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“Si empezase ahora en el flamenco, me descartarían por no estar buena”

La cantaora Mayte Martín estrena nuevo disco mediante 'crowdfunding' para poder mantenerse "libre e independiente" en el flamenco

La cantaoira Mayte Martín, durante la entrevista en un hotel de Madrid.
La cantaoira Mayte Martín, durante la entrevista en un hotel de Madrid.

Aunque Mayte Martín (Barcelona, 1965) nació en Barcelona, su padre había abandonado Málaga poco tiempo antes de conocer a su madre. Dejó sus tierras, pero en su pequeña maleta no olvidó guardar sus discos de flamenco, los cuales solía poner en casa para disfrutarlos en familia. En cuanto Mayte escuchó al cantaor Juanito Valderrama se quedó prendada de aquel poderío, aquel sentir y aquel duende que parecía traspasar el tocadiscos: “Aquello me atrapó. Fue el primero que hizo emocionarme con el flamenco”. Sin embargo, la artista cree que no eligió dedicarse a la música, sino que fue la música quien la eligió. Creció con una "auténtica obsesión" hacia el flamenco y, durante la adolescencia, encontró en esta música una vía de escape para hablar de lo que le pasaba. El amor, las rupturas o las decepciones le inspiraron para crear un diario musical. Ese mismo diario, que ha estado completando durante más de dos décadas, es lo que hoy conforma su último álbum, Tempo Rubato. “Dejé que mi vida construyera este disco”. ¿Y por qué ahora? Su carácter libre e inclasificable responde: “Me apetecía ahora y punto. Sentí que este era el momento”.

Como parte también de esa libertad creativa y esas ganas de mostrar su “verdad”, como ella la llama, ha querido que este disco salga adelante mediante crowdfunding, lo comunmente conocido como recaudación de fondos. Ha conseguido, gracias a las donaciones de casi 450 personas, 36.267 euros. El resto lo pagará Martín poco a poco mediante los royalties. “Es una ayuda muy grande a nivel económico, pero sobre todo a nivel emocional”. Dice que por ello le gusta conocer a sus fans con nombre y apellido. “Ya nadie llama a mi puerta. Soy una artista que va por libre y eso tiene sus consecuencias. Hay que pagar un precio muy alto: no te requieren para conciertos, festivales o para promocionarte. Soy una artista poco mediática, pero para mí es la única forma de crear en paz”.

Si en su trabajo va por libre, también en su forma de vivir la vida. Mayte Martín se labró su carrera en el flamenco, en un mundo de hombres, sin dejarse amedrentar por los comentarios a sus espaldas sobre su raza o sexualidad. Abiertamente homosexual, esta paya aprendió de su madre la lección más importante de su vida: “Nunca dejes que nadie te falte el respeto y nunca te escondas de lo que eres”. Bajo esa premisa, siguió su camino y se impuso entre sus compañeros de profesión. “Siempre he sido natural. Me he puesto frente a ellos y he besado a quien me daba la gana besar porque era la única forma de naturalizarlo”. La artista afirma que su situación en la música se extrapola a la sociedad en general, ya que considera “que los homosexuales tienen la mala costumbre de esconderse y lo único que consiguen es no normalizar la situación". “Es cierto que en un primero momento vas cogida de la mano de otra chica y te observan, pero por curiosidad simplemente. Quizás haya un poco de rechazo, pero es lo normal cuando miras algo que desconoces. Nuestra labor es visivilizarlo hasta que llegue un momento en el que dé igual a quién quieras besar”, afirma.

Sin lugar a dudas está siendo el año de la mujer por el levantamiento contra el acoso sexual llevado a cabo por hombres que ostentan el poder en el mundo de la cultura. La artista considera que en la música española ha habido y hay muchos casos similares pero que, mientras muchas están luchando, otras se aprovechan de su condición de mujer para escalar puestos y tener más fama. "Se están armando de valor y están empezando a actuar, pero cada vez que damos un paso hacia adelante, hay otras que nos frenan", asegura. 

Pocas esperanzas tiene la cantaora en el futuro del flamenco: "Se ha perdido la autenticidad, la verdad, el interés por hacer las cosas de una manera pura. A las cantantes se les exige ser guapas, como modelos, pero no cantar bien". La artista considera que la música se ha convertido en un espectáculo, en vez de en un arte y que "solo interesa vender, la inmediatez, lo frívolo, que las cosas tengan más forma que fondo". Además, los estándares físicos están complicando la entrada de grandes voces jóvenes en el flamenco, solo porque no cumplen con los cánones de belleza establecidos por las discográficas. "Si estuviera empezando ahora mi carrera, habría sido descartada por no estar buena y es injusto para las chicas y chicos que empiezan. Por eso, me he querido alejar de la industria musical, de esta pantomima que han creado, de la plasticidad de los artistas actuales. Prefiero seguir siendo simplemente Mayte".

Una catalana en pro de la autodeterminación

Martín también tiene palabras para otro de los temas de actualidad del momento. Se declara a favor de la autodeterminación de cualquier individuo, población o país y considera que es "de vergüenza" que "haya chorizos como Urdangarin en la calle y, en cambio, personas que solo han expuesto sus ideas en la cárcel". Martín considera que la solución a este conflicto catalán pasa por la conciencia individual, por conseguir que la gente no se achique ante el poder y, sobre todo, por cambiar las leyes. "No podemos ser esclavos de algo que creamos nosotros mismo. Tuvo vigencia en su momento, pero ahora no son justas para la sociedad".

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