Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los Oscar se quedan sin su momento Kodak

La compañía solicita al tribunal de quiebras que su nombre sea retirado del teatro de la gala para ahorrar el efectivo y reestructurar sus operaciones

Los presentadores de la gala de los Oscar del año pasado, James Franco y Anne Hathaway, en el escenario del teatro Kodak. Ampliar foto
Los presentadores de la gala de los Oscar del año pasado, James Franco y Anne Hathaway, en el escenario del teatro Kodak. REUTERS

El nombre de Kodak está íntimamente ligado al del cine, durante años la empresa dominante en el mercado del filme y la fotografía con su marchamo unido también a los Oscar, premios que se entregan en el teatro Kodak de Hollywood. Así fue hasta la llegada de la era digital que llevó el pasado 19 de enero a esta prestigiosa firma fotográfica a la bancarrota y que ahora amenaza con dejar al Oscar sin su momento Kodak.

La compañía Eastman Kodak solicitó al tribunal de quiebras que su nombre sea retirado del teatro donde el próximo 26 de febrero se celebrarán los Oscar. ¿La razón? Ahorrar el efectivo y reestructurar sus operaciones, entre ellas esa que el 2000 unió el nombre de Kodak al teatro donde se celebra la ceremonia de los Oscar, en la esquina de Hollywood y Highland en Los Ángeles (EEUU) hasta el 2020 y que está valorado en 57 millones de euros.

La audiencia tendrá lugar el próximo 15 de febrero, a 11 días de la ceremonia

La audiencia tendrá lugar el próximo 15 de febrero, a 11 días de la celebración de los Oscar, la ceremonia más señalada de este edificio, lo que hace prácticamente imposible un acuerdo con otro patrocinador. En su petición, la compañía Eastman Kodak también solicita que se retire su nombre de todos los materiales relacionados con los Oscar en los que aparece, incluida la página web de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas o sus notas de prensa.

Un mal año para el Grupo CIM, dueño de este edificio construido con la idea de devolver los Oscar al corazón de Hollywood, frente por frente al hotel Roosevelt donde tuvo lugar su primera ceremonia. La Academia confirmó que su acuerdo con el grupo CIM, también de 20 años, incluye una cláusula por la que acabada la primera década puede empezar la búsqueda de otro posible teatro, algo que está haciendo dadas sus conversaciones con teatros de nueva construcción y mayor cabida como el Nokia, ansioso de conseguir un espectáculo como los Oscar para un área que busca un nuevo resurgir como es el corazón de Los Ángeles.