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30 años domando la luz

La escuela EFTI celebra sus tres décadas con una exposición en Madrid que reúne obra de premios nacionales y jóvenes que despuntan

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Centro ortopédico de la Cruz Roja internacional, Kabul, agosto de 1996.

Una panorámica de la fotografía española actual, con imágenes de notables autores. Ese es el objetivo de la exposición que la madrileña escuela EFTI, centro internacional de fotografía y cine, ha montado en el centro Conde Duque para conmemorar sus 30 años de andadura. La muestra se compone de las imágenes que han enviado 61 fotógrafos de distintas generaciones, "que han estado vinculados a la escuela como profesores o han impartido talleres o son exalumnos", explica la comisaria, Nerea Goikoetxea. El hilo que une todos estos trabajos es "intentar comprender la mirada de sus autores, acercarnos a los conocimientos y experiencias en los que cimentan su obra", añade.

La extensa lista de escogidos incluye varios premios nacionales: Cristina García Rodero, Isabel Muñoz, Chema Madoz, Juan Manuel Castro Prieto, Alberto García-Alix, Gervasio Sánchez, Manuel Vilariño, Ouka Léele, Javier Vallhonrat. También llama la atención la enorme variedad de formatos, que incluye vídeos e instalaciones, para intentar sorprender a cada paso al visitante y comprender la evolución del lenguaje fotográfico en los últimos tiempos. "Hemos huido de la típica exposición de fotos en marcos y colgadas en la pared". Goikoetxea ha organizado la colectiva, titulada EFTI. Modos de mirar, por grupos de autores afines en su concepción de la fotografía.

Así, el recorrido comienza con el apartado dedicado a los “ascetas”, los que “reflejan imágenes de la naturaleza con un sentido que va más allá de lo racional”, explica. Entre estos se encuentra Javier Vallhonrat, quien destaca que el arte de la imagen vive “un momento de gran heterogeneidad, es poliédrica, y esta exposición lo refleja muy bien”. A Vallhonrat le encanta que se establezca un “diálogo” entre fotógrafos veteranos y jóvenes. “Es atractivo ese trasvase y que el espectador no sepa muy bien si lo que está viendo es reciente o de hace mucho tiempo”, añade.

A continuación, una cartela anuncia a los “alquimistas”, a los que así se denomina en esta muestra por usar imágenes de la cultura de masas, por ejemplo, de la moda, los discos de música o las ferias de arte, para darle una nueva visión y significado.

'Sin título' (2017).
'Sin título' (2017).

Hay también espacio para los “exploradores”, que tienden más a la abstracción, y los “resilientes”, los que hablan, a veces mediante autorretratos, de su propio cuerpo y experiencias, sin importarles el exhibicionismo, como el conocido trabajo del joven fotógrafo Rubén H. Bermúdez Y tú, ¿por qué eres negro? De la introspección se da el salto al fotoperiodismo que representan “los militantes”, reporteros como Gervasio Sánchez, Manu Brabo o Álvaro Ybarra, “que buscan con sus fotos un cambio de la realidad”. Sánchez subraya que la mitad de los fotógrafos reunidos posen "unas trayectorias largas y la otra mitad son alumnos de EFTI que han empezado a brillar". Esa mezcla de "diferentes estilos posibilita no caer en la tentación de ser sectario".

Sánchez, responsable de los conocidos encuentros fotográficos en Albarracín (Teruel) que se celebran desde hace casi dos décadas, defiende "la riqueza de la fotografía española contemporánea, como puede verse en esta muestra. Estamos al nivel de otros países pero fuera se nos conoce aún poco".

Un registro muy distinto del de autores como Sánchez se ofrece en el capítulo dedicado a los “mediadores y recolectores”. Son, en palabras de la comisaria, "los que recogen las historias de otros incorporando objetos, cuadernos, incluso imágenes realizadas por los protagonistas, lo que lleva a hablar a algunos de fotografía compartida”, subraya Goikoetxea, como es el caso de Juan Valbuena. A continuación, las fotografías, mayoritariamente en blanco y negro, de los “antropólogos”, los que, como se explica en la exposición, “se mueven sin prisa” para reflexionar sobre el ser humano. Ahí están los García Rodero o Castro Prieto. Mientras que García-Alix queda en la zona reservada a los “fronterizos”, aquellos que transitan por “lugares incómodos, a los que no nos gusta mirar”, como las adicciones, el lado oscuro de la vida.

El último tramo de EFTI. Maneras de mirar es para la fotografía de los estetas como Isabel Muñoz o Pierre Gonnord, “con una belleza que no es banalidad estética, sino de obras que rebosan sensualidad y emociones”. Y, en ese registro, los que Goikoetxea define como pintores, entre los que se encuentra Ouka Léele, con sus montajes escenográficos, como si se tratase de una obra.

Más de 17.000 alumnos

La exposición de la escuela EFTi en el Centro Cultural Conde Duque es una celebración de 30 años de enseñanza de un espacio por el que han pasado desde 1987 unos 17.000 alumnos de más de 60 países. Según sus responsables, Agustín Pérez de Guzmán y José Luis Amores, cada año se matriculan unos 1.000 alumnos en sus distintos cursos, el 22% extranjeros, que en un alto porcentaje proceden de América Latina.

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