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FÚTBOL | FASE CLASIFICATORIA MUNDIAL 2010

Brasil venció en tierra de Messi

Argentina pierde 1-3 ante la 'canarinha' y no se asegura su billete al Mundial

Diego Maradona y su sucesor con la Diez albiceleste, Lionel Messi, sufrieron anoche un baño de decepción. En el clásico suramericano ante Brasil, en Rosario, la ciudad de Messi, el equipo que dirige el Pelusa perdió 1-3. Otro 5 de septiembre, pero de 1993 la selección argentina había sido humillada por Colombia con un 0-5. Esta vez no fue goleada, pero la caída ha dejado malherido al seleccionador y ex astro del fútbol argentino. El campeón suramericano, donde brillaron Kaká y Luis Fabiano, marcha primero en las eliminatorias de la región para Suráfrica 2010, mientras Argentina apenas está clasificándose de momento en cuarto puesto, pero está cerca de caer al quinto y, en consecuencia, a la repesca.

ARGENTINA 1 - 3 BRASIL

Argentina: Mariano Andújar; Javier Zanetti, Nicolás Otamendi, Sebastián Domínguez, Gabriel Heinze; Maxi Rodríguez (m.46, Sergio Agüero), Javier Mascherano, Juan Sebastián Verón, Jesús Dátolo; Lionel Messi y

Carlos Tevez (m.68, Diego Milito).

Brasil: Julio César; Maicon, Lúcio, Luisao, André Santos; Elano (m.68, Daniel Alvez), Gilberto Silva, Felipe Melo; Kaká; Robinho (m.68, Ramírez) y Luis Fabiano (m.77, Adriano).

Goles: 0-1, m.24: Luisao. 0-2, m.31: Luis Fabiano. 1-2, m.65: Dátolo, 1-3, m.66: Luis Fabiano.

Árbitro: Oscar Ruiz (COL), que amonestó a Lúcio, Kaká, Luis Fabiano, Verón, Ramírez.

Incidencias: Partido de la decimoquinta jornada de las eliminatorias sudamericanas del Mundial 2010 disputado en el estadio Lisandro de la Torre, "El Gigante de Arroyito", del club Rosario Central, ante unos 42.000 espectadores.

Argentina llegó al clásico suramericano con la presión de asegurar el billete al próximo Mundial, mientras que el Brasil que dirige Dunga venía relajado. Maradona quiso que su equipo no jugara en Buenos Aires, por el mal estado del campo de juego del River Plate, sino en la Rosario de Messi. Hizo cortar el césped al ras y mojarlo para dificultar el juego al que están acostumbrados los brasileños. El estadio del Rosario Central, el Gigante de Arroyito, estaba reventar y recibió con una silbatina el himno de Brasil.

Así fue que la albiceleste comenzó el primer tiempo con ímpetu, con toques de Messi, Juan Sebastián Verón, Maxi Rodríguez y Jesús Dátolo, pero sin la profundidad necesaria para herir a la verdeamarela, que se mantenía tranquila y agazapada. Los dos equipos se preocupaban de los placajes en el medio del campo, a veces con violencia. De hecho, el primer tiempo acabó con cuatro tarjetas amarillas para los brasileños y una para los argentinos. En uno de los primeros ataques de los visitantes, a los 22 minutos, Sebastián Domínguez le cometió una dura falta a Luis Fabiano, a 35 metros de la portería. Elano ejecutó el tiro libre y la defensa del conjunto de Maradona desnudó las falencias que la hicieron perder 1-6 con Bolivia y 0-2 con Ecuador. Luisâo cabeceó solo y marcó el primer gol a los 23. La hinchada rosarina reaccionó de inmediato con el aliento a los de Messi. Pero la selección argentina no supo responder: Messi y Verón se quedaban solos en la creatividad. A los 29, en otro ataque aislado del ordenado equipo de Dunga, Felipe Melo ejecutó otro tiro libre y después de varios rebotes Luis Fabiano se aprovechó de los agujeros defensa argentina para marcar el segundo gol. El Gigante de Arroyito quedó mudo. El campeón suramericano, sin mosquearse, puso de manifiesto su presente y su historia de pentacampeón mundial contra una Argentina que no puede rememorar las glorias de 1978 y 1986.

En el segundo tiempo, Maradona puso a su yerno, Sergio Kun Agüero, y su selección se abocó a la ofensiva, pero la defensa brasileña, con Maicon, Lucio, Luisâo y André Santos, mantuvo el orden, su medio campo se replegó y Dunga apostó al contragolpe con Kaká, Robinho y Luis Fabiano. A los 19 minutos, a Dátolo se le ocurrió que era mejor no encimar jugadores en el poblada área contraria y lanzó un remate desde fuera del área que se coló en el ángulo superior izquierdo de Julio César, de gran actuación. Pero la ilusión argentina duró poco. Dos minutos después, Kaká recibió el balón en el medio campo y dio un pase magistral a Luis Fabiano, que alcanzó a anotar antes de que lo tapara Mariano Andújar. El goleador se puso la mano en la oreja para disfrutar del silencio del Gigante de Arroyito. En la cuna de Messi, Brasil confirmó su liderazgo y la selección de Maradona quedó malherida.

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