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Las ‘pandoras’ exigen a las instituciones que acaben con la impunidad de los agresores sexuales

Las mujeres españolas del mundo del arte organizadas en Facebook contra la violencia machista salen a la calle para apoyar a Carmen Tomé

Mujeres del grupo La Caja de Pandora, en la puerta del Museo Reina Sofía, en Madrid.

La Caja de Pandora, el grupo que reúne a 3.000 mujeres españolas del mundo de las artes en un foro privado en Facebook, ha celebrado esta mañana de lunes una concentración a las puertas del Museo Reina Sofía para leer un comunicado de apoyo a la causa de Carmen Tomé, una artista que denunció abusos sexuales el año pasado, en unas jornadas en un centro cultural alicantino y cuyo proceso está en la fase de instrucción judicial.

Unas decenas de mujeres han asistido a este acto, en el que han denunciado que las agresiones machistas "siguen sucediendo de manera reiterada" y que en estos casos se suele proteger "a las personas agresoras y desamparar al resto, con la complicidad de las instituciones". De esta forma, leyeron, se genera "una estructura que permite que esta violencia se perpetúe, sin que se reconozca lo sucedido ni se posibilite una transformación de la realidad".

Las pandoras, una versión española del MeToo estadounidense, que ha sacado a la luz los abusos en el mundo del cine y el espectáculo, exigen que las instituciones establezcan "protocolos, pactos y consensos para salvaguardar la vida y facilitar que esta pueda desarrollarse con dignidad y libertad, haciendo frente a la violencia machista".

Carmen Tomé ha estado en el acto recibiendo el apoyo, los abrazos y ánimos de todas ellas con lágrimas en los ojos, muy emocionada. La organización no ha querido contestar a las preguntas de los periodistas porque antes, dicen, han de pasarlas a la consideración de todas (3.000 en toda España) para elaborar respuestas consensuadas. También ha recordado que aún están creando la organización interna del grupo y recabando y compartiendo experiencias, así como buscando recursos pedagógicos, jurídicos afectivos y preventivos.

"Las pandoras tendemos la mano y abrimos nuestro círculo a todas las mujeres e identidades diversas para que cuenten con nuestro apoyo, y nosotras con el suyo. Para seguir sumando y que sepamos que no estamos solas. No lo estábamos, ahora lo sabemos y ya no lo vamos a olvidar", han leído. Pero como no han admitido preguntas no se sabe si esto significa que el grupo privado de Facebook en el que se comunican queda abierto a todas aquellas que quieran participar.

Por otro lado, han esbozado los principios básicos que el feminismo no olvida jamás: "La sororidad”, es decir, “el hermanamiento entre mujeres” que comparten no ya una amistad o un espacio común, sino una causa: "Nos posicionamos unas junto a otras formulando un grupo heterogéneo y comunitario para tejer unas redes que nos recuerden que no estamos solas". No permitirán, dicen, que la mujer sea invisibilizada o ninguneada. Y piden a los agresores que tampoco olviden que están organizadas.

Estas mujeres reclaman, también, que se investigue lo preciso para que las agresiones denunciadas no se queden en agua de borrajas, permitiendo que "ellos continúen ejerciendo tanto su poder como sus privilegios en los cargos que profesionalmente ocupan".

Por último, agradecieron a las personas que les han precedido en esta lucha y a las que forman parte de ella en la actualidad. Las pandoras han concluido con el lema que siempre repiten: "Por las que no están, por las que estamos y por las que tienen que venir, ni una menos".

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