Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

El hermano mayor que nos llevó al Oscar

David Martí, artista español del maquillaje, repasa las películas en las que él y Montse Ribé colaboraron con Guillermo del Toro

David Martí (izquierda) y Montse Ribé, junto a Tom Hiddleston y Guillermo del Toro, en el rodaje de 'La cumbre escarlata'.
David Martí (izquierda) y Montse Ribé, junto a Tom Hiddleston y Guillermo del Toro, en el rodaje de 'La cumbre escarlata'.

Allá en el año 1994, en un fructuoso Festival de Sitges, Nacho Cerdà presentaba su cortometraje Aftermath, en el que nosotros tuvimos un gran trabajo de efectos de maquillaje. Al final de la proyección y después de pasar el crédito de DDT Efectos Especiales (nuestro estudio), alguien empezó a gritar en la sala: “¡¡Donde están los de DDT!!”. Al encenderse las luces, descubrimos a un joven entrado en carnes que nos buscaba feroz, era Guillermo del Toro. En aquel momento nos dijo: “¡Su trabajo es brutal! ¡Quiero trabajar con ustedes en mi siguiente película!”.

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Eso no fue exactamente así, pasaron seis años, y después de fallidos intentos, en el año 2000 finalmente llamó para hacer El espinazo del diablo. Desde entonces, y pasando por producciones como Hellboy, Hellboy 2, El laberinto del fauno y La cumbre escarlata, llevamos una estrecha y he de decir entrañable colaboración. A veces muy dura, ya que G no es un director fácil de contentar, y aun menos cuando se pone la piel de productor, entonces es implacable.

El laberinto del fauno fue, y creo que será, una de las experiencias más duras que hemos pasado haciendo una película. La idea de hacer una película de fantasía, como nos proponía G, era un sueño. El sueño que nos llevó a trabajar en este mundo de maquillajes y muñecos. ¡Un sueño que se convirtió en una autentica pesadilla, para convertirse en un sueño increíble de nuevo! Me refiero a la falta de medios, de presupuesto y de tiempo para hacer esa película que casi nos lleva a cerrar nuestro estudio y dejar este oficio.

Ribé y Martí, tras ganar el Oscar por el maquillaje de 'El laberinto del fauno', en la gala de 2007.
Ribé y Martí, tras ganar el Oscar por el maquillaje de 'El laberinto del fauno', en la gala de 2007.AP

Pero, de repente, como si la magia de la película se reflejara en la realidad, todo empezó a brillar y a transformarse en una de las mejores experiencias de nuestras vidas. Al ver el resultado de la película, la respuesta de la gente, los medios internacionales volcados y el abrazo de Hollywood a la película, a G, a la música, el arte y cómo no, a sus criaturas fantásticas creadas con amor, sudor y lagrimas. Y esto lo digo literalmente.

También hemos tenido buenísimas experiencias rodando Hellboy 2, por ejemplo, donde G nos pidió hacer el personaje de Hellboy cuando tiene 10 años. Es un prólogo al principio de la película, donde G también pudo traer de vuelta al padre (John Hurt) adoptivo de Hellboy, ya que lo había matado en la primera película. Y lo mejor, que aparte de crear al personaje, ¡Montse lo iba a interpretar! ¡Menudo regalo!

Otra increíble aventura con G fue La cumbre escarlata, donde pasamos la mejor experiencia rodando en Toronto, con decorados grandiosos, como si de una película de la Hammer se tratara, pero con presupuesto. La sensación al estar allí, en ese decorado de la casa, rodando con G, rodeados de magia, fantasmas y un equipo artístico increíble… hace que sientas el cine en las venas. Sabes que no podrías dedicarte a nada más que al cine.

Trabajar con Guillermo es un sueño que todos los de nuestro ramo quieren cumplir. G es amante de los monstruos y de los efectos especiales. Ya sean físicos o digitales, los controla todos perfectamente. Y eso es lo que hace que trabajar con G sea tan estimulante. El que a veces te lleve a limites que ni tú mismo sabías que tenías. Con G hemos tenido la relación más íntima que hayamos tenido nunca con ningún director. El hecho de que cuando nos sentamos a la mesa se hable de todo, menos de cine, lo dice todo.

Para Montse y para mí, es el hermano mayor que se ha hecho director y que nos ha llevado con él, a donde quiera que la película le lleve. Con Guillermo hemos reído, hemos peleado, gritado e incluso llorado juntos. Y por esa misma razón, le queremos como familia y esperamos que tenga una larga y “monstruosa” vida. ¡Viva los Monstruos!

David Martí y Montse Ribé ganaron el Oscar al mejor maquillaje en 2007 por El laberinto del fauno, dirigida por Guillermo del Toro.

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