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Lisboa se rinde al encanto flamenco de Carmen Linares

La cantaora jienense se convierte en el plato fuerte del Festival Flamenco de la capital portuguesa

La cantaora Carmen Linares.
La cantaora Carmen Linares.

La cantaora Carmen Linares, una de las personalidades destacadas del flamenco actual, se convirtió ayer en el plato fuerte de la Sexta Edición del Festival Flamenco de Lisboa, un conjunto de actividades que tratan de acercar y explicar esta música a los portugueses. La cantaora jienense puso en pie al público en el Centro Cultural de Belem tras un recital vigoroso, en el que compaginó cantes tradicionales con otras vías más novedosas extraídas del último álbum de la artista, titulado Remembranzas. Hubo letras de siempre, pero también puso voz a poemas de Juan Ramón Jiménez, versos de toda la vida de Miguel Hernández como El niño yuntero o casidas de Federico García Lorca. También una nana que puso los pelos de punta a los asistentes. En algunos casos se apoyó en las guitarras; en otros, se acompañó de un piano. El concierto acabó con la emocionante “Canto a la resignación”, dedicado a Enrique Morente, otro de los grandes que, por cierto, también acudió a la cita con el flamenco en Lisboa, hace tres años, poco antes de fallecer.

El Festival de Flamenco de Lisboa, organizado gracias al tesón de Francisco Carvajal, y en el que colaboran, entre otros, el Instituto Cervantes de la capital portuguesa, no se limita sólo a los concierto: hay mesas redondas en las que se intenta descubrir las diferencias y similitudes entre el fado y el flamenco y su futuro y aulas especializadas en las que un experto desvela a los lisboetas, sin caer en la pedantería, los secretos de los cantaores de primera fila. Es lo que hizo el martes pasado el especialista José Manuel Gamboa (con guitarra y buen humor incluidos) con Enrique Morente, en el auditorio del Instituto Cervantes de Lisboa.

A esa conferencia acudió en primera fila la misma Carmen Linares, que recibió en 2011 el premio a toda una vida de la Academia de las Ciencias y las Artes de la Música y que está convencida de que entre el fado y el flamenco hay muchos puntos en común: “Se parecen en el carácter y en la forma. Ambos cantes son viscerales e individualistas”.