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“La opción Miró” se hizo estrella

Hace 35 años el logotipo de La Caixa introdujo el arte en la entidad gracias a un encargo

El tapiz de Joan Miró y Josep Royo, en la sede central de La Caixa en Barcelona, con la estrella (en el ángulo superior izquierdo) que sería su logotipo. Ampliar foto
El tapiz de Joan Miró y Josep Royo, en la sede central de La Caixa en Barcelona, con la estrella (en el ángulo superior izquierdo) que sería su logotipo.

Salvador Dalí, Miquel Barceló, Joan Miró o Eduardo Chillida son algunos de los artistas que a lo largo del siglo XX contribuyeron con sus obras a internacionalizar la imagen de determinadas empresas, entidades o instituciones al realizar, en unos casos de manera gratuita y en otros previo acuerdo económico, un logotipo que identificase el nuevo momento histórico que atravesaban las mismas. Dalí dibujó el logotipo de Chupa Chups; Barceló diseñó el símbolo institucional del Gobierno balear; Chillida, el de la Universidad del País Vasco y el de Kutxa... y Joan Miró creó hace ahora 35 años el de La Caixa, además del de la fundación de la caja catalana o El sol de Miró para promocionar España como destino turístico.

La Caixa inició a finales de los setenta un proceso de transformación empresarial y para ello deseaba incluir un elemento que identificase ese cambio y le diese una proyección internacional. La entidad encargó a Landor Associates, la agencia norteamericana más famosa del momento, creadora de imágenes corporativas de marcas como Coca-Cola, Levi’s o Kellogg’s, una auditoría de la situación que desembocara en el diseño de un nuevo símbolo.

Después de muchas conversaciones entre sus creativos y los responsables de la entidad financiera, Landor planteó lo que se conoció como la opción Miró. “Esa propuesta significó la irrupción de un concepto marcadamente rupturista en el mundo de la comunicación y el diseño de aquel momento”, destaca un portavoz de La Caixa.

En este proceso intervino un elemento novedoso, la creación artística, “una presencia que cuadraba con el mecenazgo de las artes por parte de la entidad”. “La estrella, desde el momento de su gestación y cuando se cumplen 35 años de su creación, ha pretendido aunar modernidad y tradición, solidez financiera y dividendo social... Las raíces del maestro Joan Miró con su proyección universal”, según la misma fuente.

El acuerdo entre la caja y el artista se plasmó en la confección de un tapiz de dos por cinco metros, que fue creado por dos grandes autores catalanes: el propio Miró y un joven especialista del tapiz, Josep Royo. El encargo de esta obra a ambos artistas, que incluía la estrella que iba a identificar a la entidad, se materializó en 1980. Miró aceptó el encargo de crear una pieza alguno de cuyos elementos pudiese aislarse para que se convirtiera en la imagen corporativa de La Caixa. Así, realizó junto con Royo un gran tapiz que contenía su hoy ya famosa estrella, y que aún ahora puede verse expuesto en la sede central de la entidad en Barcelona.

En 1980, don Juan de Borbón presidió la presentación en la capital catalana del gran tapiz confeccionado por Miró. El artista acudió a ese acto para formalizar la entrega de la obra a la entidad financiera. La felicitación de Navidad incluyó ese año, de forma discreta, el icono mironiano. Este símbolo “cambió las reglas de la identidad visual aplicada a las empresas y alumbró a toda una nueva generación de posibilidades para creativos e ilustradores”, concluyen responsables de la caja.