Residente despelleja a J Balvin en una canción de ocho minutos

El puertorriqueño denuncia que el colombiano intentó parar la publicación del tema en el capítulo más polémico de una pelea entre los dos músicos que se remonta a 2019

Residente, en una imagen del vídeo de la canción.
Residente, en una imagen del vídeo de la canción.

Quizá sea el ataque más feroz que un artista ha perpetrado sobre otro en una canción en español. Hablamos de músicos de primer nivel de popularidad: el puertorriqueño Residente, 31 premios Grammy tanto en solitario como con su exgrupo Calle 13; y el colombiano J Balvin, cinco Grammys. En una canción de ocho minutos junto al productor y DJ argentino Bizarrap, Residente no se anda con metáforas para describir a J Balvin. Algunos ejemplos: “El pueblo luchando, los están matando, y el tipo sube fotos de Gandhi rezando”; “pendejo mentiroso, se hace el espiritual usando la salud mental para vender un documental”; “no entiende los valores de la vida, se tiene que tatuar la palabra ‘lealtad’ porque se le olvida”; “es un imbécil con tinte de cabello que puso a mujeres negras con cadena de perro en el cuello”.

La diatriba de Residente se divide en tres capítulos: En un lugar de la Mancha, Mis armas son mis letras y El caballero de los espejos. Es en esta tercera parte cuando el puertorriqueño despliega su arsenal de insultos al colombiano. La canción va acompañada de un vídeo sencillo que muestra a Residente grabando la pieza. Con una camiseta blanca de tirantes y una gorra, el cantante da un sorbo a una cerveza y comienza su cruzada. En la primera parte se muestra como un Don Quijote salvaguardando la honestidad de la música urbana y en contra de los vendedores de perritos calientes: “Mientras hablo solo como Don Quijote./ Con espuma de cerveza en el bigote. / Esperando a que estos hot dogs salgan del camarote. / Como un brote, antes de que se les hunda el bote. / Pero como siempre, la mierda sale a flote. / Estoy preparado para darle a estos soplapotes hasta que el cartucho se me agote”. Sin citarlo, ya se refiere en esta primera parte a J Balvin: “Yo no creo en las estrellas de las plataformas digitales./ Ni en tus [premios] billboards de cremita de pastel./ Ni en tus historias de Instagram, Dolce & Gabbana y Cartier./ Solo creo en mi nivel./ Y en el carbón de mi lápiz corriendo por encima del papel”.

En la segunda parte, Mis armas son mis letras, Residente se reivindica en contraposición a lo que él considera los artistas urbanos de mentira: “Cuando la gorra con la R [su gorra, R, de Residente] se avecina, en la tarima entera empieza a oler a granja campesina./ Porque estos raperos de mentira se vuelven gallinas con mi rima cuando impongo disciplina como en China”. No falta la crítica al autotune, el modificador de voz, ya el instrumento más relevante del pop comercial actual: “El autotune y el playback activado./ Estos bobos cantan hasta con el micrófono apagado”. El sentir de esta fase de la canción lo expresa casi al final: “Una cosa es ser artista, otra cosa es ser famoso”.

El último tramo es donde se desata. Está introducido por una conversación. “¿Está bien así?”, pregunta Residente. “Si le dieras a Balvin puede ser que me guste”, le responden. “No, a Balvin no. Es un bobolón ese cabrón”, espeta primero Residente. Pasan tres segundos y añade: “Bueno, dale”. Y arranca un diluvio de ataques personales a J Balvin. El caballero de los espejos es la fase más larga de la canción, de casi cuatro minutos. Además de las estrofas señaladas más arriba, algunos de los ataques más duros son estos: “Un día dijo que quiso hacer reguetón siendo franco al descubrir que Daddy Yankee era blanco./ Mi llave, lo peor de todo y lo más grave./ Es que este pendejo es racista y no lo sabe./ La historia te va a dar un bofetón en nombre de todos los que bajo abuso recogieron algodón./ Y otro bofetón en nombre de todos los que han tenido que batallar doble dentro del reguetón”.

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El enfrentamiento de René Pérez Joglar Residente (San Juan, Puerto Rico, 44 años) y José Álvaro Osorio J Balvin (Medellín, Colombia, 36 años) viene de lejos. J Balvin llamó al boicoteo de los premios: “Los Grammys no nos valoran, pero nos necesitan. Les damos rating, pero no nos dan el respeto. Los que tienen poder en el género, ninguno debería ir, es decir, todos, porque somos un movimiento”. Residente entonces respondió: “Yo te creería lo del boicot si, no sé, el año pasado cuando te nominaron 13 veces no hubieses ido a los Grammy. Pero ahí tú no pediste boicot. Seguro que tenías hasta cambio de ropa para cada premio. Pero como de las 13 nominaciones te ganaste un solo Grammy, ahora vuelve el boicot”. Y definió la música de Balvin “como si fuera un carrito de hot dog, que a mucha gente le puede gustar o a casi todo el mundo. Pero cuando esa gente quiere comer bien, se van a un restaurante y ese restaurante es el que se gana las estrellas Michelin”.

Musicalmente, la nueva canción de Residente es un rap duro adornado con ritmos latinos. Los feroces ataques están rebajados por un estribillo salsero donde el exCalle 13 canta: “Esto lo hago pa’ divertirme, pa’ divertirme, pa’ divertirme”. La historia de la canción viene precedida de un vídeo que Residente publicó ayer en su cuenta de Instagram. Denunciaba que J Balvin intentó parar su publicación. “Este mensaje es lo menos importante que van a escuchar en el día de hoy. Mucho menos en medio de una guerra que acaba de estallar. Pero cuando te metes con influencers urbanos [así denomina despectivamente a J Balvin] te pasan estas pendejadas”. Y denuncia: “Resulta que el pendejo se enteró de que le estoy tirándole [criticándole] y no ha parado de llamar a todo el mundo para que me llame a mí para que no saque el tema. Amenazaron con demandar a mi sello si lo sacaba”. Y termina: “La diferencia entre tú y yo es que yo soy libre de hacer lo que me salga de los cojones y tú eres un esclavito más de la industria”. Ahora se espera la respuesta de Balvin.

La letra completa de la canción:

- Capítulo Uno: En un lugar de la mancha

Estoy un poco intranquilo mientras el género urbano vigilo

Asomando la mirada como un cocodrilo en el Río Nilo

Ajustando un par de cuentas pendientes antes de que llegue Milo

Sentado en una silla bajo una sombrilla en camisilla

Con el perro mordiéndome la zapatilla

Eructando tortillas y las tostadas con mantequilla

Apuntando al horizonte con un rifle sin mirilla

Mientras hablo solo como Don Quijote

Con espuma de cerveza en el bigote

Esperando a que estos hot dogs salgan el camarote

Como un brote, antes de que se les hunda el bote

Pero como siempre, la mierda sale a flote

Estoy preparado para darle a estos soplapotes hasta que el cartucho se me agote

Hoy les tumbo el marketing de un tirón

Como tumbamos las estatuas de Cristóbal Colón

Yo rompo esta chatarra

Como rockero en los 80 rompiendo su guitarra

Con el Resi tú te embarras

Hasta mis versos se volvieron alcohólicos porque hay demasiadas barras

Yo vengo del calentón

Desde Trujillo suenan los tambores en la calle, ro-po-pom-pom

No hay discusión, hasta mi hermano Don

Sabe que en el rap hay un solo King Kong

Mandando fuego, esto es White Lion, no hay juego

Como en los tiempos de Voltio con Tego

Tú y yo no somos iguales

Yo no creo en las estrellas de las plataformas digitales

Ni en tus Billboards de cremita de pastel

Ni en tus historia’ de Instagram, Dolce&Gabbana y Cartier

Solo creo en mi nivel

Y en el carbón de mi lápiz corriendo por encima del papel

Esto lo hago pa’ divertirme

Pa’ divertirme, pa’ divertirme

Como ya mismo me voy

Me voy a llevar un par antes de irme

- Capítulo Dos: Mis armas son mis letras

Hoy me cojo a la industria de la fama

Hasta romperle los resortes a la cama

Cuando mi palabreo se derrama me los cojo sin pijama

Vertical y horizontal, como en un crucigrama

En las tiraderas soy el terror de los terrores de esta era

Para estos perdedores las primaveras ya no son multicolores

Porque donde tiro un punchline dejan de crecer las flores.

Son artistas de quinta

Que escriben menos que un bolígrafo sin tinta

Cuando me ven se descomponen

Color blanco pálido como los dientes de embuste que se ponen

Cuando la gorra con la R se avecina

En la tarima entera empieza a oler a granja campesina

Porque estos raperos de mentira se vuelven gallinas

Con mi rima cuando impongo disciplina como en China

Mi retina solo ve cabezas rodando por la colina

La revolución francesa con la guillotina

Quemando vitrinas voy a todas, voy para encima

Con una botella, una toalla y gasolina, como en Palestina

Lo hago fácil, como pelar cáscaras de mandarina

Cómodo, como un asiento cuando se reclina

Soy Correa, Báez y Lindor, doble play de rutina

Esto no es por Instagram, esto se resuelve en la cabina

Los mato amarrándome la derecha y la izquierda

Cantando canciones infantiles saltando la cuerda

No hay break de que pierda

Si los meto a todos en una licuadora sale una batida de mierda

Para dos minutos de canción tienen veinte escritores

Hasta los manejadores son compositores

Quinientos dólares por un boleto, señores

Por brincar como un pendejo vestido de colores

El Auto-Tune y el playback activado

Estos bobo’ cantan hasta con el micrófono apagado

No se puede ser el líder, campeón de campeones

Si te escribieron todas tus fucking canciones

Un hot dog bien hecho es delicioso

El problema es que no lo cocinaron estos mentiroso’

Estos vagos son golosos

No te llevan ni el plato a la mesa y se llevan la propina del mozo

Y no les da vergüenza, eso es lo vergonzoso

Las abejas hacen miel, pero se las come el oso

No se compra el respeto por ser talentoso

Una cosa es ser artista, otra cosa es ser famoso

Ah, hay que hacer una limpieza

Mucho delirio de grandeza, poca destreza

Esto solo empieza

Y yo todavía voy por mi primera cerveza

Esto lo hago pa’ divertirme

Pa’ divertirme, pa’ divertirme

Esto lo hago pa’ divertirme

Pa’ divertirme, pa’ divertirme

Como ya mismo me voy

Me vo’a llevar un par ante’ de irme

Gabriel, ¿'está bien así?

Mmm, en verdad está bien mierda, cabrón

Pero si le tira’ a Balvin puede ser que me guste

No, a Balvin no, cabrón

Es un bobolón ese cabrón

Bueno, dale

- Capítulo Tres: El caballero de los espejos

Voy a rebajarme con un bobolón

Que le canta a SpongeBob y a Pokémon

La copia de un clon, el Logan Paul del reggaetón

Esto es más bajo que eyacular sin erección

Como le dicen por ahí

“Josesito, no tienes calle, por eso tienes los nudillos blandito’”

Con solo un video entierro a este becerro

Y lo pongo a subir fotos con su perro

Este cobarde corderito mancebo

Es como un desayuno vegano: sin huevo

El pueblo luchando, los están matando

Y el tipo sube fotos de Ghandi rezando

Pendejo mentiroso, se hace el espiritual

Usando la salud mental para vender un documental

Tú eres más falso que un hot dog sin ketchup ni pan

Más falso que los abdominales de Luian

Es tan inseguro el pana

Que tiene que estar anunciando por Instagram cuánta lana gana

No entiende los valores de la vida

Se tiene que tatuar la palabra “lealtad” porque se le olvida

Es un imbécil con tinte de cabello

Que puso a mujeres negras con cadena de perro en el cuello

Un blanquito que perdió el camino

Todo un divino aceptando su premio de afrolatino

Un día dijo que quiso hacer reggaetón siendo franco

Al descubrir que Daddy Yankee era blanco

Mi llave, lo peor de todo y lo más grave

Es que este pendejo es racista y no lo sabe

La historia te va a dar un bofetón en nombre de todos los que bajo abuso recogieron algodón

Y otro bofetón en nombre de todos los que han tenido que batallar doble dentro del reggaetón

Myke Towers, Sech, ChocQuibTown, Rafa Pabön

Don Omar, Ozuna, Arcángel, Tego Calderón

Son un montón que sin pensar metes debajo del cajón

En tu arcoíris de colores no existe el color marrón

Un sacrilegio

Este blanquito de colegio todavía no entiende el fucking privilegio

¿Pero qué esperan de este fracasado?

Criado por su papá, un influencer frustrado

En Puerto Rico para que se la dieran en el reggaetón

Tragó más leche que un condón

Por cada mamada subía un escalón

Cada día disfrazado de un color distinto como un camaleón

Lo que dijo Rubén, el Residente lo sostiene

“Aunque cambie de color, yo siempre sé por dónde viene”

Los camaleones velan por su propio ombligo

Se hacen panas hasta de sus enemigos

Nada más con el testigo

Los negocios son negocios, socio, en los negocios no hay amigos

Lo mío no es negocio, somos diferentes

Por la música yo pongo el corazón al frente

Mis billboard los sostiene la gente

Junto a mis letras en cada pancarta para bajar a un presidente

No soy el más famoso de todo el circuito

Pero parto en veinte a tu rapero favorito

Lo que dije en “Calma Pueblo” lo repito

Conmigo comen aunque no tengan apetito

Esto no lo hago para darte consejo

Ni para abusar de ti aunque sea disparejo

Hoy te despellejo

Para que los que se compren la camisa del hot dog se sientan bien pendejos.

Esto es por los pibes

Por el respeto que merece todo aquel que escribe

Los Fórmula 1 están de turista, ya no corren

Porque acabo de romper la pista, ah

Sobre la firma

Carlos Marcos

Redactor de Cultura especializado en música. Empezó trabajando en Guía del Ocio de Madrid y El País de las Tentaciones. Redactor jefe de Rolling Stone y Revista 40, coordinó cinco años la web de la revista ICON. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Máster de Periodismo de EL PAÍS. Vive en Madrid.

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