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Argentina se cuelga su tercera medalla dorada gracias al Hockey

Los Leones consiguen su mejor actuación histórica y ganan por primera vez la presea más buscada

Agustin Mazzilli celebra su gol, el que aseguró la medalla a segundos del final. Ampliar foto
Agustin Mazzilli celebra su gol, el que aseguró la medalla a segundos del final. AFP

Ni el fútbol, ni la Generación Dorada, ni siquiera Las Leonas. El equipo que despertó el orgullo argentino en estos Juegos Olímpicos juega con un stick en las manos y un protector en la boca. La selección de Hockey masculino finalmente hizo historia y le dio a Argentina la tercera medalla de oro en Rio 2016. En el partido decisivo derrotó a Bélgica por 4 a 2 a pesar de que empezó perdiendo, pero dio vuelta el marcador a pura garra e ilusión, con goles de Ibarra, Ortiz, Peillat y Mazzilli. Los Leones buscaban ubicarse entre los 4 mejores, para superar así el mejor desempeño olímpico de la historia, un quinto puesto en los Juegos de Londres 1948 y terminaron campeones.

Se lo merecen los jugadores, pero especialmente el entrenador Carlos Chapa Retegui. Por defender los colores cuando el equipo no tenía alias, ni apoyo económico por parte de empresas, ni un campo de lujo en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Cenard). Participó en 3 Juegos Olímpicos consecutivos (1996, 2000 y 2004), obtuvo un diploma en Sidney y ganó 3 medallas de oro y una de plata en Panamericanos.

Los Leones dan la vuelta olímpica, justamente, en los Juegos Olímpicos.
Los Leones dan la vuelta olímpica, justamente, en los Juegos Olímpicos. AFP

Se lo merece por ser el entrenador que cautivó a sus dirigidos con el sabor de la victoria; una cualidad que sumada a la nobleza y el esfuerzo que le imprimieron sus antecesores, Sergio Vigil y Gabriel Minadeo, le permitió colgarse 2 medallas de oro y 2 de bronce en distintos torneos con los hombres y ganar un mundial, 3 Champions Trophy (también un segundo puesto en 2011), una medalla de plata en Londres 2012 y una de bronce en el mundial de 2014 con las mujeres.

Y se lo merece por vencer todas las barreras clasistas y llevar el hockey (un deporte elitista en Argentina) a la villa Rodrigo Bueno para realizar una clínica que esos niños nunca olvidarán, como tampoco borraran de sus retinas los partidos de preparación para estos Juegos, en los que fueron invitados de lujo, al punto que la bandera de la Villa viajó a Brasil en la valija de Retegui para flamear durante estos 13 días en otra villa, la olímpica.

A puro grito, festejos exacerbados y mucha humildad, Retegui condujo a un grupo de 16 hombres que jugaron con el corazón, además de la cabeza. Un equipo que tiene pilares fundamentales como los defensores Pedro Ibarra, el capitán, y Gonzalo Peillat, dueño de un tiro exquisito en los corner corto y goleador del equipo en los Juegos con 11 tantos. También en el portero Juan Manuel Vivaldi, único guardameta que viajó a Rio y una muralla en los momentos más calientes del partido por semifinales ante Alemania, en el que recibió sólo 2 goles. Los atacantes Menini, Vila y Callioni y el medio Lucas Rey también fueron puntos muy altos de la gesta albiceleste que consiguió la medalla de oro, esa que ni Las Leonas pudieron colgarse, perdiendo solo un partido, ante India. Es la cuarta vez que Argentina consigue 3 preseas doradas en citas olímpicas. Las anteriores han sido en Londres 1948, Los Angeles 1932 y Amsterdam 1928.

“Cuando llegamos nos dijimos que si nos dan un papel acá, ninguno firma la de bronce, por eso estamos en la final, que es el partido más importante de nuestra vida”, dijo Facundo Callioni al finalizar la semifinal contra Alemania. Por estas horas, Callioni y compañía ya pueden ir buscándose un nuevo desafío.

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