Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Rembrandt regresa en 3D

148 millones de pixeles resultantes de la mezcla de casi 170.000 fragmentos de los lienzos del artista se convierten en nuevo retrato

El cuadro 'El próximo rembrandt'.

Rembrandt, el maestro holandés del Siglo de Oro, ha vuelto de la mano de un grupo de ingenieros e historiadores del arte. Con ayuda de una impresora en 3D, han recogido durante 18 meses cerca de 170.000 fragmentos de información sobre los rostros plasmados en 346 cuadros. La suma de los 148 millones de pixeles así generados se ha convertido en el retrato de un caballero con sombrero que no desmerecería en el catálogo oficial del artista. El nuevo rembrandt tiene el aire y la presencia de los auténticos y responde a un reto difícil de resistir para los científicos: crear a la manera del genio. Mostrado al público el pasado martes, será expuesto en breve en una galería.

La compañía Microsoft, expertos de la Universidad Técnica de Delft, analistas de datos e historiadores del arte, además de la galería Mauritshuis (La Haya) y la casa-museo de Rembrandt (Ámsterdam) han colaborado en el estreno “de un ejercicio fascinante”. David de Witt, especialista en pintura holandesa y flamenca del XVII y conservador jefe de la casa-museo, lo ha calificado de “arranque estimulante” de un método que necesita rodaje. “Al acercarse, la nariz, por ejemplo, denota la falta de precisión de la pincelada”, ha dicho. Para Joris Dik, experto del equipo de la Universidad de Delft, y uno de los pioneros de los análisis químicos a base escáneres de rayos X fluorescentes, “el resultado es muy presentable, aunque la textura del cuadro es mejorable”. Lo dice así, porque la impresora 3D reprodujo el lienzo, pero se hicieron retoques a mano.

Si bien nadie ha pretendido rivalizar con Rembrandt, Bas Korsten, el ejecutivo de publicidad que recibió el encargo efectuado por el grupo ING a la agencia del ramo J. Walter Thompson, sostiene que “es una forma de mantener vivo al maestro y aprender más de su obra”. Y de unir el arte y la tecnología. En especial la impresión en 3D, cada vez más presente en la ciencia.

El Proyecto Rembrandt, que trabajó durante 46 años en la comprobación de su obra, da por suyas 340 piezas. Nacido en 1606, el pintor se hizo enseguida famoso y mantuvo un taller con alumnos aventajados que colaboraran en sus lienzos. De ahí los posteriores problemas de atribución que han estremecido al mercado del arte. Gran trabajador, y gastador, pasó de los temas bíblicos de sus inicios a los retratos de particulares y de grupo. La ronda de noche es su cuadro más famoso, y visto con la perspectiva actual, cuesta entender la decisión del ayuntamiento de Ámsterdam —la compañía de arcabuceros representada era una institución municipal— de recortarlo por los lados porque no cabía en la estancia pensada para colgarlo. Arruinado y habiendo perdido a su esposa, Saskia, a sus cuatro hijos y su última pareja, Hendrickje, el artista falleció en 1669 y fue enterrado en una tumba anónima en la Iglesia del Oeste (Westerkerk) de la capital holandesa. Dos décadas después, sus restos fueron exhumados y destruidos, como era preceptivo con las sepulturas de los pobres.