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Creo no equivocarme esta vez

Con Garbiñe, estamos ante una de las grandes de este deporte. Será la número uno mundial

Wimbledon 2017
Muguruza, durante el partido de semifinales contra Rybarikova. EFE

A finales de noviembre del 2015 anuncié, como embajador y posterior director del torneo WTA Open de Mallorca, la participación de Garbiñe Muguruza en nuestra primera edición. Ese día predije que la española iba a ganar torneos importantes y que iba a ocupar la primera posición del ránking femenino en poco tiempo. Cualquier entrenador con unas nociones mínimas de tenis podría haberlo vaticinado.

Garbiñe ganó su primer Roland Garros al cabo de unos meses y nos permitió tomar una consciencia real de la magnitud que puede alcanzar su carrera deportiva. Con la predicción del número uno, sin embargo, me equivoqué.

Desde esa victoria en París hasta el día de hoy la hemos visto sufrir ciertos altibajos. Ha combinado buenas victorias con extrañas derrotas, hasta el punto de bajar de la tercera posición hasta la decimoquinta. Es evidente que le ha faltado regularidad y que no ha logrado estabilizar el altísimo nivel al que es capaz de jugar.

La presente edición de Wimbledon confirma, sin embargo, que pase lo que pase hoy en la pista central estamos ante una de las grandes de este deporte. Garbiñe ha retomado su gran nivel y ha avanzado sin titubeos en todos sus partidos, cediendo solo un set en el partido de octavos de final, contra la actual número 1 del mundo, Angelique Kerber.

Ese día Garbiñe firmó un partido que seguí atentamente desde el vestuario y tras el cual Francis Roig y yo creímos ver a la más firme candidata para levantar el trofeo en el día de hoy. Fue un partido de gran belleza, que despertó la admiración de un público exigente como pocos. Gestionó muy bien los nervios de verse con dos roturas en contra en la tercera manga y, echando mano de un juego muy agresivo, dio la vuelta al marcador y cerró el partido a su favor.

El enfrentamiento de hoy es muy complicado, no cabe duda. Se enfrenta a una auténtica veterana, la mayor de las hermanas Williams, que sabe que está ante una de sus últimas oportunidades de llevarse otro torneo del Grand Slam —tiene 37 años— pero que ha ganado en cinco ocasiones en Londres y ha disputado tres finales sin victoria. Esperamos que la de hoy sea su cuarta.

Venus tiene los impresionantes resultados de este año, tiene la experiencia y tiene la supremacía en el servicio. Con este golpe puede complicar la existencia a la española, que tiene un porcentaje algo más bajo en los primeros saques, pero que tiene un juego más completo y mucha mejor movilidad en la pista. Y 23 años, no lo olvidemos.

La balanza está muy equilibrada y podría pasar cualquier cosa. Al final, quien es capaz de templar mejor la inquietud en esas contiendas tan importantes y quien mantiene la agresividad en el juego, cuando existe equilibrio, suele llevarse el trofeo. Yo creo que si Garbiñe conserva la mentalidad de las dos últimas semanas, si mantiene un buen primer servicio y esa agresividad de la que ha hecho gala, no sólo saldrá vencedora sino que seguirá consolidando el prestigio del tenis español de las últimas décadas.

Y por esto, aún me atrevo a ir un poco más allá y retomo mis vaticinios. Creo que será la número uno del tenis mundial.

Y creo no equivocarme esta vez.

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