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“Marcelino llega al jugador como Benítez”

Jugadores del Valencia campeón de Liga en 2002 y 2004 destacan las semejanzas entre aquel equipo y el actual

Los jugadores del Valencia celebran un gol el sábado.
Los jugadores del Valencia celebran un gol el sábado. AFP

Más que por el juego en sí, las estadísticas del actual Valencia recuerdan a la roca sobre la que Rafa Benítez edificó su iglesia en Mestalla. Un equipo solidario y sólido, con la piel impenetrable como un diamante. Un bloque en mayúsculas que logró levantar la Liga en la temporada 2001-02 y conquistar un doblete histórico, Liga y Copa de la UEFA, en la campaña 2003-04. Este curso, 13 años después de subir a aquella cima, el Valencia es segundo y brota un nuevo proyecto con reminiscencias de aquel pasado ganador. Y héroes de aquella etapa como Cañizares, Ayala, Juan Sánchez, Curro Torres y Miguel Ángel Angulo advierten ciertos parecidos entre ambos bloques.

“Hay similitudes. El equipo está bien preparado físicamente. Nosotros íbamos como un disparo y ellos también. Y Marcelino, como Benítez, es un técnico muy táctico. Si no puedes competir con el talento frente a Madrid y Barcelona, lo puedes hacer con la preparación física y la táctica y en eso se nota que están bien trabajados”, cuenta Santi Cañizares, exportero y actual analista deportivo en Movistar y la Cadena SER.

“Nosotros teníamos más experiencia en la universidad del fútbol y luchábamos en tres competiciones. Teníamos más fondo de plantilla y utilizábamos más jugadores. Ellos son más jóvenes y tienen que demostrar que pueden con partidos de alto nivel y cuando tengan bajas. Ahí veremos su grado de competitividad y su profundidad de plantilla. Todo les va bien pero no han llegado a la zona de los baches. Tienen que sufrir y superar las protestas de la grada si las cosas van mal. Como bloque teníamos jugadores con muchísimo más carácter que los actuales y eso en el campo se nota”, explica el exportero del Valencia, que destaca una ventaja en el grupo de Marcelino: “Ellos tienen más gol, más golpe. Nosotros nunca metimos dos jugadores entre los máximos anotadores de la Liga”.

Amigo íntimo de Cañete, el excentral Fabián Ayala, que está formándose como entrenador en Argentina, aporta otra visión: “El Valencia recuperó el ADN, el espíritu de lo que siempre ha sido. Ahora compite de igual a igual. Tiene claras las ideas y clara la exigencia”. La velocidad del grupo actual es superior. “Puede ser que sea más vistoso aunque nosotros también teníamos jugadores de buen pie como Aimar, pero estos tienen otro cambio de ritmo; es el fútbol moderno. Es posible que Guedes sea más rápido que Vicente, ¿eh?”.

Mismo compromiso

“Veo muchos parecidos. Defienden con orden, muy juntos, dejan poco espacio al rival y salen con velocidad en las transiciones. Es un bloque muy comprometido con las ideas del entrenador, que tiene mentalidad de equipo. Marcelino llega al jugador como llegaba Benítez. Igual son más llamativos que nosotros por los goles que están haciendo pero somos bastante parecidos en todo”, dice el exdelantero Juan Sánchez, hoy representante de jugadores.

En un grupo coral como el de Marcelino, sobresale la calidad y el talento de Guedes. Sánchez recuerda que con ellos jugaba otro genio. “Tienen a Guedes, que es un jugador diferencial, pero nosotros teníamos a Vicente. Uno es diestro y el otro es zurdo pero son parecidos en velocidad, cambio de ritmo, verticalidad, capacidad de dar asistencias, llegada y gol”.

Por la banda derecha de Benítez jugaba Miguel Ángel Angulo. “Se asemeja a nuestro equipo en que es un bloque competitivo. Tienen ilusión y el rendimiento no se ve afectado si entra uno u otro en el once. Los números lo dicen todo. Sorprende la velocidad a la que se han adaptado a Marcelino tras dos temporadas tan negras, aunque da la impresión de que el técnico tenía las ideas claras desde que fichó. Hay diferencias en el perfil de los jugadores y el estilo. El suyo es el contragolpe y nosotros, aunque a veces jugábamos así, teníamos otras virtudes. Éramos ordenados, teníamos más la pelota, dominábamos más. Teníamos centrales y centrocampistas con mucho criterio para jugar el balón y, muchas veces, jugábamos con el tempo del partido”, argumenta el excentrocampista asturiano, que trabaja en la secretaria técnica valencianista.

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