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Bolivia, la cenicienta de las alturas

Sin estrellas y lejos de la altitud de su feudo, La Verde es una de las selecciones más débiles de esta Copa América

La selección boliviana, en un entrenamiento.
La selección boliviana, en un entrenamiento. reuters

Los grandes logros de Bolivia en el fútbol han estado siempre auspiciados por los más de 3.000 metros de altitud sobre los que se ubican sus estadios. Como anfitriona alzó la Copa América de 1963 y consiguió un subcampeonato en 1997, cediendo en la final ante el Brasil de Ronaldo, Rivaldo y Roberto Carlos. Su fortaleza como local también propició su clasificación para el Mundial de 1994, el mayor hito de su historia. Aquel equipo entrenado por Xabier Azkargorta, figura clave en el fútbol boliviano, protagonizó una de las mayores sorpresas del fútbol sudamericano en los últimos años.

Para esta Copa América, sin embargo, hay pocas esperanzas en que La Verde dé un golpe en la mesa y deje atrás muchos años de mediocridad. En las últimas fases de clasificación mundialista y torneos continentales, su papel no ha pasado de mera comparsa y siempre habita en los últimos puestos. Últimamente les cuesta hasta sacar los partidos en su propio feudo, y no digamos ya cuando juega desamparado de la altitud. Es la peor de las 12 selecciones que concurren en el torneo, según la clasificación de la FIFA, en la que figuran en el puesto 92.

Chile, México y Ecuador serán sus rivales en la cita chilena. Un grupo que ni mucho menos es inaccesible. Exceptuando al anfitrión, que parece que está por encima de sus rivales de grupo, la lucha por meterse en cuartos puede estar abierta para los andinos si se muestran competitivos. Pasar de ronda sería, sin duda, todo un logro para la selección que entrena Mauricio Soria.

En el plantel convocado no resalta ningún nombre más que otro. El grueso son jugadores que disputan la liga boliviana y el once tipo es un bloque compacto, pero limitado de calidad. El jovencísimo Sebastián Gamarra, que pertenece al Milan, puede aportar algo distinto al mediocampo, pero el torneo le llega un poco pronto y no es previsible que disfrute de muchos minutos. Los galones en ataque los llevará Marcelo Martins, el espigado delantero que juega en la liga china.

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