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Guedes, golazos de alquiler

El Valencia disfruta al extremo portugués, de 20 años, pero asume que lo perderá tras su cesión del PSG sin opción de compra

Guedes intenta superar a Sergio Rico.
Guedes intenta superar a Sergio Rico. AFP

En ese vendaval que ha agitado las alas del Valencia hasta posarlo en la segunda posición de la Liga sopla con fuerza Gonçalo Manuel Ganchinho Guedes, una de las sensaciones del torneo. El equipo de Marcelino disfruta del momento del talentoso atacante portugués, de solo 20 años, mientras se prepara para asumir el golpe de perderlo cuando acabe el curso.

En Mestalla tienen alquilado a Guedes hasta que finalice la temporada. El extremo forma parte de la millonaria plantilla del París Saint Germain. Pero en la colección de cromos del jeque Nasser Al-Khelaifi estaba considerado como un jugador secundario, todavía por hacer, así que los técnicos aconsejaron una cesión tras la llegada de Mbappé. Jorge Mendes priorizó la salida hacia el Valencia de su amigo Peter Lim, con el que tenía cuentas pendientes después de varias operaciones caras pero fallidas. Guedes llegó al Valencia el último día de mercado como cedido y sin opción de compra. Su billete es de ida y vuelta. La ironía de la situación es que el club de Mestalla se lo pudo comprar al Benfica en agosto de 2016 por 25 millones de euros pero aquel verano, cuando Mendes lo ofreció por primera vez, ya no tenía dinero después de comprar a Garay y lograr la cesión de Mangala.

Deportivamente el Valencia goza del fútbol y de los golazos del portugués, que lleva tres tantos y cuatro asistencias en siete partidos. El sábado reventó al Sevilla jugando un encuentro portentoso. El PSG, al mismo tiempo, observa cómo a golpe de goles crece el valor de mercado de su futbolista, por el que pagó 30 millones de euros en enero de 2017. En París, hoy Guedes no tiene cabida en el once de Unai Emery, que ataca con Mbappé, Cavani y Neymar, pero la próxima temporada lo reclamarán bien para hacerle un hueco en el equipo, si sigue a este nivel, bien para venderlo al mejor postor y equilibrar su fair play financiero. Los ojos del fútbol internacional vuelven a fijarse en Mestalla.

En Valencia son reacios a reconocer que cuando acabe la Liga Guedes se marchará. El presidente, Anil Murthy, se limitó a decir la semana pasada: “Esta temporada está con nosotros. Después, hay que trabajar el mercado”. En medio de una bonanza deportiva, el Valencia sigue cautivo de su deuda. Antes de fin de año reconocerá un pasivo superior a los 400 millones de euros y unas obligaciones con los bancos de 16 millones que vencen en junio.

Una utopía

El club ha puesto en marcha, y ahora parece que va en serio, el proyecto del nuevo estadio, que costará alrededor de 150 millones de euros, y el 1 de julio empezará a negociar para comprar al Inter a Kondogbia, cuyo precio es de 25 millones. En este escenario, quedarse con Guedes es una utopía a no ser que el propietario Peter Lim lo financie con su patrimonio.

Es Lim o recurrir a la locura del micromecenazgo, como ironizaron las redes sociales desde la eclosión del portugués, alimentadas por el constante visionado de los dos goles del portugués. Su compañero Gabriel Paulista explica: “Es un gran jugador; yo le aprieto siempre. Le digo que si tiene un uno contra uno, que lo intente, porque es muy rápido y siempre lo ganará. Yo soy defensa y es muy difícil pillar a Guedes. Por eso le digo siempre que arranque a correr”.

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