Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
VOCES PARA UNA REFUNDACIÓN

“Internet está sobrevalorado”

Pese a su proximidad con el expresidente Eduardo Bautista, Sisa niega continuismo

“En nuestra candidatura no hay rastro de 'teddysmo”, asegura

Jaume Sisa, portavoz de la candidatura Autores Más que Nunca. Ampliar foto
Jaume Sisa, portavoz de la candidatura Autores Más que Nunca.

Jaume Sisa se apresura a dejar claro que él ha venido aquí como portavoz de la candidatura Autores Más que Nunca (que cuenta en sus filas con Ana Diosdado, Imanol Uribe o Álvaro Urquijo), y no como aspirante a presidir la SGAE. Si el grupo obtiene suficientes puestos en la junta como para designar al líder, alguien dará un paso al frente y ese alguien no será él, asegura.

Sisa (Barcelona, 1948) ya estuvo en la junta directiva de la entidad entre 2007 y 2011. Pese a su proximidad con Eduardo Bautista en los años en los que pasó lo que pasó (la malversación de fondos, los proyectos megalómanos) y pese a que resultó elegido en las elecciones previas a la intervención judicial de la asociación, él niega que haya continuismo en su propuesta. “En nuestra candidatura no hay rastro de teddysmo”

Pregunta. ¿Por qué se han decidido a abortar a última hora lo que parecía un lucha de dos?

Respuesta. Creemos que tanto José Miguel Fernández Sastrón como Antón Reixa son personajes con una ambición muy concreta y definida. La tienen muy clara y la trabajan desde un punto de vista casi político. En nuestro equipo no hay nadie con esa pretensión de llegar a ser presidente de la SGAE. No hay un candidato único, sino personas que podrían proponerse si se da el caso. Para presidentes ya hemos tenido uno que ha resultado excesivo. Nos une la renovación, pero también tener en cuenta lo mejor de la tradición de la casa. Que no es la de los últimos años, pero sí muchas de las cosas que se han hecho antes. No todo es malo.

P. Pero casi, cabría decir…

R. Lo que sucedió es que se concentró un exceso de poder en una sola persona. Y eso no es viable y nos ha conducido a este agujero negro. Por tanto, ahora lo más importante no es saber quién puede ser el presidente sino quiénes podemos ser los socios que podemos arreglarlo.

P. Para elegir a un presidente parece lógico exigir saber a quién se vota…

R. Es un tema que no podemos concretar más. Las otras candidaturas tienen un nombre, y nada más.

P. ¿Por qué no denunció cuando estaba Bautista nada de lo que denuncia ahora?

R. Las juntas anteriores hemos confiado en Teddy y nos ha decepcionado. Esa es la realidad. Los autores le queríamos porque hizo mucho bien para la casa, pero luego hubo un desencanto generalizado. Es alguien que de pronto perdió el sentido de la realidad y metió la casa en unas aventuras que no debieron emprenderse. Desde la junta no teníamos conciencia de la magnitud de la empresa en que estábamos metidos. Confiábamos en él…

P. ¿Y más allá de la confianza ciega no pedían cuentas?

R. Había controles y filtros. Pero se explicaban las cosas de una manera que no se ajustaban a la realidad. Era muy difícil detectarlo.

P. Les engañaron.

R. La palabra es dura, pero quizá deberíamos decir eso. Sí.

P. Perdone, pero la suya se antoja, desde el mismo nombre, Autores Más que Nunca, como una candidatura continuista.

R. Pues hay 21 miembros que nunca estuvieron en ninguna junta. Creemos en recobrar el sentido original de la entidad, recaudar y repartir con honestidad. Y luego, desarrollar la fundación autor, que no está para comprar teatros.

P. ¿Y de los que repiten en su candidatura, nadie llamó a Bautista la atención sobre esos desmanes que ahora denuncian en el proyecto de Arteria?

R. Sí. Había una cierta contestación, y se cobró algunas víctimas. Incluso ejecutivos.

P. ¿Como José Miguel Fernández Sastrón?

R. Él es la cabeza más visible, pero hubo otros que no salían en los periódicos. Él hizo una campaña mediática.

P. Volver al espíritu primigenio de la SGAE… ¿es sensato dado lo mucho que han cambiado los tiempos?

R. Obviamente, no es lo mismo. Tenemos que implantar la SGAE de la era digital, y eso es irrenunciable.

P. ¿Y cómo lo hará?

R. Es un tema muy complejo. Existe el poder creciente de productoras audiovisuales en Internet, el poder operativo de las telefónicas, la industria tecnológica… Son poderes a los que el derecho de autor no les gusta nada, la propiedad intelectual es un estorbo para ellos. Quieren vender aparatos y conexiones. Lo que circule por ahí les da igual porque su negocio no es ese.

P. Pero parece que las operadoras van entrando en el negocio de generación de contenidos....

R. Pues por ahí tendrá que ir la solución, acoplar nuestros intereses a los suyos. Nosotros defendemos al autor ante ese conglomerado de intereses.

 

P. ¿Revisará la manera en que se recauda el dinero para que no se perjudique la imagen de la sociedad?

R. La red comercial de la SGAE, en líneas generales, funciona bien.

P. ¿Mantendría una red de comerciales cuyo sueldo se basa en variables?

R. Hay que afinar el modelo. Pero es el que existe en otros países. La SGAE no es original. [La red de teatros] Arteria fue un invento nefasto y una locura. Pero, ¿la red comercial? ¿Cómo se pone en duda eso?

P. ¿No se llevó demasiado lejos el afán recaudatorio?

R. Son casos puntuales. Es como si un Guardia Civil viola a una niña. Joder, la Guardia Civil no viola niñas, aunque lo haya hecho uno. La SGAE, en síntesis, funciona bien. Aunque algún empleado o ejecutivos se hayan extralimitado.

P. Dice que la SGAE funciona bien. Si su candidatura no es continuista, que baje el dios de la propiedad intelectual y lo vea…

R. Digo en líneas generales. Pero hay mucha desinformación. Porque a un peluquero se le cobren 12 euros al mes por tener música y te monte un pollo… ¿Eso es lo más importante que le ha pasado a la SGAE? Hay que joderse… ¡Pues quita la música! Mira chico, la ley de Propiedad Intelectual lo dice bien claro: si usas la música para tu negocio, tienes que pagar. Como pagas el champú y el secador.

P. ¿Qué porcentaje de los problemas de imagen de la SGAE atribuiría al fenomenal altavoz de polémicas que es la Red?

R. Internet está sobrevalorado. Internet son cuatro tíos que tienen su negociete, que tienen su blog, su negocio, por no hablar de estas webs llamadas noséquéyonkis, que son un negocio montado a costa del trabajo de los creadores. Hay que poner orden en todo eso. No puede ser un territorio salvaje en el que los únicos perjudicados sean los autores, porque como todo lo demás no se puede pillar gratis, los únicos que palmamos somos nosotros.

P. ¿Diría que Zapatero se arredró al no sacar adelante la ley Sinde en los estertores de su mandato?

R. Zapatero se lo hizo encima. Fue un cobarde. No se atrevió a enfrentarse a cuatro internautas, porque son cuatro, que meten mucho ruido y parecen más… Y luego los medios les dan pábulo. ‘¡Se incendia la Red!’, dicen. ¡Qué coño se va a incendiar la Red! Son 22 tíos que están ahí toda la noche… clic, clic, clic… y que producen 21.000 visitas. Yo me pongo ahí con mis amigos y también podría lograrlo, pero no lo hacemos porque tenemos una vida propia… Nos ha jodido. Me molesta cuando se dice ‘los internautas han dicho’ ‘los internautas critican’. Pero, ¿quiénes son los internautas? Cuando salen a la calle no juntan ni a 37.

P. Bautista fue a todas luces demasiado arrogante con ellos…

R. Seguramente, pero les da igual. Esta gente está al servicio de la industria tecnológica y de la telefonía. Su ideario es ese y ellos van a combatir el derecho de autor y la propiedad intelectual, porque sí, porque les sale de los cojones. Hace poco fui a un debate con Lucía Etxebarria y lógicamente hicimos frente común en la defensa del derecho de autor. Había uno del Partido Pirata… y le preguntamos que si ellos creían que todo debía ser gratis, que a ver de qué le parecía que íbamos a vivir. Y nos dijo: “Cambiad de oficio”. Me quedé helado.

P. Hay quien dice que la derecha se ha servido de los así llamados internautas para desactivar a los así llamados de la ceja.

R. Aquí hay un frente político en el que nuestra candidatura no quiere entrar. Sí creemos que en los últimos tiempos la SGAE quedó teñida de un cierto carácter progresista. Y no creemos que fuera buena idea. La entidad no debe identificarse con ningún partido político…

P. Y con Arteria… ¿Qué piensan hacer?

R. Ahora mismo está en un proceso de desinversión. La Junta directiva provisional está funcionando mejor que nunca, con controles democráticos y de transparencia totales. Liquidaremos de la manera más ventajosa y el plan ya está iniciado.

P. ¿Visto con perspectiva, cree que hubo irregularidades en Arteria?

R. Lo dirá un juez, no tenemos constancia de que se hayan producido. Hay una denuncia y un procedimiento abierto. De haber sabido algo, lo habríamos denunciado. Pero hay una etapa que ya no volverá. Teddy no volverá, aunque fuera declarado inocente.

P. ¿Por qué diablos se embarcó la SGAE en un proyecto así?

R. Sobre el papel servía para que artistas de menor relevancia expusieran sus obras. Luego se fue por un camino complicado. Y se ha demostrado que esto era una locura. Un local lo puedes controlar, pero no Arteria. Se vio que un proyecto así era carísimo y solo lo podía mantener el estado, sobre todo si no te ayudas de las taquillas.

P. ¿Por eso empezaron a traer artistas consolidados como productos salidos de Operación Triunfo?

R. Incluso con taquilla no funcionan. Es muy difícil.

P. ¿No les escamó que se utilizaran avales contra el dinero de los autores?

R. Nunca se puso en peligro el dinero de los autores.

P. ¿Y con qué se avalaban los créditos?

R. Hay un tanto por ciento que la SGAE debe invertir en cultura. Y con eso se solucionará el problema en los próximos años. Creemos que sus liquidaciones no se verán afectadas. Aunque lo digan otros candidatos.

P. También dicen que la SGAE está prácticamente en quiebra.

R.Eso no es verdad. Es un alarmismo que no conduce a nada. Tiene algún problema económico, pero no en quiebra. Esto no es serio.

 

Más información