Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Times Square muestra la nueva cara de la cultura española

Si en los últimos treinta años España ha cambiado, y mucho, el reflejo de esos cambios tenía que llegar antes o después también a la cultura española que se muestra en el extranjero. Durante años gran parte de lo que la oficialidad patria ha mostrado en ciudades como Nueva York tenía una patina muy tradicional e incluso "casposa", quizás la palabra más repetida entre los españoles que residen en la ciudad y que a menudo se han quejado de que lo que se promocionaba por las vías oficiales siempre era lo mismo: creadores legendarios como Picasso o Velázquez y veteranos con talento pero con sus carreras bien construidas, como Manolo Valdés. Pero soplan nuevos vientos para la cultura española en la ciudad de los rascacielos y hoy ha quedado claro en el corazón de esa ciudad: el festival Spain Art Fest 2010 aspira, durante dos días, a mostrar el trabajo de 12 artistas vínculados a Nueva York cuyos nombres no son excesivamente conocidos pero cuyas obras merecen darse a conocer.

Desde el miércoles por la mañana y hasta el jueves por la noche, en medio de la plaza más turística y concurrida de Nueva York, se suceden las proyecciones y las performances de Laia Cabrera, Itziar Barrio, David Maroto, Jose Carlos Casado, Juanli Carrión, Esther Achaerandio, Anton Cabaleiro, Raúl Martínez-DETEXT, Antonio Ortuño, Veronica Peña, Xavier Marrades y Amadeo Peñalver. Este último ha protagonizado una performance sangrienta "en protesta contra las guerras, que se nos muestran en la televisión, descafeínadas, sin sangre ni muertos y en protesta contra la situación económica y política, consecuencia del trabajo mal hecho de los ejecutivos". Para ello Peñalver se ha trajeado como un banquero, ha pintado un círculo rojo en el corazón de Times Square, se ha rapado el pelo en directo y se ha ido bañando en pintura roja ante los atónitos ojos de los viandantes, que preguntaban desconcertados 'Y esto, ¿qué es?'.

La respuesta la tiene el Cónsul para Asuntos Culturales Iñigo Ramirez de Haro, impulsor de un proyecto organizado en colaboración con Times Square Alliance, una organización que promueve la cultura neoyorquina, porque al fin y al cabo, los artistas españoles que residen o trabajan en la ciudad, también son parte de su tejido urbano. "Queríamos darle un empujón a los muchos creadores emergentes españoles que trabajan en Nueva York y que están peleando por darse a conocer. De ahí esta idea de maratón artístico" aseguró Ramirez de Haro a este diario. "Además queremos mostrar una cara de España más moderna, más acorde con la realidad". Para ello el consulado se ha embarcado en una campaña de renovación de imagen encabezada por una flamante y dinámica página web, www.spainculturenewyork.org, que aspira a servir de escaparate promocional para todas las artes con firma española.

El festival Spain Art Fest es una pata más de ese proceso y quiere convertirse en una cita de referencia anual que con el tiempo irá tomando una forma más definida. Aunque se ha realizado una selección previa, esta vez no ha habido comisario ni un concepto que uniera a los creadores más allá de ser españoles, pero "es un primer paso" según Juanli Carrion, uno de los seleccionados, que ha presentado una intervención urbana titulada 'The stimulated city' en la que palabras robadas a la publicidad juegan con ese contexto de mensajes consumistas que llueven en Times Square. "Es necesario que el gobierno apoye a los creadores españoles pero bajo ideas y conceptos de calidad artística, no simplemente por su 'denominación de origen'" dice Carrión, que reside desde hace dos años en la ciudad.

Nueva York es fuente de inspiración para la mayoría de los artistas del festival. "Es inevitable, es una ciudad con demasiados estímulos", afirma Anton Cabaleiro, quien muestra una serie de animaciones bajo el título 'The Empire State Essays' donde confluyen las contradicciones de una urbe que por un lado "ha sido idealizada hasta la saciedad a través del cine y la literatura y por otro tiene una realidad diaria dura y frustrante". Itziar Barrio reflexiona en su obra, desde diferentes ángulos, con el entorno mediático neoyorquino, aunque Barrio dice no querer enviar mensajes. "Simplemente trato de recrear la realidad utilizando su simbología" afirma la autora del proyecto Welcome to the paradise. El fotógrafo David Maroto, que vive a caballo entre Madrid y Nueva York, muestra en cambio un retrato muy intimista de las emociones a través de un montaje en homenaje a Bill Viola titulado 'Circuito Emocional' y con el que espera "remover al espectador al convertirle en testigo de emociones reales". Sus nombres resuenan ahora, desde Nueva York, para la España del siglo XXI.