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El final de la historia única

El software gratuito 'Korsakow' fue creado en el 2000 por el alemán Florian Thalhofer.

Sirve para crear contenidos visuales para generar narrativas no lineales

Hoy lo utilizan decenas de documentalistas de todo el mundo

El final de la historia única

El alemán Florian Thalhofer pertenece a esa categoría de artistas que considera la linealidad una forma falsa y artificial de contar historias. Por eso, y a falta de opciones, creó en el año 2000 con el Macromedia Director de Adobe un programa que le permitía presentar de manera fragmentada un documental para su proyecto de final de máster. Las partes se relacionaban entre sí a través de etiquetas y el recorrido por el contenido dependía del usuario. Doce años después, su programita se ha convertido en un software open source, Korsakow, que utilizan decenas de documentalistas por todo el mundo, convencidos, como él, de que la linealidad “es una gran mentira”.

Permite que tras cada fragmento de vídeo,  el ususario tenga varias opciones para continuar el visionado

Korsakow no debe confundirse con un editor de vídeo, se diría más bien que se trata de una herramienta para organizar contenidos audiovisuales con el objetivo de generar narrativas no lineales. El funcionamiento es bastante sencillo e intuitivo: una vez cargadas todas las partes de un vídeo en el programa, a cada fragmento, a cada clip de vídeo, se le adjudica una serie de etiquetas que lo relacionan con otros. De manera que a la hora de reproducirlo, cuando el usuario ha visto ese pedazo de vídeo, aparecen distintas opciones para continuar con el visionado. Un “crea tu propia historia” audiovisual. Además, la disposición de los distintos fragmentos en la interfaz se puede modificar al gusto, añadiendo o eliminando diversos elementos.

No es un programa al uso para la interactividad, como

Flash, sino que está especialmente pensado para crear lo que se conoce como database narratives”.

Matt Soar, profesor de la Concordia University de Montreal, se encargó en 2009, con dinero de becas estatales, de poner a punto el software de Florian, desarrollándolo desde cero, con un código propio y de forma mucho más profesional. “He tenido que enfrentarme durante años a lo que llamaría la hegemonía de Flash. Todos mis estudiantes querían aprenderlo, pero cualquiera que haya intentado hacer algo novedoso, arriesgado con Flash o ActionScript sabe que es una pesadilla”, explica Matt. “Así que cuando me topé con Korsakow, me di cuenta de que eso era lo que necesitábamos. Korsakow no es un programa al uso para la interactividad, como Flash, sino que está especialmente pensado para crear lo que se conoce como database narratives”.

Florian Thalhofer ampliar foto
Florian Thalhofer

Korsakow es gratuito para proyectos pequeños, aunque para proyectos con recursos, Matt y Florian piden una contribución al descargarlo de su web. “Necesitamos fondos para poder seguir trabajando en el software. Por ese motivo nos decantamos también por el open source: cualquier tipo de colaboración en el desarrollo nos viene de perlas”, dice Florian. “Gracias a la inteligencia colectiva podemos hacer que las cosas se solucionen más rápido. Por qué no construir sobre el trabajo que ya han hecho otros, permitiendo a los programadores modificar, adaptar y mejorar el código del software, que es básicamente de lo que trata el open source”, explica Matt, muy crítico con licencias del tipo EULA (End User License Agreement).

Hasta ahora, el software ha servido para que toda clase de documentalistas, desde estudiantes, amateurs y profesionales, se limpiasen el polvo de la chaqueta y rompiesen con la forma tradicional de narrar. A Florian le ayudó a darse a conocer, y en 2010 el canal franco alemán Arte TV le encargó un documental sobre el Galata Bridge en Estambul. Para la ocasión, creó una versión lineal para su difusión en televisión y otra con Korsakow, accesible en internet en PlanetGalata.com. “Tuve que forzar mucho el relato para adaptarlo al formato lineal de la televisión. Y esto no hizo más que darme la razón en que el concepto de linealidad es el resultado de las limitaciones técnicas de antes de la llegada de los ordenadores”. Tanto es así, que decidió especificarlo en la web del documental.

Florian, que participó recientemente en una de las charlas de la Berlinale, se encuentra estos días enredado en la posproducción de un documental sobre la crisis en Grecia y, al tiempo, trabaja en la mejora de Korsakow junto al grupo de investigación de Matt Soar en la Concordia University de Montreal. Todos ellos están convencidos de que no sólo ha habido un cambio de paradigma con la llegada de Internet, sino de que ahora gracias a los avances de la tecnología somos más libres para generar historias acordes a la realidad.