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Preámbulo Català Roca

La Galeria Eude de Barcelona inaugura una exposición con 43 fotografías del autor, previa a la antológica de La Pedrera de julio

Entre las 11,30 y las 16 horas, Francesc Català Roca (Valls, 1922 - Barcelona, 1998) no hacía fotografías en el exterior. No le gustaba la luz de esas horas. Lo que le gustaba era que las sombras acabaran adquiriendo el protagonismo de la imagen. Tanto, que muchas veces daba la vuelta a la imagen. Lo hizo en una magnífica fotografía sobre la sardana y en otra en la que captó el paso de una motocicleta con dos personas por el Paseo de Gràcia barcelonés, en la que predomina el tono rojizo del atardecer. El juego de luces y sombras también domina la composición en la que un niño, aparentemente un repartidor, baja la escalera del metro en Madrid, en una imagen realizada alrededor de 1950.

"Mi padre no tenía prisa. Esperaba el tiempo que hiciera falta a que pasara algo importante, por eso los personajes transmiten naturalidad, no hay posados", asegura Martí Català, que junto a su hermano Andreu, han colaborado en el montaje de la exposición Francesc Català Roca. Espanya, anys 50, que la Galería Eude inaugura hoy con 43 fotografías (35 positivados firmados por el autor y 8 imágenes montadas en bastidor que se han revelado para esta ocasión).

Las imágenes, todas en blanco y negro, menos dos, están ordenadas por temas: paisajes urbanos, sobre todo de la ciudad de Barcelona, como la perspectiva de una irreconocible calle Balmes llena de autobuses de dos pisos, el conocido picado del monumento a Colón, el policía a caballo justo delante de la imagen de un bebé y la archiconocida gitanilla de Montjuïc que acaricia una muñeca con las tres enormes chimeneas detrás; pero también fotografías rurales, como la anciana, marcada de arrugas, que en Quesada (Jaén) va a por agua a la fuente llevando una enorme llave en la mano; o el perfil de Alfajarín (Zaragoza) en la que no falta nada del paisaje español: un toro de Osborne, un castillo y una iglesia.

Junto a estos personajes anónimos Català Roca captó a personajes mucho más conocidos. Es el caso del investigador francés Jacques Cousteau en las islas Medes; pero sobre todo artistas, como el payaso Charlie Rivel (irreconocible en una imagen sin su característico maquillaje y rodeado de niños), Joan Miró que aparece en varias de las imágenes, solo o en compañía de otros personajes en la sede de su fundación de Barcelona; un impresionante retrato del arquitecto Sert, el galerista Joan Prats y el nada natural Salvador Dalí, abrazado a una cruz y con la melena al viento, suponemos que tramontana de Cadaqués, por lo revuelto del cabello.

Cuatro de las imágenes hacen mención a otro de los mundos que el fotógrafo captó: el de la tauromaquia. "Aunque mi padre no era un aficionado a los toros", dice su hijo. Éstas imágenes sirvieron para decorar en 1959 los techos de los balcones de la Casa dels braus (Gran Vía, 798.814), el edificio situado frente a la plaza de toros Monumental de Barcelona en el que están representadas todas las fases del toreo. Sin duda, el bloque de viviendas más taurino del mundo.

La exposición esconde una sorpresa. Son las cuatro imágenes inéditas que el autor hizo el día de la inauguración de la propia galería Eude, en mayo de 1975. Aparte de comprobar que la sala ha mantenido su estética a lo largo de los años, se pueden identificar las obras expuestas y que no son otras que las de Richard Hamilton. El precio de las imágenes están entre los 600 euros de los plafones y 2.800 euros de las imágenes firmadas en la parte delantera.

La exposición que hoy arranca y que estará hasta finales de septiembre (con un descanso en agosto) es el preámbulo a la gran exposición que se podrá ver en julio en La Pedrera, sede de CatalunyaCaixa. "Ahora estamos tranquilos porque el trabajo lo hicimos para la inauguración de Vigo. Entonces había una selección de 300 imágenes de mi padre. En la exposición de Barcelona habrá 340", explica Martí.

"Si mi padre siguiera haciendo fotografías hoy, seguiría haciendo retratando de sus amigos, pero también de moda y de peinados [excelente su imagen de la alta sociedad en un descanso del Liceo], pero posiblemente también estaría en la calle capturando la actualidad como el 15-M", asegura el hijo de Català.