Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Lo último en el videoarte español

La migración imprega la obra de varios creadores reunidos en ‘Multiverso’

Rafael Pardo (izquierda), director de la Fundación BBVA, con los artistas.

Nacido en EE UU y Europa a comienzos de los sesenta, el videoarte es un género artístico asociado al documento y a la memoria que ha servido para la experimentación de los creadores. Con una realización más complicada y costosa que la de otras expresiones artísticas, las ayudas económicas son esenciales para que los proyectos puedan ponerse en marcha. Una de la pocas ayudas existentes en España la inició en 2014 la Fundación BBVA al ofrecer hasta 30.000 euros para los proyectos de 10 artistas españoles ya consolidados. El resultado de esa iniciativa es la exposición Multiverso que estará hasta el 20 de noviembre en el Palacio del Marqués de Salamanca (Madrid). La muestra viajará después a Bilbao.

Rafael Pardo, el director de la fundación, confirmó que las convocatorias seguirán y Laura Baigorri, coordinadora de la muestra, afirmó que estas ayudas son un premio a la excelencia artística. Todos los elegidos tienen extensas trayectorias nacionales e internacionales. Son Juan Carlos Bracho, David Ferrando, Sally Gutiérrez, Marla Jacarilla, Juan del Junco, Natalia Marín, Regina de Miguel, Lois Patiño, Andrés Senra y Daniel Silvo. Gran parte de ellos se mueve en torno a los 40 años, hay cuatro mujeres y seis hombres.

Vocación internacional

Baigorri señala que todos los proyectos tienen una importante vocación internacional ya que han sido rodados en España, Estados Unidos, Marruecos y Filipinas. Los temas son variados: la impostura en la literatura y en el arte, la migración inducida por la precariedad laboral, las relaciones entre la humanidad y la tecnología, el paisaje en continuo cambio, el poder transformador del desierto o la defensa del medio ambiente a través del canto de los pájaros.

Sally Gutiérrez (Madrid, 1965) es bien conocida en festivales internacionales y museos. Lo suyo son filmes que se mueven entre el documento y el ensayo visual. Su proyecto es un vídeo de 82 minutos titulado Ta acorda ba tu el Filipinas?, un trabajo acerca del lenguaje. Rodada en Filipinas, se refiere a los 57 idiomas diferentes que se hablan en el archipiélago, desde la minoría hispanohablante de Manila (unas 300 personas mayores de 80 años) hasta los pobladores de Zamboanga que hablan la lengua chabacana, una mezcla de castellano y malayo.

La migración está presente en varios proyectos. Uno de ellos es el de Andrés Senra (Madrid, 1968) con Ojalá estuvieras aquí, una reflexión sobre utopías, el futuro y los sueños de los migrantes. En lo que él define como un mapa emocional de la emigración se escuchan las intervenciones de expatriados que buscan un hogar o lo pierden, la dificultad de comunicación en otros países y con los seres queridos, la mudanza, la adaptación y el miedo a andar por el mundo sin papeles.

Uno de los trabajos más poéticos lo presenta Lois Patiño (Vigo, 1983). Su videoinstalación, Tiempo vertical, lleva al espectador a un desierto de Marruecos en el que la noche diluye las formas. En medio del silencio, hay figuras que parecen inmóviles sobre las que va avanzando la arena. Con la llamada a la oración, también los cuerpos acaban diluidos en la arena.