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Rooney Mara será Lisbeth Salander

Fincher elige a una semidesconocida para encarnar a la protagonista de la adaptación hollywoodiense de 'Millennium'

Ni Ellen Page, ni Emma Watson, ni Natalie Portman, ni Carey Mulligan. La elegida para encarnar a la hacker Lisbeth Salander en la adaptación hollywoodiense de la trilogía Millennium será una semidesconocida: Rooney Mara (Bedford, Nueva York, 1985), protagonista de Pesadilla en Elm Street (El origen). Después de meses de búsqueda en uno de los castings más cacareados de los últimos tiempos, el director David Fincher (Zodiac) se ha decantado por esta neoyorquina delgada, pequeña y pálida para dar vida a la torturada y genial ciberdetective.

Para más información, Mara es la chica que corre delante de las garras de Freddy Krueger en la última entrega de la franquicia. Aparte de esa, pocas ocasiones ha habido de verla en la gran pantalla. Al menos hasta que se estrene la esperada La red social, dirigida también por el hiperactivo Fincher, y que narra la peripecia vital de Mark Zuckerberg, creador de Facebook. Mara deberá ahora asumir el reto de interpretar un papel para el que han sido rechazadas algunas de las actrices jóvenes con mayor proyección del cine actual. Como Carey Mulligan, nominada al oscar por An education, y fue desestimada por "demasiado formal". El reparto lo completan Daniel Craig (Quantum of solace) en el papel del reportero Mikael Blomkvist, Robin Wright (La sombra del poder) como la directora de redacción Erika Berger, y Stellan Skarsgård (Ángeles y demonios) -el único sueco del reparto-, que será el millonario heredero Martin Vanger, según informó ayer la productora en un comunicado.

Fincher dirige y los oscarizados Scott Rudin ('No es país para viejos') y Steven Zaillian ('La lista de Schindler') producen y guionizan, respectivamente

El proceso de selección ha sido arduo. Especialmente porque el personaje de Lisbeth Salander es la clave de toda la trilogía. Se trata de una joven atormentada por traumas infantiles, fugitiva de los servicios sociales y con una notoria impericia para las relaciones personales (se sugiere que padece síndrome de Asperger). Eso sí, atesora un talento único para vulnerar la seguridad de cualquier red informática. Con poco más de un metro cincuenta, perforada por varios piercings y con un dragón tatuado en la espalda, no le preocupa en exceso su condición de asocial. Es, sobre todo, una víctima convertida en vengadora. La influyente crítica de The New York Times Michio Kakutani ha elogiado a Salander como "uno de los personajes de thriller más originales en mucho tiempo; una gacela, con un aire a Audrey Hepburn pero con tatuajes y piercings, con la actitud combativa de Lara Croft y el intelecto frío e insensible de Mr Spock".

Contra la sombra de Rapace

Más difícil si cabe lo tendrá para hacer olvidar a Noomi Rapace, la actriz que dio vida al personaje en la versión fílmica sueca, dirigida por Niels Arden Oplev y estrenada el año pasado con bastante éxito (cuyas dos primeras entregas han recaudado 120 millones de euros en todo el mundo). El recuerdo de su convincente recreación ha motivado que muchos aficionados se pregunten en la red sobre la necesidad de una nueva versión. Quizá por ello, la cinta se ha anunciado como un reinicio de la saga (reboot) en lugar de como una mera nueva versión.

Con la elección de Mara, la productora Columbia Pictures (Sony) cierra el cansino casting y pone en marcha la maquinaria. Y la alineación es de primera fila: Fincher toma los mandos y el prestigioso Steve Zaillian (oscar por La lista de Schindler) ya tiene listo el guión de la primera entrega de la serie, Los hombres que no amaban a las mujeres. La producen el solvente Scott Rudin (No es país para viejos), junto a Cean Chaffin y Ole Sondberg. El rodaje empieza el mes que viene en Suecia. Y el estreno está previsto para el 21 de diciembre de 2011.

Fenómeno editorial en EEUU

Darse prisa parece ser la consigna. Hay que aprovechar la eclosión del fenómeno Millennium en Estados Unidos. La trilogía de novelas del periodista sueco Stieg Larsson (1954-2004) ha vendido cerca de 35 millones de ejemplares en todo el mundo, pero ha sido justo este verano cuando las aventuras de Salander y Blomkvist han despegado en Norteamérica. Se han despachado cerca de 10 millones de ejemplares de toda la serie y casi 5 sólo de la primera novela, en la que el patriarca del poderoso clan Vanger encarga al reportero Blomkvist y su ayudante Salander que investiguen la misteriosa desaparición de su sobrina hace 40 años.

De momento, el reparto ha firmado una opción para rodar dos películas más, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y La reina en el palacio de las corrientes de aire. El desembarco estadounidense del fenómeno Millennium no ha hecho más que comenzar.

Heredera de una larga tradición deportiva

En la familia de Rooney Mara, el deporte está presente desde hace generaciones. Su tío, John Mara, es presidente, copropietario y consejero delegado del equipo de fútbol americano New York Giants, uno de los clubs más grandes y con más trofeos de la NFL, la liga de fútbol estadounidense. El padre de Rooney, Timothy Christopher Mara, es vicepresidente de evaluación deportiva. Y la vinculación viene de largo. Su tatarabuelo por vía materna, Art Rooney Sr, fue el fundador del equipo de fútbol americano Pittsburg Steelers, y su tatarabuelo por la rama paterna, Tim Mara, fue uno de los fundadores de los Giants. Finalmente, su abuelo materno, Tim Rooney, regenta desde hace casi cuarenta años un veterano complejo de hipódromos y casinos en la localidad neoyorquina de Yonkers. Rooney tiene tres hermanos, Daniel, Conor y Kate, que le ha precedido en la carrera interpretativa. Ha participado en la teleserie 24 y en un pequeño papel en la segunda parte de Iron Man.

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