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Los 10 momentos que marcaron la historia de ‘Saturday Night Live’

El grito de "Live from New York, it's Saturday Night" se ha repetido casi 800 veces

El reparto original de 'Saturday Night Live'.
El reparto original de 'Saturday Night Live'.

"El generalísimo Francisco Franco todavía está muerto". Así comenzaba Chevy Chase en 1975 cada informativo parodia de Saturday Night Live (SNL). 40 años y casi 800 episodios después, el dictador español sigue muerto, pero el piloto rojo sigue encendido en el estudio 8H, donde se rueda SNL, cada sábado. Chase se fue solo tras una temporada. Desde entonces, siempre hay alguien que dice que el programa ya no es lo que era. Pero los políticos siguen acercándose al Rockefeller Center por campaña electoral, los cómicos continúan llenando su cantera y, de cuando en cuando, logran hacer una pieza viral.

Desde que Chase se cayera en el primer programa al ritmo de la frase "Live from New York! It's Saturday Night" ("en directo desde Nueva York, es sábado noche"), el presidente Barack Obama, Al Gore, Eddie Murphy, Bill Murray, Monica Lewinsky, Madonna, Mick Jagger o Brad Pitt lo han gritado mirando de frente a la cámara. Hace 40 años, ese fue el primer gran momento de un programa destinado a hacer historia.

Las primeras estrellas

Después de varios experimentos durante la primera temporada (con Los Teleñecos de Jim Henson, performances de Andy Kaufman y cortos de Albert Brooks), SNL comenzó a sentar sus bases a mediados de la primera temporada. Comenzaban a nacer las imitaciones y los personajes recurrentes. Los primeros: un grupo de abejas revolucionarias, que John Belushi (desquiciado, por los suelos y drogado) y Dan Aykroyd acabaron transformados en los Blues Brothers. El primer éxito cinematográfico de SNL. Había nacido una leyenda del blues. A ellos les seguirían en la gran pantalla Los caraconos, El mundo de Wayne, The Ladies Man, It’s Pat, Superstar, Movida en el Roxbury y MacGruber. Todas patrocinadas por el creador y todavía hoy productor ejecutivo, Lorne Michaels, en quien Mike Myers basó el Dr. Maligno de Austin Powers. Los Blues Brothers volverían 18 años más tarde con John Goodman, uno de los presentadores recurrentes, sustituyendo al fallecido Belushi.

El sustituto

Después de que el reparto original —y Bill Murray— dejaran el programa al final de la quinta temporada, NBC decidió echar también a Michaels. El programa se quedó desolado y sin rumbo. De allí, uno de los muchos bajones de su historia. Sin embargo, salió una luz brillante: Eddie Murphy. Una gran estrella que acabó renegando de sus orígenes durante mucho tiempo. No ha pisado el 8H en 30 años. Lo hará el próximo domingo. Entre sus hitos, imitar a James Brown en un jacuzzi.

Cosas del directo

El directo es mágico. Cualquier cosa puede pasar. Ya nada se hace como SNL. Eso tiene sus pros y también sus contras. Por el camino se quedó algún imprevisto: varios "fucks" ("joder") a destiempo, un playback de Ashlee Simpson tirando el micrófono, Frank Zappa leyendo lo que quería o a la cantante Sinead O’Connor rompiendo una foto de Juan Pablo II. Ocurrió en el 1992, en un episodio presentado por Tim Robbins. El plató se sumió en silencio y Lorne Michaels cortó los aplausos. O’Connor entró a una lista negra junto a Steven Seagal o Adrien Brody.

Pero las polémicas más públicas no solo se han desarrollado delante de las cámaras. SNL siempre ha sido un lugar bastante tóxico en el que trabajar también en el backstage. La necesidad casi enfermiza de los humoristas de dar con el mejor chiste y el estresante calendario pueden ser los culpables. De lunes a sábado, la semana está llena de lecturas, noches en vela escribiendo sketches y repeticiones y cambios hasta dar con una decena de segmentos de entre cientos de los presentados. Este mecanismo hizo mella en John Belushi, que hacía la vida imposible a muchos de los anfitriones. Murió a los 33 años de una sobredosis. Los camerinos se convirtieron en terreno complaciente con las peleas y drogas. Adam Sandler o Rob Schneider se conformaban con la marihuana, pero Chris Farley, uno de los más energéticos del reparto de los noventa, murió también con 33 años en 1997. Andy Kaufman y Gilda Radner, de la primera época, murieron por cáncer demasiado jóvenes. En 1998, Phil Hartman, el pegamento de SNL —y la voz de Troy McClure en Los Simpson—, fue asesinado por su mujer mientras dormía.

Las noticias

En los últimos años, presentar las noticias de SNL, Weekend Update, se ha convertido en la fábrica del éxito. Tina Fey, Amy Poehler, Jimmy Fallon (presentador del Tonight Show) y Seth Meyers (presentador de Late Night) han sido algunos de los últimos locutores de estas noticias falsas que asentaron el camino para lo que décadas más tarde Jon Stewart y Stephen Colbert convertirían en arte. Chase y su "soy Chevy Chase y tú no" abrió la veda a la sátira de los informativos que a lo largo de los años practicaron con mayor o menor éxito Jane Curtin, Bill Murray, Christopher Guest, Dennis Miller o Kevin Nealon. Nadie logró alcanzar, sin embargo, la mala leche de Norm Macdonald, cuyo humor incómodo no dejaba títere con cabeza. Fue precisamente sus puyas hacia O.J. Simpson, amigo de uno de los grandes ejecutivos de NBC, las que le acabaron quitando de la silla.

Los anfitriones

Pese a los fiascos y ridículos, presentar Saturday Night Live es casi un honor que solo lo alcanzan unos pocos. Por eso cuando Tom Hanks presentó por quinta vez el programa, su monólogo introdujo el five-timers club, un selecto grupo en el que solo pueden militar las verdaderas leyendas. Steve Martin (que lo ha presentado en 15 ocasiones), Elliott Gould (6) y Paul Simon (anfitrión cuatro veces, pero uno de los más recurrentes invitados musicales) estaban allí. Cuando Justin Timberlake alcanzó el número mágico, Lorne Michaels le entregó también sus llaves. En sus sofás rojos se sentaban ahora también John Goodman (13 veces), Buck Henry (10), Chevy Chase (8), Christopher Walken (7), Danny DeVito, Drew Barrymore (6), Bill Murray, Candice Bergen y Ben Affleck (5). Y, por supuesto, Alec Baldwin, anfitrión en 16 ocasiones. Su mayor éxito: “Nadie puede resistir mis bolas sudorosas”.

El gamberro

Los noventa dieron una nueva supernova al SNL. Una que impregnó todo el programa de payasadas y humor gamberro, traducida con los años en carrera cinematográfica. Will Ferrell se prestaba a hacer todo tipo de sketches y tenía a los mejores colaboradores junto a él. Celebrity Jeopardy, Inside the actors studio o los animadores son algunos de sus éxitos. Era difícil que sus compañeros mantuvieran la seriedad en sus apariciones, pese a que Lorne Michaels siempre se opusiera a que sus actores se carcajearan en directo. “Recuerda demasiado al Show de Carol Burnett, decía en los setenta. Pero en los noventa se hizo incontrolable. More Cowbell es uno de los momentos más recordados de aquella época. Ferrell solo tiene que tocar una campana de vaca para que Jimmy Fallon, Chris Kattan y Horatio Sanz caigan por los suelos. La magia del directo.

Las lágrimas

"Nueva York puede volver a reír". Así de claro lo dijo el entonces alcalde Rudy Giuliani en el primer Saturday Night Live tras el atentado del 11 de septiembre. Los bomberos y Paul Simon se reunieron al comienzo del programa más triste en la historia del veterano icono de la Gran Manzana para recordar a los caídos y hacerles olvidar a los estadounidenses la tragedia durante hora y media.

La influencia política

Es difícil imaginarse a Gerald Ford como un tipo serio después de ver una y otra vez las patosas caídas de Chevy Chase. A Will Ferrell llegaron a decirle que con su imitación de George Bush caracterizaba un presidente bobalicón y atontado acomplejado por su padre (Dana Carvey como W. Bush) que le hacía amable a ojos del público. Pero nadie tuvo un efecto tan claro en la campaña electoral como la imitación de Sarah Palin que hacía Tina Fey. Cuando los republicanos eligieron en el verano de 2008 a Palin como candidata a la presidencia, las redes comenzaron a arder. El parecido con Tina Fey no se podía dejar pasar. La creadora y protagonista de 30 Rock tenía que volver al Rockefeller Center para interpretar a Palin. Dicho y hecho. Su primera aparición fue con la Hilary Clinton de Amy Poehler, y logró un impacto como no se veía en años. Regresó una y otra vez: parodiando la entrevista con Katie Couric, reuniéndose con Bush, de debate y también frente a frente con su imitada. Nadie la tomaba ya en serio. Todo era exagerado. Palin vuelve este domingo a Saturday Night Live. Quizás regale otro momento para recordar.

Internet en el siglo XXI

Desde el primer programa, los inventivos sketches han sido una de las marcas de SNL. Albert Brooks fue el primero en probar sus mieles, y, aunque sus colaboraciones no suman más de siete cortos, saltó al cine para explotar su comedia del arte. Desde entonces varios han querido explotar su creatividad en este espacio, desde la plastilina de Mr. Mike al director Paul Thomas Anderson, pero no fue hasta que llegó el trío musical The Lonely Island con los Digital Shorts cuando de verdad sacaron provecho a su efectividad. En la época de Internet, Andy Samberg, Jorma Taccone y Akiva Schaffer, acompañados por Justim Timberlake, Natalie Portman o Lady Gaga, fueron los primeros en volver viral a SNL. Se intercambiaron las madres para ligar, vieron las crónicas de Narnia en un domingo aburrido, llevaron a Michael Bolton a la isla de Bermuda y metieron sus partes íntimas en una caja para regalárselas a sus novias.

Las nuevas tecnologías cambiaron el formato más tradicional. SNL ha acabado siendo uno de los pocos programas en vivo y en directo que emite la televisión estadounidense semanalmente, y, aunque eso es algo aprovechable, la viralidad de los vídeos del momento también mandaban sobre el formato. La influencia de Internet se dejó notar especialmente con una campaña de Facebook que reclamaba que la octogenaria Betty White (la única Chica de oro viva) presentara Saturday Night Live por primera vez. Lorne Michaels nunca se había dejado influir por el público en sus decisiones, pero el huracán se hizo demasiado grande como para evitarlo. Era, además, una muy buena idea. El episodio especial, dedicado a las mujeres de SNL, y con muchas de ellas como invitadas, logró una de las mejores audiencias en años, relanzó la carrera de White y llevó a que se volviera más normal que el show pidiera por redes sociales recomendaciones de otros anfitriones. Uno de los mejores sketches fue este que escribió para la ocasión Tina Fey.

Bill Murray, Chevy Chase, Adam Sandler, Gilda Radner, Ben Stiller, Will Ferrell, Sarah Silverman, Eddie Murphy, Conan O’Brien, Bob Odenkirk, Robert Downey Jr, Mike Myers, Julia Louie-Dreyfus, Larry David, Chris Rock, Tina Fey, Amy Poehler, Kristen Wiig… y Lorne Michaels, ese capo al que todo el mundo teme y ama, el hombre en el que se asientan cuatro generaciones de cómicos estadounidenses. Los que llegaron a SNL, por haberlo logrado, y los que no llegaron por tener el programa como su eterna meta. Todos soñaron con que Don Pardo, que murió el año pasado, gritara su nombre. Todos añoraron decir ese "Live from New York, it's Saturday Night".

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