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La cirugía taurina, ante un incierto futuro: escasas vocaciones, intrusismo y bajos honorarios

El próximo día 25 se celebrará un festival en Navalcarnero (Madrid), cuyos beneficios se dedicarán a la formación de los equipos médicos de las enfermerías

Un momento de la dramática cogida que sufrió el diestro Rafaelillo en Pamplona, el 14 de julio de 2019, por un toro de Miura.
Un momento de la dramática cogida que sufrió el diestro Rafaelillo en Pamplona, el 14 de julio de 2019, por un toro de Miura.Alvaro Barrientos (AP)
Antonio Lorca

Resulta paradójico y, sobre todo, extraño y curioso, que en un país donde se celebran cada año alrededor de 20.000 festejos populares y más de 1.500 festejos mayores no haya existido tradicionalmente una formación específica en las facultades de Medicina sobre cirugía taurina. La excepción la determina la universidad pública de Valencia que desde 2019 imparte un curso sobre esta materia.

Este muy grave déficit formativo lo cubre desde 1975 la Sociedad Española de Cirugía Taurina (SECT), que preside Pascual González Masegosa, cirujano jefe de la plaza de Albacete, y que agrupa a 200 sanitarios (médicos y enfermeros) en activo y 50 jubilados,

La formación ha sido siempre el gran problema de la atención médica de la fiesta de los toros en sus variadas vertientes, y ahora, se agrava con otras circunstancias: el escaso interés que la cirugía taurina despierta entre los nuevos médicos, los bajos —muy bajos— honorarios que perciben los equipos, y el intrusismo, que pone en peligro la vida de más de un herido.

Así lo explica el doctor González Masegosa minutos antes de presentar en la plaza de Las Ventas, y junto al también cirujano Enrique Crespo, el festival taurino que se celebrará el próximo 25 de este mes en Navalcarnero a beneficio de la actividad formativa de la Sociedad Española de Cirugía Taurina. Gracias a la colaboración de Curro Vázquez, el Ayuntamiento y el empresario taurino de esta localidad madrileña, están anunciados Uceda Leal, Diego Urdiales, Cayetano, Paco Ureña, Ginés Marín, Pablo Aguado y el novillero Manuel Caballero, que lidiarán novillos donados por distintas ganaderías.

“¿Cuánto cree que gano yo como cirujano jefe de la plaza de Albacete? Pues no llega a 80 euros por festejo” (Doctor González Masegosa)

“Yo acabé la carrera de Medicina sin saber cómo era una cornada por asta de toro”, cuenta el presidente de los médicos taurinos. “Recuerdo que había capítulos dedicados a la balística, cuando ni había guerra ni previsión de que la hubiera, pero ni una sola línea sobre los toros a pesar del arraigo de la fiesta en este país”.

González Masegosa aprendió en la enfermería de la plaza albaceteña durante seis años, hasta que en 1991 se hizo cargo de la jefatura del equipo. Ahora, como presidente de la SECT dirigirá el próximo curso de formación, previsto para el día 24 y la mañana del 25 en el que hablarán sobre las peculiaridades de heridas vasculares, torácicas, abdominales, perianales y traumatismos, entre otras, producidas por un toro y que requieren de técnicas especiales para su tratamiento.

“Además de la labor formativa, nuestra sociedad trabaja con las administraciones públicas para que se unifique la diversa reglamentación existente en materia de enfermería”, explica el cirujano. “Es absurdo que cada reglamento taurino autonómico recoja una normativa diferente”. Y añade que la Comunidad Valenciana, por ejemplo, solo exige la presencia de un médico y un diplomado en enfermería, mientras Castilla La Mancha requiere un cirujano, un cirujano ayudante, un anestesista y un ATS. “Y entre esos dos extremos”, continua, “cada comunidad tiene sus propias normas”.

El cirujano González Masegosa, junto al diestro Uceda Leal, en la presentación del festival.
El cirujano González Masegosa, junto al diestro Uceda Leal, en la presentación del festival.A.L.

Pregunta. ¿Pero existe vocación taurina entre los médicos?

Respuesta. “No mucha, ciertamente. Hasta ahora, los miembros de los equipos hemos sido y somos, ante todo, aficionados. En estos momentos, la situación ha cambiado; se busca el nivel económico, y ese es un apartado desastroso”.

“¿Cuánto cree que gano yo como cirujano jefe de la plaza de Albacete?”, pregunta González Masegosa. “Pues no llega a 80 euros por festejo”, responde. “El equipo, formado por nueve sanitarios, percibe 650 euros y los repartimos a partes iguales. Dígale a un médico que vaya en agosto a un festejo para percibir 80 euros mientras su familia está en la playa; seguro que a su pareja le da la risa, si es que le queda sentido del humor”.

Los honorarios ascienden a 800 euros en los pueblos porque incluyen el desplazamiento. “… Y el instrumental”, añade el cirujano, “porque no te puedes fiar del estado de las enfermerías; solemos aconsejar al empresario el quirófano portátil más adecuado, pero no siempre atienden nuestras indicaciones”.

González Masegosa se refiere al problema del intrusismo en las épocas centrales de la temporada, cuando coinciden muchos festejos un mismo día. “Hay plazas que contratan equipos que no están completos ni cuentan con la necesaria preparación médica para tratar este tipo de heridas”, explica, “de modo que, después, te puedes encontrar con sorpresas desagradables”.

El médico tiene muy claro que la enfermería debe contar con el instrumental necesario y el equipo adecuado para que el paciente salga de ella operado de todas las lesiones, y sea trasladado a un hospital para el seguimiento, pero con el tratamiento completo. Se exceptúan, lógicamente, aquellas cogidas muy graves que requieren del apoyo de departamentos específicos de un hospital, como en el caso de la rotura de la femoral.

“Lo que hay que evitar es que haya que volver a operar a un herido por una primera intervención incorrecta; a eso me refiero cuando hablo de sorpresas desagradables”. En ello tiene experiencia González Masegosa. “Hace cuatro o cinco años”, cuenta, “y en un plazo de solo quince días, tuve que reoperar a Manuel Escribano, David Mora, al banderillero El Niño del Barrio y al novillero Oscar Aranda por una deficiente praxis médica en un enfermería”.

“El 89 por ciento de las heridas que he intervenido se han producido en los festejos populares”

P. Si hay escasas vocaciones y poco dinero, ¿cuál es el futuro de la cirugía taurina?

R. “Me gustaría que fuera bueno, pero lo veo complicado. Hay que motivar a los médicos con un sueldo digno al margen de la afición de cada cual. Por otra parte, estoy empeñado personalmente en un objetivo fundamental: que la SRCT tenga capacidad para acreditar a los equipos que acudan, al menos, a los festejos mayores, —en las fiestas populares es más complicado— de modo que esté garantizada la capacidad técnica de los sanitarios”.

Al menos, en corridas y novilladas, dice el doctor González Masegosa, pero él mismo reconoce que el mayor número de cogidas se producen en las calles. Añade que ha podido intervenir unas 400 heridas por asta de toro, y el 89 por ciento de estas se han producido en los festejos populares, (“la mejor escuela de aprendizaje para un médico”, añade el cirujano) en los que se corre un toro espectacular y en puntas, y quienes se ponen delante son “personas sin preparación y pasadas de muchas cosas”.

González Masegosa llama la atención, no obstante, de que en los últimos años ha aumentado el índice de cornadas cerradas -aquellas en las que el pitón empuja, causa destrozos pero no atraviesa la piel- en corridas y novilladas, y “eso solo se produce con el toro afeitado”, explica.

Pascual González Masegosa espera que el festival del día 25 sea un éxito de público para que ello repercuta en la mejor preparación de los médicos que se dedican a la cirugía taurina.

“Quiero dejar claro”, finaliza, “que también hay muy buenos equipos fuera de nuestra sociedad, pero pretendemos que seamos los médicos, y no los empresarios, quienes acreditemos la cualificación técnica de los equipos en beneficio de todos los que sufren una herida por asta de toro y requieren atención”.

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Sobre la firma

Antonio Lorca
Es colaborador taurino de EL PAÍS desde 1992. Nació en Sevilla y estudió Ciencias de la Información en Madrid. Ha trabajado en 'El Correo de Andalucía' y en la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA). Ha publicado dos libros sobre los diestros Pepe Luis Vargas y Pepe Luis Vázquez.

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