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‘Palabra por palabra’, la mayor exposición de biblias sefardíes en Madrid

El Círculo de Bellas Artes presenta 90 ejemplares originales de textos biblícos en ladino

Una biblia de 1769 con el texto en hebreo y la traducción al ladino. Ampliar foto
Una biblia de 1769 con el texto en hebreo y la traducción al ladino.

Palabra por palabra es la exposición de 70 biblias sefardíes y 20 libros con textos bíblicos traducidos al ladino que presenta el Círculo de Bellas Artes de Madrid desde este jueves y hasta el 26 de octubre. Todas las piezas pertenecen a Uriel Macías, comisario de la muestra, quien durante 25 años ha logrado reunir esta colección con “paciencia, dedicación y amor”. El amor por los libros lo heredó de su padre, Moís Macías. A él y a su madre, Gracia Kapón, dedica el comisario esta muestra, como lo escribe en el libro catálogo que acompaña la presentación. Un homenaje íntimo que a su vez es general por la memoria de las generaciones de judíos sefardíes y por el ladino que “era su lengua, con la que vivían”, apunta Macías, y que mantuvieron aún por muchos años después de la expulsión en 1492.

La cronología de los libros expuestos data entre 1553 y 1946. Cuatro siglos de historia y de un devenir en Europa y Medio Oriente. Los ejemplares han sido impresos en Ámsterdam, Constantinopla, Esmirna, Ferrar, Jerusalén, Liorna, Londres, Pisa, Salónica, Venecia o Viena.

La primera edición completa de la Biblia en ladino traducida por Abraham Asá hace parte de 'Palabra por palabra'

Las biblias han sido clasificadas para su exhibición en cuatro secciones: las que están escritas en lengua románica pero con grafías del alfabeto hebreo (aljamiada), las escritas en letras latinas, las que comprenden glosa y glosarios biblícos y textos del haftarot y oracionales (secciones de los profetas). Algunos de los ejemplares tienen en una columna el texto en ladino, al lado en otra columna el texto en hebreo y debajo los comentarios de los intérpretes de cada época. Los textos aljamiados aunque con letras hebreas podrían “leerse en ladino y ser comprendidos en esta lengua”, señala Macías.

El título de la exposición corresponde a la fórmula que usaban los traductores de la época para reseñar de qué manera habían hecho la traslación, "palabra por palabra", respetando así el texto histórico en su máxima precisión. Así por ejemplo se lee en una de las biblias editadas en Ámsterdam en 1646: "Biblia en lengua expnola traduzida palabra por palabra de la verdad hebrayca por muy excelentes letrados. Vista y examinada a perel officio de la Inquisición con privilegio del Illustrissimo Senor Duque de Ferrara". Este texto data en el conteo del calendario hebreo de 5606. También reseña la impresa : Impressadorie de Gillis Ioost, en el Nieuwe-straet en Ámsterdam.

Biblia en hebreo y ladino publicada en Viena (1813-1816).
Biblia en hebreo y ladino publicada en Viena (1813-1816).

Las primeras traducciones de las biblias en ladino se hicieron a partir de versiones manuscritas de los ejemplares romanceados hispanojudíos que los sefardíes se llevaron consigo después de la expulsión en 1492. Fragmentos de la biblia de Ferrara de 1553 están cuidadosamente conservados en láminas de plástico. Frágil, pero a su vez poderosos se ven estos folios roídos en los bordes, con manchas rojizas por la corrosión, y con la tinta negra de una grafía aún legible.

“Hay quien encuentra estos textos mágicos, místicos, la antigüedad de los libros es sin duda llamativa, pero también las letras hebreas parecen llamar la atención de la cultura occidental”, comenta el comisario. El ladino es una lengua con riesgo a desaparecer. Según Macías quedan en el mundo unos cientos de miles que aún la hablan, pero son "nuestros abuelos, de setenta u ochenta años los que usan este idioma”.

La conservación del ladino se enfrenta a que la masa demográfica que lo habla esta biologicamente destinada a desaparecer. El revitalizarlo propone un debate arqueológico. Palabra por palabra es una manera de hacer memoria histórica.

Contra el paso del tiempo la exposición ha recogido de manera digital las versiones grabadas de los libros de Rut y Cantar de los Cantares en hebreo y ladino recitados por R. Baruj Garzón. Los espectadores además de apreciar las biblias colocadas en estanterías de cristales, pueden acceder a través de códigos QR a la descripción detallada de los ejemplares expuestos. El catálogo de la exposición que ha preparado el comisario provee además de una amplia introducción y muestra fotos que correponden a las piezas de la muestra.

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