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Miguel Ángel no se retrató en la Capilla Paulina

El director de los Museos Vaticanos desmiente que el artista se pintara como un jinete con turbante

La posibilidad de que existiera un tercer autorretrato de Miguel Ángel ha durado poco. Hace cuatro meses, saltó la noticia cuando el restaurador jefe de la Capilla Paulina, situada en las estancias privadas del Vaticano, afirmó que uno de los personajes que aparecía en los frescos era el propio artista. Ahora, el director de los Museos Vaticanos, Antonio Paulocci, lo negó tajantemente. "Sólo hay dos autorretratos verdaderos y reconocidos de Miguel Ángel", afirmó Paolucci durante un seminario de historia del arte en la facultad de Geografía e Historia de la UB. "Y no creo que sea Miguel Ángel el que aparece representado en la Capilla Paulina", remacha.

Paulucci aclaró cuales son los dos autorretratos que reconoce del genio renacentista. El primero se encuentra en el Juicio Final de la Capilla Sixtina en donde el artista puso su rostro a la piel que sostiene San Bartolomé, santo que que murió desollado. El segundo está en la Pietà de Florencia. En esta escultura que representa el tema del descendimiento de la cruz, María Magdalena sostiene a Cristo, ayudada por la Virgen y Nicodemo. Este último es quien tiene los rasgos de Miguel Ángel.

Ante un público expectante, lleno de colegas de profesión, Paolucci explicó cómo se llevó a cabo la restauración de la capilla privada del Papa, a los que muy pocos tienen acceso. Los trabajos que han durado más de siete años y han permitido recuperar en los posible los colores originales de estos frescos que comenzó a pintar Miguel Ángel en 1542 con los temas de la Conversión de Saulo y la Crucifixión de San Pedro. Fue en este último tema en donde los restauradores afirmaron que había "aparecido" un autorretrato del artista toscano.

Cuando se inauguró el pasado mes de junio la restauración, Paolucci parecía dar crédito a esta teoría, que defendían Maurizio de Luca, jefe de los restauradores de los Museos Vaticanos, y el restaurador y biógrafo de Miguel Ángel, Antonio Forcellino. Ahora, calmados ya los ánimos, considera que ésta posibilidad es discutible.