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La fotografía como denuncia

Santa Coloma expone cómo se incumplen los Derechos Humanos en el mundo

Una imagen vale más que mil palabras. Eso es lo que se puede comprobar en la exposición Drets Humans, que hoy se inaugura en Can Sisteré de Santa Coloma de Gramenet, a través de 41 imágenes realizadas por ocho fotógrafos que muestran cómo los derechos humanos se siguen incumpliendo hoy en día en casi todos los rincones del planeta.

Los treinta artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que las Naciones Unidas aprobaron en 1948 aparecen junto a las imágenes. En una se puede ver un joven que transporta unos sacos llenos de basura que recoge en un vertedero (Francesc Melcion); en otra, un adolescente lleva sobre su cabeza y hombros unos enormes ladrillos para que se cuezan al sol en algún país asiático (Bru Rovira); en una tercera dos turistas con aspecto relajado son transportados en unos triciclos por unos jóvenes a golpe de pedal (Vicenç Semper); en otra, dos niños desnudos estudian en algún país africano (Jesús Jaime Mota). "No hemos querido recurrir a las imágenes típicas de las moscas en la cara de los niños, sino a escenas más sutiles que hagan pensar al que ve las fotos y lee los textos de los artículos", asegura Joan Guerrero, alma de la exposición y curtido fotógrafo que ha mostrado en exposiciones y publicaciones su personal punto de vista sobre América latina y la inmigración. "Los jóvenes que pasean a los turistas no son esclavos, pero lo parecen y te hace pensar", asegura Guerrero al comentar la fotografía de Semper.

Guerrero es el autor de varias de las imágenes que se exponen, como la de un joven negro que asoma su cabeza detrás de una pancarta en la que hay pintada una alambrada o la de otro joven que, vestido con la bata blanca de un hospital público de Barcelona, muestra en su piel negra una enorme costura que le recorre todo el pecho. "Es una historia muy bonita. El jóven llegó en patera hace cuatro años desde Senegal, sin nada y sin hablar castellano. En Santa Coloma una familia lo acogió cuando necesitó que lo intervinieran por problemas de corazón y desde entonces es uno más de la familia, aunque sigue sin tener papeles", asegura el autor de la foto. Ninguna de las imágenes tiene título, sin embargo Guerrero llama a esta fotografía afectuosamente Corazón partío.

La exposición de las imágenes, -todas realizadas en blanco y negro y con el mismo formato de 40 x 50 centímetros-, servirán para proyectos en el Tercer Mundo. Gramenet Imatge Solidària, la asociación de fotógrafos que organiza la exposición, ya ha recaudado 70.000 euros para ese fin. "Intentamos sensibilizar e incitar a la reflexión. Las fotos no se venden, pero el precio de la entrada servirá para construir escuelas u hospitales", asegura Guerrero.