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Los vampiros resucitan a la Hammer

La legendaria productora de terror renace con una nueva versión de 'Déjame entrar' y un thriller psicológico con Christopher Lee

Para las adolescentes de hoy, los vampiros tienen los rasgos de Robert Pattinson, el apuesto protagonista de la trilogía Crepúsculo, pero para sus abuelas oír hablar de Drácula equivale a sentir un escalofrío. Evocan inmediatamente la mirada inyectada en sangre de Christopher Lee. Porque el imponente actor londinense (más de metro noventa de estatura) fue el príncipe de las tinieblas por excelencia en el cine de los años sesenta. Sus películas las produjo un estudio británico cuyo nombre pasó a ser sinónimo de terror gótico a mediados del siglo pasado: Hammer. Cerrado desde hace treinta años, resurge ahora con más vampiros, thrillers psicológicos y... Christopher Lee.

Fundada en Londres en 1934, la Hammer vivió su esplendor en los cincuenta y sesenta, con nuevas versiones de los grandes monstruos: Frankenstein, la Momia, Drácula, el Hombre lobo, el doctor Jekyll y mister Hyde, el fantasma de la ópera... La estadounidense Universal ya los había llevado al cine décadas antes, con actores icónicos como Bela Lugosi, Boris Karloff y Lon Chaney. Pero ahora la Hammer les dio color y cierto carácter británico. Y ya que no disponía de grandes presupuestos, aplicó mucho ingenio. Logró el éxito con La maldición de Frankenstein (1957), encabezada por su triunvirato ganador: Terence Fisher en la dirección, Peter Cushing como héroe y Christopher Lee como monstruo. Así repetirían con solvencia en Drácula y la Momia y luego con sus múltiples secuelas, que, sin ser prodigios cinematográficos, mantuvieron un gran tirón en taquilla.

Con todo, la Hammer no pudo aguantar el empuje de los grandes estudios. Intentó refugiarse en el cine erótico, pero no fue suficiente. A finales de los setenta echó el cierre. Pero no murió. Más bien quedó en letargo. Hasta que en 2007 la compró la productora holandesa Endemol (creadora del programa Gran Hermano, para más señas) y que adquirió de paso todo el catálogo de los estudios. Así que treinta años después renace, cómo no, con una de vampiros: el remake estadounidense de la aclamada Déjame entrar (2008), del sueco Tomas Alfredson, sobre una taciturna niña vampiro en la Suecia de los años ochenta. La nueva versión la dirige Matt Reeves (Monstruoso) y estará protagonizada por Chloe Moretz (Kick-Ass..Listo para machacar).

¿Remakes superfluos?

Como ya ha sucedido con la versión que prepara Hollywood de la trilogía Millennium, esta otra adaptación de un éxito sueco ha abierto la polémica sobre la necesidad o exceso de remakes. Y, sobre todo, después de ver las primeras imágenes y comprobar que será una copia plano a plano de la original. ¿Será capaz la actriz americana de superar la interpretación de la soberbia Lina Leandersson? Habrá que esperar hasta otoño para constatarlo. Let me in abrirá la sección oficial fantástic del Festival de cine de Sitges y llegará a las salas españolas el 20 de octubre.

El siguiente proyecto de la renacida Hammer será The resident, cuyo mayor atractivo es contar con Christopher Lee en el reparto. Dirigido por el finlandés Antti Jokinen, se trata de un thriller psicológico ambientado en un apartamento de Brooklyn y centrado en la relación enfermiza de la inquilina con su propietario. Junto a Lee, lo protagonizarán la oscarizada Hillary Swank (Million dollar baby) y Jeffrey Dean Morgan (Watchmen).

Finalmente, el tercer gran proyecto de la productora es completamente británico. Será una adaptación en 3D de la novela gótica de fantasmas La mujer de negro (1983), de Susan Hill, protagonizada por Daniel Radcliffe (Harry Potter) y dirigida por el joven talento James Watkins, de solvencia contrastada en el género de terror tras Eden Lake y The Descent. Firmará el guión Jane Goldman (Kick Ass), a partir de la novela original, que se centra en un pueblo embrujado en la costa este de Inglaterra. Sin duda, la Hammer renace con fuerza y vuelve a situar en las Islas británicas un nuevo centro del terror cinematográfico.