El mercado del arte muestra su músculo en Miami

Art Basel Miami Beach cierra sus puertas con ventas sólidas pero sin estridencias

Compras más meditadas y grandes nombres. Los galeristas que desde el pasado miércoles han expuesto en Art Basel Miami Beach, que cierra sus puertas hoy, resumen así la tónica que ha marcado esta edición de la feria de arte más importante de América. Un ambiente que nada que ver con el del año pasado, cuando los mercados financieros sufrían su mayor crisis desde el crash del 29 y la Gran Depresión. Si hace un año los gobiernos de las economías avanzadas votaban a la desesperada programas de ayuda pública para salvar bancos y aseguradoras, ahora las noticias económicas anuncian el fin de la recesión en Estados Unidos y, de nuevo, la creación de empleo.

Todo ello son buenas noticias para el mercado del arte, que ha capeado el temporal mejor que el financiero. Aunque ello no quiere decir que viva momentos de euforia. Atrás quedan los tiempos en los que los participantes en Art Basel Miami Beach vendían la mayor parte de sus piezas la misma mañana de la jornada inaugural, la dedicada a los profesionales. Entonces, hordas de directivos de hedge funds y empresarios con intereses inmobiliarios inundaban los pasillos de la feria. Hoy, muchos de los primeros han desaparecido por el sumidero de la crisis y, en cuanto a los segundos, valga decir que Miami exhibe en estos momentos una magnífica colección de edificios -tanto de apartamentos como de oficinas- recién terminados y vacíos.

Las cifras de ventas de la feria reflejan la nueva situación. "Hoy se negocia bien hasta un cierto nivel, pero aún se siente la fragilidad", ha declarado a The Art Newspaper Marc Payot, de la galería Hauser & Wirth. Otros galeristas confirman que los precios de hasta 250.000 dólares no plantean problemas. Pero a partir de 500.000, los clientes se lo piensan mucho más. En otras palabras, los baremos han bajado y 500.000 dólares -el nivel de precios más frecuente- es la cifra que antes equivalía a un millón de dólares en el gasto de los compradores. Un nivel que, sin embargo, se ha superado en algunos casos. Una de las mayores operaciones de la feria ha sido la venta del Mao, 1972-74 de Andy Warhol que se mostraba en la galería Van de Weghe, por 2,25 millones de dólares. También han encontrado nuevo dueño, por 1,4 millones de dólares, la pieza de Calder Plumeau Sioux (Maquette), incluida en el impresionante monográfico montado en el espacio de Nelly Nahmad, y la de Yves Tanguy Je te retrouve object trouvé, que la galería Krugier ha colocado por 800.000 dólares.

El optimismo de Art Basel Miami Beach se ha respirado también en las ferias que se desarrollan en paralelo, Art Miami, NADA, Pulse, Scope... y hasta un total de 19 citas repartidas por toda la ciudad. "La gente está más animada que en Europa y muestra mucho interés", asegura Nerea Fernández, de la galería Nieves Fernández, en su stand de Pulse. Una feria que se beneficia de la atracción de Art Basel Miami Beach: "Toda la gente que pasa por Art Basel viene por aquí también. Las ferias paralelas realmente funcionan porque hay un constante movimiento entre ellas. Los coleccionistas han pasado por Pulse y también muchos galeristas que están en otras ferias", apunta Fernández.

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