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OBITUARIO

Fallece el artista Chris Burden

Se dio a conocer en 1972 cuando le dispararon en el brazo con una pistola de calibre 22

Chris Burden protagonizando 'Trans-Fixed', acción en la que se hizo clavar al capot de un escarabajo Volkswagen.
Chris Burden protagonizando 'Trans-Fixed', acción en la que se hizo clavar al capot de un escarabajo Volkswagen.

Chris Burden (Boston, 1946), uno de los grandes de la historia del arte de acción, falleció el 10 de mayo en su casa de Topanga Canyon (California) a causa de un cáncer de piel. Burden había desafiado los convencionalismos artísticos y coqueteado con la muerte más de una vez, desde aquel 19 noviembre de 1971 cuando pidió a un amigo que le disparara durante una performance en la galería F-Space de Santa Ana. El artista no considera especial este tipo de actos sino lo que pretendía era despertar el mundo del arte en una época convulsa, en plena guerra de Vietnam y en pleno auge de la psicodelia y la contracultura.

Shoot no era su primera incursión en el mundo de la performance, ya se había encerrado durante cinco días en una taquilla de metal, sin comer y bebiendo solo lo necesario. Sin embargo, ese disparo le catapultó a la fama. Nadie hasta aquel momento había hecho algo parecido, ni siquiera las truculentas acciones realizadas por los vieneses. Su brazo chorreando sangre resultó mucho más efectivo que la acción de Gina Pane caminando sobre cuchillas de afeitar o la de Marina Abramovic entregando su cuerpo desnudo al público. Con Shoot, Burden empezó una trayectoria de investigador de las posibilidades del arte de acción, destinada a convertirle en uno de los artistas estadounidense más relevantes del último medio siglo, como demuestra la gran retrospectiva, recién clausurada, que le dedicó el New Museum de Nueva York.

Todas sus performances, más de 40, dejaron huella. En 1972, mientras el filósofo Guy Debord denunciaba la aberración de la televisión, Burden asombró aceptando participar en un programa de entrevistas de Channel 3. La periodista Phyllis Lutjeans le preguntó porqué sus obras desafiaban a la muerte y el respondió con una de sus obras: Sacó un cuchillo y amenazó con degollarla. El cuchillo, la grabación en directo y un par de fotos se conservan en el Orange County Museum of Art de Newport Beach y son todo lo que queda de TV Hijack. Dos años después, en Trans-Fixed, se hizo clavar en las palmas de las manos al capot de un escarabajo Volkswagen, representando así el martirio de la sociedad consumista y la incipiente veneración californiana por las autopistas.

En la década de los ochenta dejó de lado las performances para explorar las esculturas e instalaciones de grandes dimensiones en el espacio público, como la que estrenó hace menos de un año para el techo y la fachada del New Museum de Nueva York. En 1999, tuvo una participación destacada en la Bienal de Venecia comisariada por Harald Szemann y fue seleccionado en tres ocasiones para la Bienal del Whitney. Su obra, que se queda al cuidado de la artista multimedia Nancy Rubins, su compañera de vida y trabajo durante 40 años, se conserva en los principales museos del mundo y es requerida para exposiciones.

“Los límites son relativos. Como la belleza a menudo dependen de quien mira”, solía afirmar Burden y con esta frase le recuerda Larry Gagosian, el célebre galerista que le representa desde 1978 y le dedica una exposición de obras recientes en su sede francesa de Le Bourget (París) hasta finales de septiembre.