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El campeón pide bola

A la espera de que España conozca esta tarde a sus rivales de grupo en Brasil, Del Bosque señala como muy complicados a Francia y Portugal, y recela de Chile, Ecuador y Japón

De izquierda a derecha: Fernando Hierro, Fabio Cannavaro, Cafú, Zidane, Matthäus, Kempes, Geoff Hurst y Alcides Ghiggia, ayer en Salvador de Bahía. Ampliar foto
De izquierda a derecha: Fernando Hierro, Fabio Cannavaro, Cafú, Zidane, Matthäus, Kempes, Geoff Hurst y Alcides Ghiggia, ayer en Salvador de Bahía. GETTY

La tranquilidad embarga a Vicente del Bosque antes de saber contra qué rivales España iniciará su defensa del título de campeona del mundo logrado hace cuatro años: “No tengo ninguna preferencia, el que nos toque nos tocó”. Sosegado, relativizando cualquier especulación previa a la espera de lo que ofrezca el azar dirigido que ha programado la FIFA para el sorteo (Cuatro y Energy, 17.00), el seleccionador maneja ya una información exhaustiva de todos los posibles rivales que pueda encontrarse en la primera fase.

En cada uno de los bombos, Del Bosque tiene selecciones marcadas como complicadas. Del bombo 4, formado por las selecciones europeas, aunque una saldrá por sorteo hacia la copa número 2, el cuerpo técnico tiene señalada a Francia como muy peligrosa si consigue presentarse en Brasil con la calma interna que no ha tenido en los últimos grandes campeonatos. Portugal también es considerada un rival de extrema dificultad.

La inclusión de Francia en el bombo de los europeos, cuando debía ir en el 2 por ránking, ha enrarecido el sorteo

En el bombo 2, aparte del europeo que llegue de ese primer minisorteo, están encuadrados los cinco participantes africanos,más Ecuador y Chile. De esta última selección habla con mucho respeto el seleccionador y sus ayudantes le han hecho un seguimiento exhaustivo durante la fase de clasificación. De los ecuatorianos y de su seleccionador, el colombiano Reinaldo Rueda, también maneja el seleccionador referencias que apuntan a un conjunto que puede dar problemas. Ghana y Costa de Marfil las consideran como las dos selecciones más potentes entre las africanas. En la tercera copa, que contiene a los representantes de Oceanía, Asia y Centroamérica, Japón, de la que se entiende que tiene la mejor generación de su historia, es la menos deseada.

La decisión de que Francia, que por ránking debía haber ocupado el bombo 2 directamente, fuera también a la copa de los europeos, ha enrarecido el sorteo. Josep Blatter, presidente de la FIFA, que compareció ayer ante los medios, se limitó a dar una explicación inane a esta novedad: “El comité organizador dijo que como era un sorteo, debía de ser un sorteo para todos, también para decidir qué país pasaba del bombo 4 al 2”. La impresión generalizada es que se ha beneficiado a Francia. Las palabras de Zidane, presente junto a representantes de otros conjuntos campeones del mundo, fueron encaminadas a disimular ese teórico trato de favor: “Queremos que Francia juegue contra los mejores para que no digan que solo jugamos contra las selecciones menores”.

La FIFA anunció que se podrán establecer pausas durante los encuentros para la hidratación

Ante las advertencias lanzadas por el seleccionador italiano, Cesare Prandelli, de que las altas temperaturas y el exceso de humedad pueden ser un problema serio para los jugadores, sobre todo los partidos que se disputen a la una de la tarde hora local, Jerome Valcke, secretario general de la FIFA, anunció que se podrán establecer pausas para la hidratación: “El responsable de la FIFA para cada partido, el árbitro y un responsable médico decidirán si el calor puede suponer un impedimento a los jugadores y cuántas pausas serán necesarias para que los futbolistas beban agua”.

No solo la sensación de que habrá un sorteo dirigido han enturbiado las horas previas al sorteo. También han puesto en el disparadero a la FIFA y al Comité Organizador el retraso en las obras de los estadios, que se finalizarán en abril cuando estaban previstas para fin de año, y el derrumbamiento de una tribuna en el estadio Arena Corinthians de São Paulo que causó la muerte de dos operarios. “Confiamos en las administraciones brasileñas, por lo que no habrá plan b. La FIFA lo único que puede hacer es pedir a Dios o a Alá. Lo que sea para que no ocurran más accidentes”, aseguró un lacónico Blatter, que también anunció un aumento de un 33% de los premios respecto al último Mundial. Si en Sudáfrica la bolsa total ascendía a 307 millones de euros, en Brasil sube hasta los 421, de los cuales el ganador se llevará cerca de 26 millones.

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