Harper Collins y Edicions 62 editarán la secuela de ‘Matar a un ruiseñor’

La novela inédita de Harper Lee, 'Go Set a Watchman' se publicará en español y catalán este otoño

Harper Collins en una imaen de 2007.
Harper Collins en una imaen de 2007.

La editorial estadounidense Harper Collins editará en España la novela inédita de Harper Lee: Go Set a Watchman (Ve aposta a un centinela). Se trata del embrión y a la vez la secuela del clásico estadounidense de Harper Lee, Matar a un ruiseñor,  su única novela conocida y publicada en 1960.Harper Collins, que acaba de desembarcar en España, tiene también los derechos de la autora para EE UU y ahora los poseerá para todo el mundo castellanohablante en cualquier soporte. Todo queda en casa.

La versión en catalán ha sido adjudicada a Edicions 62, del Grupo Planeta, que publicará el libro en todos los formatos en esa lengua (tapa dura, bolsillo y libro electrónico). Se sospecha que la subasta por hacerse con estos derechos editoriales alcanzó las siete cifras.

Se trata del acontecimiento literario de los últimos años que los lectores en español podrán disfrutar en otoño. La edición en el mundo anglosajón es el 14 de julio.Pilar Beltrán, de Edicions 62, espera ponerse de acuerdo con Harper Collins para tratar de hacer coincidir la publicación. La editora dice que “se ha hecho justicia” porque su editorial sacó en 2006 la primera edición en catalán de Matar a un ruiseñor, que se relanzará. Los derechos de esta novela en tapa dura en castellano estaban libres y también se ha quedado con ellos Harper Collins. Esta editorial, con sede en Madrid, aprovecha la estructura de Harlequin, líder en novela romántica, y se convirtió en el 16º grupo editorial del mundo al haber adquirió en mayo el sello a la multinacional canadiense Torstar (42)º.

La adjudicación de los derechos de Go Set a Watchman la ha hecho la agencia literaria británica Andrew Nurnberg Asociados, que tiene los derechos de Harper Lee. Desde la aparición del inédito, el 3 de febrero pasado, la agencia empezó una subasta con las editoriales que querían quedarse con la novela. “Todos han entendido”, afirma Beltrán, “que en Edicions 62 habíamos hecho un buen trabajo. Han confiado en el equipo histórico”.

Hermetismo, especulación y misterio han rodeado el manuscrito y la negociación realizada en la sede de la agencia londinense. Hasta allí, durante tres semanas, peregrinaron los principales editores del mundo para leer el libro y participar en la subasta. Antes de eso debieron firmar un contrato de confidencialidad que impide revelar detalles de la novea y de la negociación.

Pese a ello, se supo del ritual surgido en esos 20 días alrededor de la subasta. Los editores debieron acercarse a la agencia con cita previa. En horas distintas para evitar que se cruzaran. Firmaron la confidencialidad. Les retiraron los móviles y bolígrafos o cualquier cosa con la que pudieran tomar notas. Los hicieron pasar a uno de los salones y solos, con el el manuscrito de hojas sueltas, leyeron la novela.

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Harper Lee, con 88 años, vive en Monroeville (Alabama), su ciudad natal, en una residencia de ancianos, la misma localidad donde en los años cincuenta escribió Go Set a Watchman. Solo que sus hojas se extraviaron después de que ella siguiera el consejo de su editor, Tay Hohoff. Le sugirió que recondujera esa historia contada por una joven veinteañera sobre la igualdad, los derechos civiles y la amistad desde el punto de vista de cuando esa mujer era niña y la llamaban Scout. Así nació Matar a un ruiseñor.

El éxito acompañó a la novela casi desde el mismo 11 de julio de 1960, cuando llegó a las librerías. Y ese éxito arrojó olvido sobre el embrión original. Hasta que el verano pasado aquellas páginas aparecieron debajo del manuscrito del clásico estadounidense. En esos folios, Scout, vive en Nueva York, y un día viaja a ver a su padre, Atticus Finch, al poblado de Maycomb.

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