El naufragio de la arquitectura soviética inunda Tenerife

La Bienal Fotonoviembre, que organiza el Centro de Fotografía de la isla, expone hasta el 2 de marzo las obras de 129 artistas

Una de las imágenes del proyecto de Simona Rota sobre la arquitectura soviética moderna que se exponen en Fotonoviembre.
Una de las imágenes del proyecto de Simona Rota sobre la arquitectura soviética moderna que se exponen en Fotonoviembre.

No es la crisis, es marca de la casa. Fotonoviembre, la Bienal Internacional de Fotografía de Tenerife, celebra su XII edición sin aspavientos publicitarios, ni magnitudes dislocadas, lo que, ahora que el vendaval de la economía se lleva por delante tantas iniciativas culturales, a veces sobredimensionadas, le permite mantenerse como cita de referencia. En esta ocasión el certamen que produce el Centro de Fotografía Isla de Tenerife (CFIT) y que se clausura el 2 de marzo cuenta con la participación de 124 artistas de 29 países –seleccionados sobre 400 proyectos-, “una participación increíble –dice Antonio Vela, director del CIFT y de la Bienal-, puesto que no pagamos producción ni transporte y estos creadores han hecho un enorme esfuerzo para participar”.

Una de las exposiciones que repercuten en la memoria es Ostalgia, de la arquitecta rumana Simona Rota, incluida en el programa Autores en selección y exhibida en la Sala de Arte Contemporáneo del Gobierno de Canarias, en Santa Cruz de Tenerife. A partir de un encargo del Architekturzentrum de Viena sobre la arquitectura moderna soviética, Rota ha construido un catálogo personal que incluye edificios como la Plaza ante el Palacio Lenin, en Bakú (Azerbaiyán) de Vadim Shulgin, Teodor Shcharinsky y Boris Ginzburg, la Cantina de la Casa de Recreo para los Escritores de Armenia, en la Península de Sevan (Armenia) de Gevorg Kochar, o el Centro de Deportes Acuáticos Komsomol Lenin, en Tblisi (Georgia) de Shota Kavlashvili, G. Abuladze y R. Kiknadze, construcciones todas miradas con una mezcla ambigua de distancia y melancolía, como si para la autora el naufragio de la modernidad soviética, una de las dos caras de la modernidad occidental, pudiese no ser sino la prefiguración del naufragio completo de ésta.

Tenerife Espacio de las Artes (TEA), recinto de Santa Cruz de Tenerife al que está adscrito CFIT, acoge una de las exposiciones emblema de la Sección Oficial de la Bienal, El Louvre y sus visitantes, de Alécio de Andrade. Exhibida ya en otras instituciones españolas aunque con formato más reducido, esta muestra compendia las instantáneas que el fotorreportero brasileño afincado en París tomó entre 1964 y 2003 del público que contemplaba en la pinacoteca la Madame de Récamier de David, La gran odalisca de Ingres, La Trinidad del Monte de Corot y otras obras de los viejos maestros. Veintisiete de estas fotografías, que es difícil no pensar en contrapunto con la reflexión fotográfica sobre el espectador de los museos de Thomas Struth, posterior a la de Andrade, pertenecen a los fondos del CFIT por donación de la viuda del artista.

En TEA, también, puede verse un nuevo remontaje de la Colección Ordoñez Falcón, esta vez en torno a retratos de clásicos que van desde Walker Evans y Rodchenko a Bernard Plossu y Pierre Gonord, y una selección de los fondos de la colección del propio CFIT que tiene algunos de sus jalones destacados en autores desconocidos cuando expusieron aquí, como Gilbert Garcin o Björn Sterri, figuras históricas locales llamadas a ser más conocidas como Leopoldo Cebrián, y otros autores insulares cuyo nombre está ligado a la memoria del centro como Carlos A. Schwartz, Juan Carlos Batista, Teresa Arozena, Karina Beltrán o Tarek Ode, así como nombres de referencia en la escena contemporánea internacional como Jan Saudek, Tracey Moffatt o Julian Rosefeldt.

Una de las fotografías del francés Gilbert Garcin que expone Fotonoviembre.
Una de las fotografías del francés Gilbert Garcin que expone Fotonoviembre.

Alexis W protagoniza otra de las exposiciones destacadas, Cartografías de la piel, que se puede visitar en el espacio Bibli, de Santa Cruz de Tenerife, una exploración de las construcciones culturales de la sexualidad que toma impulso en su proyecto La ventana indiscreta.

En la sección Atlántica colectivas hay que mencionar, entre otros, los nombres de Fabio Borquez y la pareja que forman Alfonso León y Alicia Pardilla, que exponen en el Ateneo de La Laguna; Katerina Mistal, Mark de Fraeye y Ana Cristina Pérez Morales, que lo hacen en la Casa de Piedra de Garachico; Juan Margolles y Annamaria Belloni, que exhiben su trabajo en la Sala del Artesano Fonda Medina de Güímar y Jorge Pérez Higuera y Antonio Guerra, que lo hacen en el Museo de la Historia de Granadilla.

La Sección Oficial tiene en esta edición otro de sus ejes de gravedad en el Instituto Cabrera Pinto de La Laguna que acoge una selección de fotografías de la colección Los Bragales. Más nombres conocidos pero también interesantes ejes de relaciones como los que, como reacción a la fatiga visual del hombre contemporáneo, se pueden establecer entre los fuera de campo de Bleda y Rosa y las imágenes blancas, sobreexpuestas, de Paul Graham.

Toda la cultura que va contigo te espera aquí.
Suscríbete

Babelia

Las novedades literarias analizadas por nuestros mejores críticos en nuestro boletín semanal
RECÍBELO

Regístrate gratis para seguir leyendo

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS