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Regocijante saqueo de ideas

Landon propone de nuevo un artefacto de continuas revueltas narrativas a un mismo asunto

feliz dia de tu muerte 2
Un fotograma de 'Feliz día de tu muerte 2'.

Demasiadas veces el grado de trascendencia y de grandeza que ha alcanzado una película se podría medir por la cantidad de imitadores que provoca. Pero ahí, al menos, los hay buenos.

FELIZ DÍA DE TU MUERTE 2

Dirección: Christopher Landon.

Intérpretes: Jessica Rothe, Israel Broussard, Phi Vu, Rachel Matthews.

Género: comedia. EE UU, 2019.

Duración: 100 minutos.

Entre la corte de fotocopiadores de la histórica idea de Atrapado en el tiempo, Christopher Landon, director de la efervescente Feliz día de tu muerte (2017), al menos ha demostrado el suficiente ingenio dentro de su evidente emulación, y sobre todo ha desplegado un descacharrante sentido del humor. Y aún más en esta segunda entrega que hoy se estrena: Feliz día de tu muerte 2. Eso sí, a través de otro saqueo: esta vez el de Regreso al futuro II, como bien admiten sus propios personajes en uno de los diálogos del relato.

A estas alturas los críticos podemos tener incluso problemas a la hora de ajustar lo que podría definirse como copia, reciclaje, referente, síntoma de posmodernidad, apunte de metalenguaje, caleidoscopio ficcional, reescritura o robo a tecla armada, pero con esta segunda entrega de lo que empezó como producto de terror referencial salido de la escuela Scream, y que ahora ya es pura comedia autorreferencial, quizá haya que quedarse con el simple divertimento, que no es poco. Eso sí, este cronista, que no había visto la primera hasta la tarde anterior de disfrutar de la segunda, duda de si los posibles espectadores de la presente que no hayan visto la original van a poder sacarle todo el jugo cómico.

Landon, esta vez guionista en solitario, propone de nuevo un artefacto de continuas revueltas narrativas a un mismo asunto, la muerte de una joven universitaria que revive su asesinato una y otra vez hasta comportarse con sus semejantes con una ética superior, pero con menos redundancias que en la primera entrega y con un buen carrusel de gags físicos y verbales de tronchante espíritu juvenil sobre la concatenación de la causa y el efecto y la máxima científica del ensayo y el error. Y con una actriz de maravilloso espíritu payaso: Jessica Rothe.

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