Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Magnicidio a la española

El asesinato en 1870 del general Prim, presidente del gobierno, y el misterio que aún envuelve al crimen dan pie a un ‘thriller’ dirigido por Miguel Bardem

Francesc Orella (Juan Prim) escucha las indicaciones de Miguel Bardem en el rodaje de 'Prim, el asesinato de la calle del Turco'.
Francesc Orella (Juan Prim) escucha las indicaciones de Miguel Bardem en el rodaje de 'Prim, el asesinato de la calle del Turco'.

“En España hemos asesinado a bastantes presidentes”, dice Nacho Faerna, experimentado guionista de cine y televisión, y corresponsable de la escritura y productor ejecutivo de Prim, el asesinato de la calle del Turco, que esta noche emite a las 22.30 La 1 de TVE en una coproducción con Televisión de Cataluña, Shine Iberia y Dream Team Concept. Y Faerna sabe de lo que habla, porque su anterior trabajo fue la miniserie sobre el asesinato de Carrero Blanco, el último presidente del Gobierno muerto en el cargo. Ambos han sido dirigidos por Miguel Bardem.

En el centro, Javier Godino, como Benito Pérez Galdós, en la serie. ampliar foto
En el centro, Javier Godino, como Benito Pérez Galdós, en la serie.

Si a Carrero Blanco lo mató un comando de ETA, a Prim le cosió a balazos una banda de enmascarados, cuya identidad nunca ha sido desvelada, el 27 de diciembre de 1870 en la madrileña calle del Turco, la actual Marqués de Cubas. Juan Prim y Prats se dirigía al final de la tarde, bajo una fuerte nevada, desde el Congreso de los Diputados al Palacio de Buenavista, la residencia presidencial, cuando en una emboscada unos pistoleros rodearon su berlina verde de cuatro ruedas y dos caballos y descargaron sus armas sobre ella. No fue un asesinato político más, sino que así se cercenaba “un gran impulso modernizador”, según Gregorio de la Fuente Monge, profesor del Departamento de Historia del Pensamiento y de los Movimientos Sociales y Políticos de la Universidad Complutense, uno de los dos asesores históricos de la serie junto a José Álvarez Junco. “Prim encabezaba un gran proyecto de regeneración nacional. Creó el Registro Civil, otorgó amplias libertades públicas como el sufragio universal masculino directo, la libertad de enseñanza, de confesión religiosa, de asociación, de prensa, suprimió la Compañía de Jesús y luchó contra la influencia eclesiástica en el poder”. Prim, el almirante Topete y el general Serrano fueron algunos de los líderes de la revolución de 1868 que supuso el destronamiento de Isabel II. En la búsqueda de un nuevo monarca, Prim se granjeó poderosos enemigos y eligió al italiano Amadeo de Saboya, que llegó a Cartagena el día en que fallecía Prim.

De cargo en cargo

A Francesc Orella 2013 le regaló en dos rodajes sendos presidentes del Gobierno: si en la miniserie El Rey dio vida a Carlos Arias Navarro, en este telefilme el actor barcelonés encarna a Prim, el primer catalán en llegar al cargo. “Le encaré con cierta excitación, porque Prim es apasionante para cualquier intérprete. Dentro de los parámetros que debes seguir con un personaje cuyos discursos son los reales y de características muy marcadas, sí encontré cierta libertad para construirlo, con su arrogancia y su inteligencia”.

El actor considera que la película es tanto “un thriller político como un western, que era el género que mencionaba Miguel Bardem en el rodaje”. Y asegura que ve “con envidia cómo industrias audiovisuales como la británica y la estadounidense sacan partido a su historia, al contrario que España”. ¿Y no impone cierta responsabilidad que el público a partir de ahora recuerde a Prim con su cara? “Es parte del trabajo. Y mejor por Prim que por Arias Navarro”.

Hace dos años una comisión de expertos de la Universidad Camilo José Cela aseguró tras analizar su momia que fue “prácticamente imposible” que Prim sobreviviera a sus heridas los tres días como oficialmente se dijo tras el atentado, y que sus restos presentaban señales “compatibles” con un posible estrangulamiento a lazo: “Durante esos días fue suplantado por quienes le rodeaban". De la Fuente asegura que todos ellos tenían razones para asesinarle pero “pocos sacaron partido a su muerte”. Y describe al político liberal: “Era inteligente, carismático y valiente, pero todo ello le llevó a cierta soberbia. Sabía que cada día recibía amenazas de muerte durante su año y medio de presidencia y aun así las despreciaba. Se creía intocable”.

A Faerna la fascinación por Prim le surgió leyendo a Pío Baroja, que en sus memorias recuerda cómo Benito Pérez Galdós a inicios del siglo XX le contó lo que sabía de aquel crimen que cubrió como periodista. Sin embargo, cuando llegó al magnicidio en los Episodios Nacionales, el escritor canario optó por la versión oficial, para sorpresa de Baroja. “Empecé a investigar tras finalizar la miniserie de Carrero Blanco y cuando TVE planteó una siguiente colaboración le ofrecimos este proyecto que ahora coincide con el bicentenario de su nacimiento”. Tanto le ha enganchado que posteriormente ha escrito una novela sobre el personaje. “En la película hemos optado por el thriller”, y por eso el protagonista real es un joven periodista, Pérez Galdós, que vive en primera fila esos meses de tensión política y el asesinato. Bardem filma con el asesinato con una estupenda contundencia, sabe sacar partido de un reparto de nombres potentes (Francesc Orella, Javier Godino, Víctor Clavijo, Javivi, Pedro Casablanc, Daniel Grao, Simón Andreu, Enrique Villén o Secun de la Rosa) y ha reconstruido el Madrid del siglo XIX en Aranjuez, Guadalajara y Alcalá de Henares con ayuda digital.

Más información