tubular, tiene, además, los mandos adaptados en el volante.

El mecanismo —desarrollado por Guidosimplex— consta de dos aros acoplados al volante para frenar y acelerar, además de un gatillo de embrague en el pomo del cambio secuencial. “Manejar con las manos la dirección, el freno, el acelerador y ahora con este modelo también el cambio secuencial me supone mucho trabajo. Al principio me costó, aunque reconozco que me he adaptado mucho más rápido de lo que imaginaba”, señala el dos veces subcampeón del Dakar en moto.

Aunque no puede utilizar sus piernas, Esteve se las arregla de maravilla con su nuevo vehículo, una máquina pensada para correr, con los pesos bajos y centrados. Lista para competir con los mejores, como él, que para arrancar se servirá de la mano derecha, con la que accionará el embrague y meterá las marchas; usará la mano izquierda para acelerar y controlar la dirección. Una vez lanzado, la conducción (freno incluido) la hará con ambas manos. “Es más difícil de explicar que de manejar”, explica él, que asegura tener ya completamente automatizados los movimientos.

El año pasado, el de su regreso a la gran competición, Esteve completó el Rally Dakar y terminó en 34ª posición. Ahora, más preparado y con mejores herramientas, aspira, junto a su copiloto Txema Villalobos, a terminar entre los 20 primeros. “No era suficiente volver al Dakar para participar, necesitaba volver a ser competitivo”, explicaba ante de iniciar su viaje a Perú, donde se celebrarán las primeras etapas del rally. “Cuando tuve el accidente en 2007 no tenía ni idea de lo que podía hacer, solo de lo que no podía hacer. Pude volver al Dakar, pero no me sentía realizado”, asumía. Hoy quiere disfrutar de la carrera.

Los vehículos terminaban de pasar este jueves las verificaciones técnicas en Lima. ampliar foto
Los vehículos terminaban de pasar este jueves las verificaciones técnicas en Lima. AFP

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