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Rossi estará en el GP de Aragón solo tres semanas después de romperse la pierna

El piloto italiano, que se fracturó la tibia y el peroné el 31 de agosto, volverá a correr siempre que supere las últimas pruebas médicas

Valentino Rossi, en el podio del GP de Gran Bretaña, el último que corrió. Ampliar foto
Valentino Rossi, en el podio del GP de Gran Bretaña, el último que corrió. AP

Valentino Rossi sí estará este fin de semana en el GP de Aragón, según ha confirmado su equipo, el Movistar Yamaha. Su intención es volver a la competición, a partir de este viernes en Alcañiz. Aunque el piloto italiano deberá superar una serie de reconocimientos médicos si quiere competir solo tres semanas después de haber sufrido una fractura desplazada de tibia y peroné.

Tras perderse el gran premio de San Marino, el piloto italiano volvió a subirse a una moto este lunes. Quería probarse. Quería saber si el dolor es soportable. Si tenía fuerza suficiente en la pierna derecha, esa en la que lleva un clavo intramedular metálico para fijar las fracturas. Pero apenas pudo completar unas pocas vueltas. No porque el físico se lo impidiera. Sino porque se puso a llover. El martes volvió a la pista. Volvió a Misano, ese circuito que está a apenas 20 minutos de su casa, en el que se celebró la última cita del Mundial de MotoGP a la que no pudo asistir. Un trazado que conoce bien. No solo por las veces que ha competido allí. También porque desde hace unos años se convirtió en su circuito de pruebas personal. Llegó a un acuerdo con los propietarios de Misano y acude aproximadamente una vez al mes a entrenarse con su Yamaha R1, la moto que más se parece a su máquina de competición, la M1 con la que todavía espera ganar un décimo título mundial.

En su segundo día de pruebas tras la lesión, en dos horas de rodar y rodar (20 vueltas en total), Rossi “mejoró sus sensaciones con la moto”, según el comunicado remitido por Yamaha. En la nota, como ya se advertía también el día anterior, el equipo explicaba que el italiano tomaría una decisión sobre su participación en el gran premio de Aragón este miércoles y tras la correspondiente revisión médica. Y así ha sido. El anuncio llegó pasado el mediodía.

Aunque Yamaha ya había anunciado que el piloto holandés Michael Van der Mark, de 24 años y piloto de la marca japonesa en el mundial de Superbike, sustituiría a Rossi en Alcañiz este fin de semana, el italiano ha querido forzar su cuerpo desde los primeros días para reaparecer lo antes posible. Es cuarto clasificado, a 42 puntos del líder, distancia todavía suficiente como para permitirse soñar con un campeonato del mundo por el que lleva peleando desde el 2015, cuando fue subcampeón. La fábrica de los diapasones cuenta con un plan B y Van der Mark estará también en Aragón, por si tiene que subirse a la moto en caso de que los doctores no permitan correr a Rossi o este no se sienta bien después de los libres; pero el plan inicial es que sea él quien se suba a la moto.

En el comunicado remitido por Yamaha, Rossi explica que el doctor Lucidi y su equipo le ayudaron a buscar las mejores soluciones para sentir el menor dolor posible mientras pilota. “Obviamente, cuando terminé las pruebas tenía un poco de dolor, pero la mañana de este miércoles me hice unas pruebas médicas y todo salió bien”, explicaba el propio piloto, que concedía que completar la primera sesión de entrenamientos libres con la MotoGP será la prueba más evidente para él.

En una entrevista reciente a la televisión de Dorna, organizadora del Mundial, Rossi comparaba esta lesión con la que sufrió en el 2010, también una fractura de tibia y peroné. Aquella fue una fractura abierta y se produjo a la altura del tobillo, lo que complicó la recuperación. El deportista asumía ya hace unos días que entonces lo pasó peor que esta vez, lo que le hacía confiar en adelantar los plazos para su regreso. Si en 2010 tardó seis semanas en volver a la competición, ahora lo hará bastante antes. Volver en Aragón será hacerlo solo tres semanas después de la lesión, y solo él sabrá si es o no demasiado pronto. Para cuando se celebre el gran premio de Japón habrían pasado seis semanas. La primera opción supone un riesgo que él valorará si quiere asumir; la segunda, más conservadora en relación a su recuperación física, le llevaría necesariamente a despedirse, otro año más, de la lucha por el campeonato.

Independientemente de la decisión que ha anunciado, Rossi deberá recibir en cualquier caso el visto bueno del doctor del circuito de Alcañiz para poder competir.

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