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De Arantxa a Figo y Nadal

Los tenistas, futbolistas como el portugués, Suker y Eto’o y el piloto Gibernau también fueron investigados por diversos motivos

Arantxa Sánchez Vicario, el año pasado. Ampliar foto
Arantxa Sánchez Vicario, el año pasado.

Leo Messi no es ni mucho menos el primer deportista de élite al que Hacienda investiga por, supuestamente, haber defraudado al fisco. Antes que él, aunque no necesariamente siguiendo el mismo esquema y utilizando la misma infraestructura, Arantxa Sánchez Vicario, Sete Gibernau, Rafael Nadal o los también futbolistas Luis Figo, Davor Suker y Samuel Eto’o, entre otros, fueron objeto de investigaciones por parte de Hacienda.

Quizás sea el caso del delantero portugués el que tenga más similitud con el de la estrella argentina. El exjugador del Barcelona fue investigado por un presunto fraude de casi 3,5 millones de euros. Eto’o no declaró, presuntamente, los beneficios que obtuvo entre 2006 y 2009 por la cesión de sus derechos de imagen al Barça y a la marca deportiva Puma, por lo que la fiscalía presentó una querella contra el delantero y su representante Josep Maria Mesalles.

En el caso del exjugador del Sevilla y Real Madrid Davor Suker, el Tribunal Supremo confirmó, en marzo de 2012, que el croata tenía que pagar 258.962 euros en concepto de IRPF por sus derechos de imagen del año 1998. El Supremo rechazó las alegaciones del exjugador y dio la razón al Abogado del Estado, que lo consideraba “un caso típico de ingeniería financiera con fines de elusión fiscal”. Un mes antes, el mismo tribunal ratificó una sentencia de la Audiencia Nacional que condenó a Figo, exjugador del Barcelona y del Real Madrid, a pagar a Hacienda casi dos millones y medio de euros en concepto de IRPF por los ejercicios de 1997, 1998 y 1999, en las que militó en las filas del equipo azulgrana.

Los conflictos se han dado a menudo por la situación del domicilio fiscal

Fuera del mundo del fútbol, uno de los casos más sonados fue el de Arantxa Sánchez Vicario, número uno mundial del tenis, que por decisión del Tribunal Supremo debió pagar 3,5 millones de euros a Hacienda como multa por fijar su residencia fiscal en Andorra, argumentando que allí era donde vivía, cuando en realidad lo seguía haciendo en Barcelona.

Otro de los patrimonios que fue objeto de investigación fue el del expiloto Sete Gibernau. Según la Fiscalía de Barcelona, Gibernau había declarado que tenía domicilio en Suiza. Hacienda descubrió que, en realidad, Gibernau, nacido en Barcelona en 1972, vivía en la localidad catalana de Esplugues de Llobregat. Entre 2005 y 2006, estafó supuestamente un total de 2,8 millones.

Otro caso, aunque totalmente distinto al de los anteriores, ha sido el de Rafael Nadal, al que Hacienda también investigó y obligó a cambiar de domicilio fiscal. Sus sociedades tributaban en el País Vasco sin que tuvieran allí su actividad. Tras conocerse este hecho, el tenista explicó que domicilió algunas sociedades en Gipuzkoa “mal aconsejado” y comentó que durante el tiempo que sus empresas tributaron en el País Vasco pagaron 20 millones de euros a Hacienda. El jugador negó haber cometido ninguna irregularidad fiscal.

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