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Artistas españoles, pero también mundiales

El programa público de internacionalización de la cultura, que financia las visitas de creadores nacionales a eventos extranjeros, celebra su primer lustro

Una obra de La tristura, una de las compañías ayudadas por el PICE.
Una obra de La tristura, una de las compañías ayudadas por el PICE.

Hace milenios que el puerto de Esmirna está abierto al mundo. En los muelles de la ciudad turca han atracado mercaderes, guerreros y artistas de todas las culturas y religiones. Y allí desembarca estos días la compañía española de teatro Holoque. En la capital de la modernidad de Turquía, conocida como la perla del Egeo, van a desvelar su propia gema vanguardista: marionetas holográficas. Fue el propio Izmir International Puppet Days, festival de títeres que se celebra en Esmirna, el que pidió expresamente a Holoque. Dicho, hecho. Sus espectáculos en varias partes de la urbe muestran además una de las cientos de caras visibles del PICE, el programa de internacionalización de la cultura española, que cumple ahora cinco años como plan estrella del organismo público ACE (Acción cultural española).

El proyecto cuenta con 1,5 millones anuales —empezó con uno, en 2013, y fue subiendo— para dos misiones, bautizadas Movilidad y Visitantes: la primera financia la visita de creadores nacionales a certámenes y eventos extranjeros; la segunda invita a “prescriptores” (programadores, críticos, directores de museos o festivales) de otros países a que descubran el arte español in situ.

El PICE presume de ser un programa hecho “por y para los creadores”. Es decir, tienen que ser los propios festivales extranjeros los que soliciten una ayuda para que un cierto artista español pueda visitarlos, de la misma forma en que son los organizadores de eventos culturales nacionales quienes piden la presencia de algún prescriptor extranjero en el que tienen interés. A partir de ahí, un comité interno de ACE toma la decisión definitiva.

El programa ofrece cofinanciación, hasta un máximo de 15.000 euros, y nunca aporta más del 50% del coste. La ayuda media es de 3.720 euros para Movilidad y 6.026 para Visitantes. Si un mismo artista es solicitado por varios festivales distintos, solo puede optar a una subvención. Y no puede beneficiarse de más de tres convocatorias consecutivas.

“El balance de estos cinco años es positivo, las cifras hablan por sí solas. Hemos sido capaces de crear un programa para apoyar al sector cultural y al talento venidero, que da resultados a medio plazo y genera una red entre creadores y programadores”, defiende Elvira Marco, directora general de ACE. Los números, desplegados hoy en el acto de repaso del primer lustro, cuentan que 2.528 artistas nacionales han viajado a llevar sus obras al extranjero, a la vez que 1.805 prescriptores de otros países han venido a España para conocer a sus creadores. Las mujeres representan el 35% de los beneficiados, por lo que ACE ha pedido que la evaluación que la Universidad Complutense de Madrid va a llevar a cabo próximamente sobre su programa se centre también en cómo reforzar la inclusión.

Más en general, a lo largo de sus primeros cinco años, el PICE ha recibido unas 3.000 solicitudes de proyectos que pedían ayuda, y ha aprobado un 46,89%. Básicamente, una de cada dos. “Este programa está pensado para las estrellas del futuro, creadores que en España cuentan con una cierta carrera, pero que justo necesitan dar el paso hacia la internacionalización”, aclara Marco. “Se da prioridad a las propuestas menos consolidadas del sector creativo, más necesitadas de proyección exterior”, se lee en la web oficial. En otras palabras, PICE no busca financiar a Isabel Coixet, Alejandro Sanz o Blanca Portillo, sino a Holoque. O a la compañía teatral La tristura, presente hoy en el acto, y que llevó sus obras a Brasil o Polonia en el marco del programa.

Precisamente las artes escénicas, y en concreto la danza, son de las más solicitadas, según relata Marco. “Tanto flamenco como danza contemporánea”, agrega. Por países, EE UU es el principal destino, con 103 iniciativas, seguido por México (79) y Francia (74). Europa, con 513 eventos, y América Latina, con 332, son los continentes más implicados. De hecho, en ciertas ocasiones el programa se centra especialmente en estrechar lazos con un país, como ahora Colombia. Los números, en cambio, se reducen sensiblemente para África y Asia, una de las asignaturas pendientes del PICE. “Tenemos que aumentar la difusión del programa en el exterior”, asegura Marco.

Algún día, quizás, también crezca su presupuesto. La directora lo considera apropiado, pero cada año agotan su dinero y atienden menos solicitudes de las que querrían. La clave, en todo caso, es que la red se mantenga y se endurezca con el tiempo, que los fichajes entre privados continúen después de la ayuda pública. Por eso ACE se mantiene en contacto con creadores y prescriptores, para averiguar si su contribución genera enlaces duraderos. Las marionetas holográficas no ven la hora de firmar contratos reales.