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Un libro de amor a Bruce Springsteen

La editora Magela Ronda publica un volumen que desgrana la obra, disco a disco de The Boss

Bruce Springsteen, en Barcelona en 1988. Ampliar foto
Bruce Springsteen, en Barcelona en 1988.

Cuando regresó del concierto de Springsteen, tenía el libro en la habitación del hotel con una dedicatoria que decía: "Magela, a beautiful book. Muchas gracias. Bruce Springsteen". Al texto le acompañaba el dibujo de una guitarra. Ese "precioso" libro es el que a la editora Magela Ronda le ha llevado un año de trabajo: un cuidado volumen con 200 fotos que recorre disco a disco la trayectoria del rockero de Nueva Jersey, desde Greetings from Asbury Park, NJ hasta Wrecking Ball, álbum de este mismo año. Por suerte para ella, se lo pudo hacer llegar al mánager del cantante antes del concierto de Barcelona del pasado 17 de mayo.

"Es un libro de amor a Bruce, un homenaje", dice esta fiel seguidora de The Boss nacida en Benidorm hace 42 años. Bruce Springsteen. De Greetings from Asbury Park a la tierra prometida, editado por Grijalbo, con 260 páginas y formato grande, le ha dado la satisfacción a Magela de conjugar lo que sabe hacer —libros— y lo que más le gusta —escuchar a Springsteen—.

The Boss, en 1981, con un fan, Dan French.
The Boss, en 1981, con un fan, Dan French.

Con prólogo del periodista y también fan de Springsteen Manel Fuentes, esta obra en la que han participado 35 colaboradores —con los que Magela contactó "tejiendo una telaraña, uno conocía a otro y este a otro y así…"— desgrana la obra del músico en 19 capítulos que siguen una estructura similar: una crítica del disco; le sigue una canción destacada de ese trabajo que "explique la filosofía Springsteen". Después, la sección Sintoniza la radio recuerda el panorama musical de ese año. Otro apartado es para contar la gira que daba a conocer ese álbum: lugares donde tocaban, los miembros de la banda en cada momento, las canciones más interpretadas, "las historias de la carretera" y los "conciertos míticos que todo fan tiene grabados".

La peor canción de sus 40 años de música es '57 channels'”

En el caso de Magela, nunca borrará de su memoria tres citas con Springsteen: San Luis (Misuri), en agosto de 2008; en noviembre de 2009, en Búfalo, "porque cantó entero su primer disco", y el último recital que Springsteen dio en Barcelona. Una ciudad de la que, asegura, el creador de canciones como Born to run está enamorado desde que la pisó en 1981. "Aunque también le encanta Sevilla".

La primera vez

Al otro lado del teléfono Magela recuerda la primera vez que oyó la música del artista que llena su vida. "Fue con 14 años, mi hermano mayor había comprado en agosto de 1984 el Born in the USA. Al principio me echó para atrás lo de la bandera de Estados Unidos en la portada pero en cuanto lo escuché me impresionó". Su pasión creció, llegó el primer concierto, en 1988, y encumbró a su ídolo. Para Magela, la grandeza musical de este artista se explica en "hacer el rock and roll clásico, el de verdad, el del Sur de los cincuenta y sesenta".

A pesar de esta rendida admiración, no le duelen prendas a la hora de reconocer los que, en su opinión, suponen los mayores tropiezos en la carrera del estadounidense: “Los discos Human Touch y Lucky Town, que sacó a la vez en 1992, son los peores. Él acababa de tener un hijo y escribió muchas canciones cuando tenía menos que decir. Después hizo versiones de temas de esos trabajos y ya me gustaron algo más, pero son dos elepés sin enjundia”. Si se trata de escoger la peor canción en los 40 años que lleva Springsteen en activo, lo tiene claro: 57 channels.

En cada capítulo de este libro sobre el líder de la E Street Band aún hay más delicias para los fans. Diario de Bruce es una serie sobre su vida personal "porque para entender al artista hay que entender a la persona", dice Magela, "pero sin entrar en el cotilleo". "Son textos escritos por estudiosos de Bruce".

Las últimas de las 260 páginas del libro son para dos extras: La tierra prometida, con imágenes y textos de "los lugares donde se crio Bruce, la iglesia a la que iba de niño, su colegio…". Y Visite nuestro bar, un recorrido por los garitos en los que el autor de The river empezó a tocar. "Son sitios a los que los fans vamos dos o tres veces al año para quedar todos juntos y hacernos unas fotos". Para ella está claro, ¿no? "Hay que poner un Bruce en tu vida".