Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Miguel del Arco aborda una comedia de Calderón “fulgurante y ligera”

El director y dramaturgo estrena 'La señora y la criada' con La Joven Compañía de Teatro Clásico

Una imagen de 'La señora y la criada'.
Una imagen de 'La señora y la criada'.

“No hay nada más trascendental que la carcajada”, asegura con un punto de alivio el director teatral Miguel del Arco ante su estreno en el género de la comedia total. Del Arco se enfrenta a un doble descubrimiento este año: el de la comedia y el de Calderón de la Barca, un clásico que aborda por primera vez. La señora y la criada, una historia de enredos, fulgurante y ligera, con un ritmo apabullante que, en opinión del dramaturgo y director, revela la grandeza y sonoridad del autor que hay detrás de sus versos, se representa por primera vez en la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC) y lo hace con los actores de La Joven Compañía, la cantera de esta institución. Con versión de Julio Escalada, La señora y la criada se representa en el Teatro de la Comedia de Madrid hasta el próximo 2 de febrero.

Ya tenía ganas Del Arco (Madrid, 1965) de algo de risa sobre el escenario, tras un año en el que ha dirigido tres obras dramáticas (Jauría, el texto de Jordi Casanova sobre la violación múltiple de La Manada, Ricardo III, de Hamlet, y Federico hacia Lorca, que indagaba en los momentos más personales del poeta granadino). Solo sobre el escenario, porque lo primero que advirtió el director a los intérpretes de este colectivo que abordan el segundo año de curso es que había que ponerse muy serio para abordar la comedia. Por invitación de la anterior responsable de la CNTC, Helena Pimenta, a participar en esta temporada del teatro clásico, Del Arco eligió una obra muy poco representada de Pedro Calderón de la Barca (Madrid, 1600-1681) y lo hizo no por “afán arqueológico, sino por la risa”. “Buscaba una comedia y soltar unas cuantas carcajadas en una primera lectura me pareció un comienzo más que prometedor” aseguraba la semana pasada, durante la presentación de La señora y la criada, de la que Julio Escalada ha buscado potenciar su parte más lúdica, gamberra y sexual. Entre los once actores en escena, Alejandro Pau, Irene Serrano, Alba Recondo, José Luis Martínez y otros.

Ambientada en Italia —“supongo que Calderón lo hace para rebajar el encorsetamiento de las normas y sortear la censura”, explica Del Arco—, esta versión de La señora y la criada ha sido trasladada a los años cincuenta y sesenta del siglo pasado de la propia Italia, con una particularísima y potente presencia de la música. Es una comedia palatina que retrata el mundo de la nobleza que comienza cuando el amor entre Diana y Crotaldo, hijos de los duques de Mantua y Padua, respectivamente, se hace imposible debido a las desavenencias políticas de sus familias. En opinión del autor de la versión, su trabajo ha combinado “el máximo respeto y la máxima licencia, potenciando su comicidad”.

Sobre su estreno con Calderón, Miguel del Arco destaca que es un autor “capaz de entregarnos una obra como La vida es sueño y otra como esta de La señora y la comedia”. “La partitura que nos ofrece aquí el autor combina la exquisitez y belleza de sus versos con una trama muy simple, como son estas comedias de enredos. Lo complicado de esta supuesta sencillez es lograr la facilidad. Esa ha sido la búsqueda incesante con esta compañía”, explicaba admirado Del Arco, cuyo proyecto en el Pavón Teatro Kamikaze, del que es socio, consiguió el Premio Nacional de Teatro en 2017. El director resalta de la obra, entre otras cosas, el hecho de que no hay personajes bobos, la fuerza de las mujeres, la viveza del deseo y el sexo y que todos los protagonistas de la historia se salten a la torera las convenciones del honor.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >