Don Francisco, un gigante que se despide de la pantalla

La estrella televisiva Mario Kreutzberger pone fin a su programa de entretenimiento tras 53 años en antena

Don Francisco, presentador de 'Sábado Gigante'.
Don Francisco, presentador de 'Sábado Gigante'.Evan Agostini

El día que Mario Kreutzberger, don Francisco, presentó su primer programa de televisión, John Fitzgerald Kennedy era presidente de Estados Unidos y quedaba poco más de un  mes para la crisis de los misiles en Cuba, acontecimiento que puso al mundo al borde del desastre nuclear. Fue el 8 de agosto de 1962. 53 años después, la Casa Blanca está habitada por el primer presidente negro, Barack Obama, algo que parecía impensable entonces, y Estados Unidos y Cuba están poniendo fin a décadas de hostilidad. El 8 de agosto de 1962, se celebró el funeral de Marilyn Monroe. El 19 de septiembre de 2015, fecha en la que don Francisco se ha despedido de sus fieles espectadores, el primer Papa latinoamericano de la historia, Jorge Mario Bergoglio, ha iniciado una visita a una Cuba todavía comunista.

Las reseñas históricas son una mero dato que apuntan cómo ha cambiado el mundo y ponen de relieve la relevancia de la ya célebre hazaña de don Francisco, quien tiene el orgullo (reconocido por Guinness) de haber dirigido el programa televisivo de variedades más antiguo del planeta de forma ininterrumpida. La estrella televisiva se ha despedido esta noche de su mítico programa Sábado Gigante emocionado, a su estilo, con un gran espectáculo. La primera frase de su histórico programa fue “Gracias a la vida”, evocando la canción de Violeta Parra que sonaba de fondo, para continuar con los agradecimientos: su patria (Chile); su empresa (Univisión); su familia (mujer, tres hijos y nueve nietos); sus amigos y… su público, los miles y miles de latinoamericanos que han crecido con él y le han seguido a lo largo de más de medio siglo de forma incondicional. Unos espectadores que este sábado estaban compungidos, muchos con lágrimas en los ojos, y que a partir de ahora tendrán un extraño vacío cuando los sábados por la noche enciendan la televisión.

Don Francisco, nacido en Chile hace 74 años e hijo de padres judíos que huyeron de la Alemania nazi, se rodeó de amigos y artistas que no quisieron perderse su despedida, como Plácido Domingo, Luis Alfonsi, Enrique Iglesias y Marc Anthony, visiblemente conmovido, o Gloria Estefan, quien le dedicó una canción. Algunas de las actuales estrellas musicales latinoamericanas recibieron un empujón decisivo en sus carreras tras aparecer en su show. También se rodeó de niños, que a lo largo de este medio siglo han sido una pieza fundamental en su programa de entretenimiento. Con el paso del tiempo algunos de estos niños se han consagrado como estrellas en diferentes ámbitos profesionales (desde actrices de televisión a reconocidos periodistas). De la importancia de la figura de Kreutzberger es testimonio el vídeo que ha grabado Obama con su esposa, Michelle, para despedirle y reconocer su trayectoria.

La carrera de Mario Kreutzberger no deja de ser la historia de un empeño personal, de una pasión por la televisión. Su padre quería que siguiera el negocio familiar (una sastrería) y le envió joven a Estados Unidos. Allí descubrió la potencia y la magia de la televisión, a la que decidió dedicarse en cuerpo y alma. En un caso claro de superación, don Francisco tuvo dos fracasos televisivos antes de dar con la tecla que le catapultó a la fama. Esa fórmula exitosa empezó un 8 de agosto de 1962, cuando por primera vez, en blanco y negro, llegó a las pantallas su programa Sábado Gigante.

En 1986, don Francisco se traslada a vivir a Miami y desde allí sigue conduciendo su programa en lo que sería el germen de la actual Univisión, la principal cadena televisiva en español asentada en Estados Unidos. Ha sido en estos casi 30 años cuando Mario Kreutzberger se ha consagrado como una estrella televisiva casi sin parangón, como uno de los latinos más influyentes del continente y ha cosechado premios y galardones por doquier (el Gobierno de Chile le dio la máxima distinción oficial, pero también han reconocido su trabajo universidades y academias del cine, la televisión y la música).

El programa televisivo anual que hace desde 1978 con el fin de recaudar fondos para la infancia, el Teleton, le supuso ser nombrado embajador de Unicef. Con el Teletón ha conseguido recaudar más de 240 millones de dólares, que han permitido la construcción de 10 hospitales en los que han sido tratados más de 76.000 niños discapacitados.

El periodista Jorge Ramos se encargó de destacar en el programa de despedida una faceta que no suele resaltarse de don Francisco: la del periodista que ha entrevistado a varios presidentes de Estados Unidos y cubrió los atentados del 11 de septiembre, que cambiaron la historia contemporánea. “Eres parte de la historia y te ha tocado cubrir la historia”, ha recordado Ramos.

De todos los logros acumulados por Mario Kreutzberger, quizá el más destacado sea el haber unido a la heterogénea comunidad latinoamericana que a lo largo de los años ha visto su programa, un espacio con el que se han sentido identificados chilenos, mexicanos, peruanos… Un programa, Sábado Gigante, del que esta noche se ha despedido un gigante de la televisión, Mario Kreutzberger. Don Francisco.

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Sobre la firma

Luis Barbero

Es redactor jefe de la unidad de edición de EL PAÍS, donde ha desarrollado toda su carrera profesional. Ha sido delegado en Andalucía, corresponsal en Miami y ha tenido puestos de responsabilidad en distintas secciones del periódico.

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