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Un informe desvela “movimientos poco claros de dinero” en el comité organizador del Mundial 2006

Beckenbauer estaría detras de tranferencias a terceras personas y organizaciones con sede en Qatar

Franz Beckenbauer en marzo de 2006.
Franz Beckenbauer en marzo de 2006. AFP

Durante casi cinco meses, la poderosa Federación Alemana de Futbol (DFB) se ha enfrentado, quizá, al mayor escándalo de su larga y exitosa historia a causa de una denuncia hecha por la revista Der Spiegel, que la acusó, en octubre de 2015, de haber auspiciado un millonario soborno para obtener la sede del Mundial de futbol 2006 que tuvo Alemania como sede. Este viernes, la DFB ha tenido un esporádico momento de alivio cuando se ha dado a conocer el resultado de una investigación realizado por el prestigioso bufete de abogados Freshfield, en el que se señala que no existen pruebas claras de que la DFB hubiera comprado votos para obtener la sede del mundial 2006. Sin embargo, el informe afirma que a lo largo de su investigación se han descubierto pagos dudosos en los que está directamente involucrado Franz Beckenbauer, una de las glorias del futbol germano.

Durante una concurrida rueda de prensa que ha tenido lugar en un hotel de Fráncfort, el profesor Christian Duve, miembro del bufete, señaló que un grupo de 35 abogados, después de examinar 128.000 documentos electrónicos y unas 740 carpetas repletas de información relacionadas con el supuesto soborno, habían llegado a la conclusión de que no hay pruebas fehacientes de que la DFB hubiera comprado votos para obtener la sede del mundial.

“No hemos encontrado prueba de compra de votos, pero tampoco podemos descartarlo por completo”, dijo el abogado, quien admitió que durante la investigación, que duró más de cuatro meses, los investigadores habían descubierto una larga serie de movimientos de dinero poco claros, como transferencias hechas desde una cuenta a nombre de Franz Beckenbauer, que presidio el comité organizador para obtener la sede del mundial, a terceras personas y organizaciones con sede en Qatar.

Los sabuesos del bufete de abogados, que recibió el encargo de la DFB para esclarecer las dudas que arrojó la revista der Spiegel sobre la organización, descubrieron, por ejemplo, que a finales de 2002, una cuenta a nombre de Beckenbauer había transferido, por intermedio de un bufete de abogados de Suiza, la suma de 6 millones de francos suizos a una cuenta de la firma Kemco en el Banco Doha de Catar. El propietario de la firma es Mohamed Bin Hamman, que hasta el año 2011 fue miembro del comité ejecutivo de la Fifa.

El préstamo de 6,7 millones de euros

“La transferencia se realizó como un pago para la adquisición de derechos de televisión y comercialización de los juegos asiáticos de 2006”, dijo Duve. En el centro de la investigación siempre ha estado el préstamo de 6,7 millones de euros que recibió la DFB para garantizar un millonario subsidio de la FIFA destinado a financiar una gran fiesta de gala previa al inicio del Mundial y que nunca se llevó a cabo. Según Der Spigel, el dinero del préstamo, realizado por el jefe de Adidas, Robert Louis Dreyfus, fue utilizado para comprar los votos de cuatro delegados asiáticos del Comité Ejecutivo de la FIFA. Pero las investigaciones no han logrado esclarecer el uso final del dinero, aunque si han descubierto que gran parte del montante había sido transferido a Qatar y, posteriormente, a una cuenta suiza del famoso Kaiser.

El abogado Christian Duve, quien advirtió que sus investigadores no habían logrado hablar con todas las personas involucradas en el supuesto soborno, también calificó como “misterioso” un acuerdo de cooperación suscrito por Franz Beckenbauer con el entonces presidente de la Concacaf, Jack Warner, firmado poco antes de la votación de la sede del mundial 2006 y que incluía, según el jurista, “ayudas que iban más allá de las que hay en otros acuerdos comparables”.

Aunque la investigación realizada por el bufete Freshhield ha dejado varios aspectos sin esclarecer y tampoco ha descartado la posibilidad de que la DFB hubiera comprado votos para obtener la sede del mundial, el actual presidente interino del organismo, Reiner Koch, se mostró satisfecho del resultado del informe. “No hay pruebas que señalen que hubo compra de votos y tampoco se ocultaron pruebas debajo de la alfombra”. dijo el funcionario

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