Bondadosas sardinitas
Julio Norte, que cortó dos orejas; Tomás Bastos, que paseó una, y Emiliano Osornio demuestran su calidad ante una novillada mal presentada y tan noble como falta de raza


Tres novilleros cuajados, a las puertas de la alternativa, tres fundadas esperanzas para el inmediato futuro de la tauromaquia, tres toreros con calidad contrastada deben venir a la Feria de Sevilla con una novillada de verdad, bien presentada, y con el marchamo de la bravura y la casta.
Pero no. Sus apoderados, Curro Vázquez, Cristina Sánchez y Domingo López Chaves, con la complicidad de la empresa y la autoridad, eligen seis novilletes de un hierro afamado por su nobleza y ausencia de raza, como es el de Talavante, muy desigualmente presentados, mansos de solemnidad en los caballos —lo que hace tiempo que no importa a nadie—, pero dulces como el almíbar en la muleta, que es lo que hoy se valora. Ya lo dijo el afamado ganadero Fernando Cuadri: “Un toro simplemente noble es simplemente tonto”.
Seis sardinitas para que disfruten los toreros y se aburran los aficionados. Ese parece ser el objetivo fundamental del taurineo andante: que abandonen los aficionados, que cada vez son menos, y se diviertan los palmeros espectadores.
Por suerte, los tres novilleros, el mexicano Emiliano Osornio, el portugués Tomás Bastos y el español Julio Norte poseen una calidad contrastada, mostraron una decisión encomiable y taparon de algún modo la dulzura almibarada de sus oponentes.
Los tres toreros participaron en quites y dejaron muy alto el pabellón capotero: el mexicano destacó a la verónica y por tafalleras; por estas últimas y chicuelinas el portugués, al igual que Julio Norte. Los tres manejan con soltura y hondura la muleta, y protagonizaron momentos vibrantes, unos más hilvanados que otros.
Osornio, por ejemplo, no pudo decir nada ante el alma borrega de su soso y noble primero, y al final del muleteo al cuarto corroboró que tiene planta y buenísima condición en un par de tandas de naturales excelsos. La asignatura de la suerte suprema aún no la ha aprobado y debe seguir insistiendo en ella.
Bastos luce un porte elegante, derrocha oficio y maneja la muleta con soltura y naturalidad. En los dos novillos de su lote sonó la música, pero él no acabó de dibujar la faena soñada; en el primero, que era un perrito obediente, faltó la emoción de la casta, y en el quinto se entretuvo en demasía en una faena excesivamente larga, impropia de alguien con cabeza.
Y el triunfador fue Julio Norte, con el mejor lote, eso sí, y por debajo de sus dos oponentes. Es torero valiente, técnico, pundonoroso y con deseos desmedidos de triunfo. Bien ante su primero, repetidor incansable, con el que se lució por ambas manos, pero sin el remate que el novillo merecía; es decir, que era de dos orejas y solo paseó una.
Y ante el sexto, un manso de libro, que huyó despavorido del caballo, y mostró genio y casta en el último tercio, se le vio atolondrado, a sabiendas de que podía abrir la Puerta del Príncipe, pero se la cerró por sus aceleradas ansias de triunfo. Mucha disposición y poco mando; arrollador y escaso temple en sus manos. Pinchó antes de cobrar una estocada trasera, lo que enfrió los ánimos y la petición de oreja fue minoritaria, lo que no evitó que el presidente, Gabriel Fernández, volviera a sacar el pañuelo e incidiera, una tarde más, en el desprestigio de esta plaza.
Talavante/Osornio, Bastos, Norte
Novillos de Talavante, muy justos de presencia, a excepción del cuarto; muy mansos en los caballos, blandos, muy nobles y de enorme clase y ausencia de casta en el tercio final. Destacaron tercero y quinto.
Emiliano Osornio: dos pinchazos y estocada atravesada (silencio); pinchazo y el novillo se echa (palmas).
Tomás Bastos: estocada perpendicular -aviso- y un descabello (vuelta al ruedo); estocada trasera -aviso- (oreja).
Julio Norte: estocada baja (oreja); pinchazo y estocada trasera (oreja tras petición minoritaria).
Plaza de La Maestranza. 14 de abril. Novillada. Cuarto festejo de abono de la Feria de Abril. Más de media entrada.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.


























































