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PREMIOS EMMY ANÁLISIS i

¿Por qué ‘Mad Men’ debe ganar el Emmy?

La serie puede hacer historia esta noche en unos premios que tienen una cuenta pendiente con su protagonista, Jon Hamm

El año pasado, los premios Emmy se rindieron definitivamente ante Breaking Bad. Hasta el año anterior, los máximos galardones de la televisión estadounidense se habían resistido a reconocer los sobrados méritos de una serie que fue creciendo en repercusión hasta convertirse en un fenómeno. Todo el mundo hablaba de Breaking Bad como una de las mejores series de la historia y los Emmy tenían la obligación de reconocer lo obvio.

Igual que aquellos premios de 2014 sirvieron para poner el broche de oro a la creación de Vince Gilligan, este año es el turno de Mad Men. Pocas series han marcado época y han supuesto realmente hitos en la historia de la televisión. Breaking Bad fue una de ellas. Mad Men, otra. Una vez cerrada, y a pesar de sus altibajos y de que sus seguidores no sean tan numerosos como los de otras, la victoria de la serie de Matthew Weiner sería el reconocimiento a una producción que ha servido de punto y seguido a una era televisiva. Los siete capítulos por los que compite Mad Men han sido una despedida consecuente con la trayectoria de una serie que logró tener un final a su altura.

Encuesta

Por motivos informativos la encuesta ya está cerrada al voto

¿Quién debería ganar el Emmy a la mejor serie dramática?

  • Juego de tronos 0%
  • Orange Is the New Black 0%
  • Downton Abbey 0%
  • Homeland 0%
  • Better Call Saul 0%
  • House of Cards 0%
  • Mad Men 0%

¿Quién debería ganar el Emmy a la mejor serie cómica?

  • Louie 0%
  • Modern Family 0%
  • Parks and Recreation 0%
  • Silicon Valley 0%
  • Transparent 0%
  • Unbreakable Kimmy Schmidt 0%
  • Veep 0%

Esta encuesta no es científica, responde tan sólo a las respuestas de los lectores que desean exponer su opinión.

Los Emmy no pueden permitirse el lujo de dejar que termine Mad Men y no haber premiado a ninguno de sus actores. El caso de Jon Hamm clama al cielo. Pero es que estos años ha tenido que medirse con un Bryan Cranston frente al que poco se podía hacer. Este año, sin Breaking Bad ni Walter White de por medio, debe ser su año. Será su año. Por mucho que solo sean unos premios, Don Draper no puede quedarse sin su Emmy. La televisión se lo debe.

Estos galardones también tienen una cuenta pendiente con Elisabeth Moss y Christina Hendricks, que han dado vida a dos mujeres llenas de presente y futuro, que luchan en un mundo de hombres, dos de los personajes que más crecen a lo largo de la serie.

¿Por qué Mad Men debe ganar esta noche su quinto Emmy como mejor drama (ya ganó cuatro consecutivos en sus cuatro primeras temporadas) y hacer así historia en la televisión (ninguna otra serie ha ganado tantos Emmy al mejor drama)? Porque, además, el resto de contendientes no pasan por su mejor momento. La quinta temporada de Juego de tronos solo brilló en su último tercio (muy bueno, sí, pero solo un tercio). Homeland ha recuperado su gancho de antaño pero no llega al nivel de la serie de AMC. House of Cards lleva una trayectoria descendente desde su primera temporada. Orange Is the New Black está fuera de lugar en la categoría de drama. Que Downton Abbey esté en este grupo y no lo haga The Americans es insultante. Y la debutante Better Call Saul tiene muchos méritos, sí, pero tiene recorrido por delante. Puede esperar.

¿La hora de la renovación en comedia?

Otro de los focos de atención estará en la categoría de mejor comedia. Modern Family amenaza con convertirse en la serie que más veces ha ganado en la historia este título. Si vence esta noche, serán ya seis premios y dejará atrás a Frasier, con quien actualmente comparte récord. Mientras que en drama el momento del cambio debe llegar el año que viene, este podría ser un buen año para romper con la inercia de una categoría que empieza a oler a rancio: en los últimos ocho años solo dos series han ganado el premio de mejor comedia: 30 Rock y Modern Family.

En el abanico de opciones que tienen delante los académicos hay un buen ramillete de benditas rarezas. Desde la bofetada de Louie hasta la tierna e innovadora Transparent, pasando por la excéntrica Unbreakable Kimmy Schmidt, la ya casi clásica (por su presencia constante en los premios) Veep, la despedida de Parks and Recreation y los entrañables geeks de Silicon Valley

El poderío de las miniseries

Las series limitadas —como se denomina desde este año en los Emmy las historias completas en una temporada cuyas tramas y personajes principales no vayan a tener continuidad— piden que se les preste más atención. El gran nivel de la mayoría de las que optan dentro de esa categoría es evidente. Sin ir más lejos, el año pasado la ganadora fue la excelente Fargo.

Este año se dan cita títulos como la casi impecable Olive Kitteridge (sus dos actores protagonistas parten como favoritos en sus respectivas categorías), la dura American Crime (con doble mérito por ser emitida en un canal en abierto), el alabado thriller The Honourable Woman, el drama histórico británico Wolf Hall y American Horror Story: Freak Show, la excepción dentro de un grupo de gran nivel. 

Los olvidados

En los pasados Globos de Oro, fueron muchos los que se extrañaron cuando The Affair se impuso a The Good Wife. Quizá no tanto por falta de méritos de la primera como por el excelente año que se marcó el drama legal. Los Emmy ha dejado fuera a una y otra. Sorprende la ausencia de la serie protagonizada por Dominic West y Ruth Wilson (que tampoco están nominados). Los Globos de Oro van por libre, pero la resistencia al cambio de los Emmy también es más que notable. En cuanto a The Good Wife, hasta sus fans más acérrimos deben reconocer que la sexta temporada no ha sido la mejor de la serie. Julianna Margulies también se ha caído de la lista para dejar paso a las dos actrices que podrán convertirse en la primera mujer afroamericana en conseguir el premio como mejor actriz de drama: Viola Davis y Taraji P. Henson.

Otra ausencia dolorosa es la de The Americans. La serie ha firmado una maravillosa tercera temporada que, sin embargo, sigue sin ser reconocida por los Emmy. Solo consiguió rascar una nominación, la que obtuvo Margo Martindale como mejor actriz invitada y que transformó en premio el pasado fin de semana. The Big Bang Theory y Jim Parsons tampoco tendrán opciones, ni Gina Rodríguez, esa Jane the Virgin de la que tanto se habló a principios de la pasada temporada. A Daredevil puede haberle pesado el ser historia basada en un cómic (igual que a Juego de tronos el género fantástico también le lastra). Y Justified ha vivido toda su existencia ignorada por los premios.

Con todo, viene bien recordar que los premios que se den esta noche no son más que el resultado de la votación de unas personas, solo refleja el gusto de los miembros de la Academia de la Televisión. Los premios solo son eso, premios. Los Emmy son solo unos premios... que deben ganar Mad Men.

 

Esta madrugada, sigue la alfombra roja y la gala de los Emmy al minuto en EL PAÍS desde la medianoche (la ceremonia de entrega de premios arrancará a las 2.00 hora española peninsular). Canal+ Series Xtra retransmitirá en directo la alfombra roja y los premios desde las 0.30.

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