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Un Girona de récord, el mejor debutante en 23 años

El club ligado al City iguala la marca del Compostela en 1994 y crea un consejo de personalidades para arraigar más en la ciudad

Machín da instrucciones en un partido del Celta. Ampliar foto
Machín da instrucciones en un partido del Celta. Cordon Press

El Girona no se quiere olvidar de Girona. Suena paradójico, pero el club, propiedad de Pere Guardiola y del City Football Group, se resiste a obnubilarse por su hermano mayor el Manchester City y quiere, ante todo, echar raíces en una ciudad que empieza a recordar que existe Montilivi. El club ha creado un consejo asesor, comandado por el presidente Delfí Geli, integrado por personalidades como Joaquim Nadal (exalcalde), Jordi Bosch (presidente de Endemol), Jaume Roures (fundador de Mediapro) y Joan Roca (propietario de El Celler de Can Roca), entre otros. “Se intenta introducir ADN gerundense en nuestro club. Es bueno que haya gente de la tierra. Nos ayudará a tener otra visión”, explica Quique Cárcel, secretario técnico del club. Mientras el consejo de notables seduce Girona, el equipo de Pablo Machín sorprende a LaLiga.

Después del primer ascenso de su historia, de asustar al Atlético en el debut en la élite (2-2) y de mandar a la lona al Real Madrid (2-1), el Girona de Machín se ha convertido en el mejor debutante en Primera desde 1994, tras vencer al Levante (1-2). Con cuatro victorias, tres empates y cuatro derrotas, iguala el récord del Compostela de Fernando Castro Santos en 1994. “La clave es mantener el bloque de futbolistas con el que se ascendió y acertar en las tres o cuatro incorporaciones. Nosotros hicimos eso y Machín, también. Hay técnicos que se vuelven locos y cambian a todo el equipo”, cuenta Santos.

Mantener la base

“Cuando respetas tu línea de trabajo, tienes mucho tiempo ganado. Machín lo hizo. Y lo importante es que los jugadores se crean que están en Primera. Quizás tengan menos popularidad y ganen menos dinero que otros, pero son igual de importantes”, añade el extécnico del Compostela. De los once jugadores que suman más minutos en LaLiga, siete formaban parte del grupo que logró el ascenso el curso pasado. El club fichó a Gorka Iraizoz. El portero vasco empezó el curso como titular, pero Machín recuperó a Bono, el meta del ascenso, y los resultados han acompañado. “Hemos mantenido la inercia. La base del equipo se conoce desde hace tiempo, la rápida adaptación se hizo con el éxito del año anterior”, subraya Àlex Granell, que llegó al Girona en el curso 2014-2015. Nunca había jugado en Primera.

“Machín nos hizo creer que le podíamos ganar al Madrid y nos lo creímos. Trabajamos en la semana con normalidad y en el campo intentamos no pensar en los nombres de sus camisetas. Al final, se trataba de normalizar la situación”, recuerda Granell. “Al final, un equipo trabajado y que corren como diablos, le pone las cosas difíciles a cualquiera”, concluye Santos. La intensidad del Girona se traduce en 42 cartulinas amarillas. Es el equipo que más acumula. “Todavía queda mucha guerra. No quiero euforia”, cierra Quique Cárcel.

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