Una trinchera vital de afecto
Un íntimo, universal y preciosista retrato de sus abuelos en su pulso de afecto contra las incertidumbres de la vejez

“Haya poder contra la Muerte: el Ser no tiene ley, todo es Posible”, escribía Macedonio Fernández en su primer libro, No toda es vigilia la de los ojos abiertos, fuente de inspiración del cineasta barcelonés afincado en Argentina Hermes Paralluelo en su segundo largometraje. No todo es vigilia podría leerse, en términos metafísicos, como tributo a ese poder del Ser sin ley contra la Muerte.
No todo es vigilia
Dirección: Hermes Paralluelo.
Intérpretes: A. Paralluelo, F. Lou.
Género: documental. España-Colombia. 2014.
Duración: 98 minutos.
En un plano más literal, es un íntimo, universal y preciosista retrato de sus abuelos en su pulso de afecto contra las incertidumbres de la vejez, cuando el reloj empieza a marcar tiempo de descuento.
El plano final, con los protagonistas saliendo de su casa y verbalizando la posibilidad del baile, remata con una nota de luz este rigurosa representación de una resistencia vital en la tercera edad que ha recogido coreografías perplejas en un entorno hospitalario y rutinas domésticas con tanta sensibilidad como sentido estético.


























































