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Fallece a los 79 años el dibujante José Sanchis, creador del gato Pumby

Trabajador incansable, comenzó su carrera a finales de los cincuenta y creó un universo de animales antropomorfos

El 2 de agosto fallecía, a los 79 años de edad, el dibujante José Sanchis Grau. Recordado por todos como el creador del gatito feliz Pumby, Sanchis (sin acento en la i, como recordaba siempre) comenzó precozmente su carrera a finales de los años cincuenta, dibujando para los famosos tacos Myrga gags de El Sargento Pepe, primera de una serie infinita de creaciones que desarrollaría a lo largo de su carrera. Poco tiempo después pasó a la editorial Valenciana para colaborar en la revista infantil Jaimito, donde daría forma a una de sus creaciones más logradas, Pumby. Inspirado en los dibujos animados de Walt Disney y los Estudios Moro, Sanchis creó un universo particular de animales antropomorfos liderados por el gato Pumby, con una personalidad tan marcada que, muy pronto, la editorial decidió que la nueva revista que crearía para competir en el durísimo mercado de las publicaciones infantiles de los cincuenta tomaría como referente al personaje de Sanchis.

Ya en su propio semanario, la serie fue afianzándose y desarrollando un humor alejado de la sátira costumbrista que marcaba la competidora Editorial Bruguera, más próximo a una fantasía irreal, casi surrealista, en la que el autor demostraba continuamente su increíble imaginación y su innata capacidad para conectar con la mentalidad infantil. En muy poco tiempo, Sanchis firmaba en Pumby algunos de los episodios más brillantes de la historieta española, de una libertad y frescura inimaginables, aunque muchas veces fuera olvidada y ninguneada por la crítica por su vocación infantil. En la década de los sesenta, aparecería otra publicación dedicada al personaje, Super Pumby, en la que el gatito de inmenso cascabel se convertiría en émulo de Superman, en línea con la inmensa plasticidad que Sanchis demostraba, adaptando escenarios y argumentos a las modas de la época. Trabajador incansable, en paralelo a Pumby, de la que dibujó miles de páginas, creó personajes como Gaspar, Benjamín y su pandilla, El capitán Mostachete o El soldado Pepe, entre otros muchos.

Durante los años setenta realizó para la editorial Valenciana Mazinguer Z, el robot de las estrellas, una extraña adaptación de las aventuras del famoso robot gigante, no basada en la famosa serie japonesa sino en una oscura producción taiwanesa que se estrenó en España con ese nombre. Paralelamente, comenzó a trabajar para la editorial Bruguera, donde firmaría otra de sus creaciones más recordadas, Robin Robot. Sanchis siguió activo y lúcido durante los últimos veinte años, publicando en la revista infantil valenciana Camacuc nuevas versiones de sus creaciones, como Pumby y los pumbitrones, que adaptaban sus personajes al manga y el anime siguiendo los gustos infantiles actuales.

Pero, además, Sanchis fue uno de los pioneros en la lucha por los derechos de sus obras: a finales de los noventa comenzó un largo proceso legal contra los herederos de la extinta editorial Valenciana para recuperar la autoría de su creación más famosa, Pumby, que acabaría finalmente en 2007 con una sentencia histórica que devolvía a Sanchis los derechos sobre el personaje.