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La lucha de una mujer por romper convencionalismos

Helena Pimenta dirige una nueva versión de 'La dama duende' en el Festival de Almagro

Joaquín Notario y Marta Poveda, en una escena de 'La dama duende', dirigida por Helena Pimenta.
Joaquín Notario y Marta Poveda, en una escena de 'La dama duende', dirigida por Helena Pimenta.

Calderón habló de la situación dela mujer atrapa en convencionalismo en el siglo XVII, lo hizo con ironía y buscó los trucos necesarios para romper las normas. Hoy, en el XXI los problemas a los que se enfrentan las mujeres no son iguales que los de antaño, pero todavía en muchos países las mujeres casadas quedan con la misma desprotección social al quedarse viudas que cuando el dramaturgo escribió La dama duende.

Helena Pimenta, directora de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, encontró en el texto de Calderón texturas, verbo, contrastes y una mirada diferente sobre la mujer. “La mirada que utiliza en su texto el maestro Calderón resta dramatismo al sentido del honor e incluso se atreve a parodiarlo. En esta pieza el honor se presenta como un obstáculo para conseguir el amor. Un precio que hay que pagar para mantener los privilegios de clase, para guardar las apariencias y medrar. La rigidez de las reglas sociales impide a todos los personajes de la obra ser ellos mismos", explica en conversación telefónica Helena Pimenta. La directora de la Compañía Nacional de Teatro Clásico estrena hoy, jueves, en el  Festival de Almagro esa pieza de Calderón protagonizada por Marta Poveda. Con la puesta en escena de La dama duende se abre paso también a 102 representaciones de 55 espectáculos, 25 de ellos estrenos, que se podrán ver hasta al 30 de julio en Almagro.

La curiosidad, la imaginación y también  la osadía de Ángela de Toledo, viuda de un hombre que la ha dejado endeudada de por vida, son el motor para trastocar la realidad y hacer posible lo imposible en palabras de Calderón. "Como si el duende que todos llevamos dentro iniciara su camino al comienzo de la función con el fin de conseguir que la protagonista salve el inmenso obstáculo que supone su situación familiar y social. Ella, la dama duende, contagiará con su ilusión a todos los que la rodean y les acompañará en la búsqueda y el conocimiento de sí mismos y del amor", explica Pimenta.

La historia se sitúa en el siglo XIX y la explicación, según su directora "es que esa época está llena de ilusionismo frente a una sociedad muy rígida y ha ayudado a que la obra mantenga esa parte de misterio necesario en la pieza". Pimenta añade que La dama duende es "una obra con estructura circular y dinámica que alberga un extraordinario verbo y unos personajes contradictorios. Una comedia que  critica con ironía las costumbres de una sociedad que tiene encerrada a una mujer viuda, incapaz superar la ruina en que su marido la ha dejado".

La pieza pone el acento en la capacidad de ilusión, de reinventarse y construir una nueva identidad. Calderón es capaz de crear personajes absolutamente rotos pero que se van construyendo y se reinventan.Las palabras de Calderón descubren ya en el siglo XVII situaciones relativas a la mujer, a los sentimientos, al engaño, a la libertad. Situaciones que colocan a la mujer en una situación de desventaja, de pérdida de identidad, de indefensión frente al hombre. Situaciones del pasado pero que perviven en el presente más actual.