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Y se hizo la luz… en Salamanca

La ciudad castellanoleonesa acoge por tercer año consecutivo el festival de Luz y Vanguardias, en el que se proyectan creaciones visuales sobre monumentos históricos

Proyecciones de luz sobre la Plaza Mayor de Salamanca.
Proyecciones de luz sobre la Plaza Mayor de Salamanca.

Una imponente Venus de piedra parece cobrar vida en la fachada de la Universidad de Salamanca. Está rodeada de terneros, calaveras, ángeles, faunos, objetos divinos, los Reyes Católicos y por hombres, muchos hombres. Sin embargo, toda la atención recae sobre ella al ser aumentada mediante proyectores de luz. La artista multidisciplinar hispanomexicana Darya von Berner (México, 1960) ha utilizado el test Bechdel, que evalúa la brecha de género en la cultura, para mirar desde otra perspectiva esta pared de minuciosa decoración. “Hay 24 hombres representados y solo cuatro mujeres”, ha explicado. Con su obra Veravenus, utiliza el mito de Venus Genetrix, “la diosa y madre”, para hacer visible el mundo del Renacimiento en el que se forjó este edificio, pero también el actual, “donde faltan ellas”. Von Berner es una de los cuatro artistas invitados en la tercera edición del festival Luz y Vanguardias que se celebra en Salamanca y que se inauguró este jueves.

“Es una oportunidad única para sacar el arte a la calle, estar cerca de las personas y que nuestro trabajo cobre sentido sobre estas fachadas”, ha comentado el artista Eugenio Ampudia (Valladolid, 1958), que participa con su obra La realidad no es imprescindible sobre la fachada del Convento de San Esteban. Ampudia ha recordado que, en una de sus primeras visitas para la creación del proyecto (en el que los cuatro autores han estado envueltos casi un año), observó la cantidad de “clérigos, santos, dioses y dudas” que estaban representados. Y de ahí partió para contar lo que estaba pasando actualmente, que es una situación “peligrosa, pero muy jugosa para el arte”. Por ello, ha usado imágenes de huracanes reales captadas por los satélites de la NASA para crear uno propio en medio de ciudad castellanoleonesa. “Quiero colocar al espectador en una situación incómoda para que deje que la cabeza se vacíe y comience a pensar de nuevo”.

Protagonismo escocés

Esta iniciativa, en la que están implicados el Ayuntamiento e Iberdrola, cobra sentido al ser el trigésimo aniversario de su designación como Patrimonio de la Humanidad, además del octavo centenario que celebra la Universidad, que data de 1529. “Sorprendentemente, los cuatro artistas han utilizado letras o han ahondado en el lenguaje de una forma directa o indirecta. Ha sido natural, pero no podía ser más idóneo al estar cerca de cumplir los 800 años del centro universitario”, ha recalcado la comisaria, Lorena Martínez de Corral, que ha querido actuar “como Celestina entre el vídeo arte y la gente, para que así se enamoren de las obras”. Martínez de Corral también ha sido la encargada de presentar la obra de Charles Sandison (Escocia, 1969), el artista pionero en el arte generado por ordenador que ha cubierto la impresionante Catedral Nueva, pero que no ha podido acudir a la inauguración porque a la vez estrenaba en el Museo Pompidou.

La Venus de Darya von Berner.
La Venus de Darya von Berner.

Con una duración de 72 horas, la obra del escocés cobra protagonismo en este festival dado la complejidad técnica y la espectacularidad visual. Ouroboros, como se llama la misma utilizando el símbolo que en la antigüedad representaba a un animal serpentiforme que se comía su propia cola, combina algoritmos de vida artificial generada por ordenador a tiempo real y crea una iluminación mística que sobrecoge y en la que se observa palabras en árabe y parejas de manos con las palmas abiertas como si estuvieran rezando mientras sostienen un tasbih. La comisaria ha confesado que cuando le preguntó a Sandison cuándo había ideado esta obra, él le contestó: “Llevo cinco años, pero hasta que no he tenido esta catedral delante, no he sentido que era el momento de proyectarlo”.

El recorrido se cierra con la pieza única del artista Juan López (Cantabria, 1979) que investiga, a través de su trabajo, la arquitectura y la escritura, el signo y el significado en la fachada del Palacio de Monterrey. “Es un enclave único porque es un cruce de calles y se ve lo que ocurre en la ciudad y como ésta interactúa con mi obra”, ha declarado López, quien además ha querido recalcar que este festival es una oportunidad única, no solo para los espectadores que podrán disfrutar de todas proyecciones de manera gratuita, sino para los propios artistas porque están siempre trabajando en los estudios, con escalas pequeñas y de repente la obra adquiere sentido entre los monumentos salmantinos. VTR se proyecta de manera continuada y tiene como punto de partida los Vítores, que son pequeñas inscripciones que cubren las paredes de la universidad o de los edificios emblemáticos de la ciudad y que sirven como recuerdo de alguna hazaña acontecida. Sin embargo, aunque ha utilizado la misma tipografía que la usada en estas insignias, ha elegido palabras antónimas al buenhacer como mediocre o abucheo.

El festival, que finalizará el domingo, tiene además tres propuestas más. Por un lado, en la Plaza Mayor, se pueden disfrutar de proyecciones de artistas nacionales e internacionales que compiten en un concurso de videomapping que cuenta con curiosas piezas y en el que el público podrá votar por su favorito. También cuenta con la exhibición de las piezas de los jóvenes creadores de las dos universidades de la ciudad; además de la sección +Luz, que presenta una programación paralela propuesta por cinco espacios artísticos.